Colombia exhumará cuerpos de la masacre de las FARC de 2002

Un soldado camina por las ruinas de un caserío en Bojayá (Choco, Colombia) tras el ataque de las FARC en mayo de 2002 que dejó al menos 79 muertos (AFP/Archivos | Luis Acosta)

Al cumplirse este martes 15 años de la masacre de las FARC en Bojayá, una de las más graves del conflicto armado que ya lleva medio siglo en Colombia, las autoridades informaron que exhumarán los cuerpos de las víctimas para entregarlos a sus familiares.

"Empiezan a excavar el 4 de mayo y finalizan las diligencias el 4 de junio", dijo a la AFP una fuente de la Fiscalía, que aseguró que como resultado de los trabajos la cifra oficial de fallecidos, inicialmente de 79, podría elevarse hasta unos 90.

Las exhumaciones tendrán lugar en Bellavista, capital del municipio de Bojayá, en el selvático departamento del Chocó (noroeste), pero también en la cercana localidad de Pogue, además de en las ciudades de Riosucio, también en Chocó, y Vigía del Fuerte, en el vecino departamento de Antioquia, donde fueron enterrados algunos de los muertos.

El 2 de mayo de 2002 murieron en Bojayá al menos 79 personas que se habían refugiado en una iglesia de los enfrentamientos que sostenían en la zona las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) y grupos paramilitares.

La matanza tuvo lugar cuando un artefacto explosivo lanzado por las FARC alcanzó el templo, una masacre contra la población civil por la que la guerrilla pidió perdón en diciembre de 2015, en medio de los diálogos de paz que se desarrollaron por cuatro años en Cuba y que llevaron a la firma de un acuerdo en noviembre pasado.

Los cuerpos de la mayoría de los fallecidos reconocidos como víctimas ya habían sido identificados en laboratorios y ahora serán entregados a sus familiares. Pero además se harán excavaciones a petición de los familiares de las víctimas para verificar si en los lugares donde éstas habían sido enterradas hay más cuerpos, indicaron fuentes de la Fiscalía.

- "Velas y alabaos" -

"Serán despedidos dignamente entre velas y alabaos", (cantos típicos de la zona), escribió en Twitter la consejera presidencial de Derechos Humanos, Paula Gaviria, al referirse al comienzo de las exhumaciones.

Leyner Palacios, integrante del comité por los derechos de las víctimas de Bojayá y quien perdió a 32 amigos y familiares en la tragedia, dijo a la AFP: "Lo que las víctimas queremos es recibir los cuerpos y dar cristiana sepultura a nuestros muertos para elaborar el duelo".

"No llegan a 10 los que recibieron el cuerpo de un familiar muerto", aseguró Palacios, destacando que también pidieron las exhumaciones porque en el hecho fallecieron mujeres embarazadas, "y estos no nonatos no ha sido reconocidos" como víctimas. Además aseguró que hay al menos cinco casos de "personas que sabemos que murieron allí, pero de los que no tenemos registro".

"Los que faltan pueden estar mezclados en la fosa común, es una posibilidad", explicó.

Tras el suceso, en el que también resultaron heridas 110 personas, más de 1.700 familias se desplazaron de Bojayá, según fuentes oficiales.

Este martes, los actos conmemorativos incluían precisamente una visita a la localidad de Vigía del Fuerte, que recibió a muchos de los desplazados, además de una misa en la misma iglesia que fue atacada en 2002 y una caminata con antorchas hasta el cementerio local.

El director de la estatal Unidad para las Víctimas, Alan Jara, estuvo presente en los actos y allí aseguró que para las autoridades "el propósito es que nunca más suceda lo que aquí pasó".

Jara también prometió a la comunidad "avanzar y definir avances de reparación individual y colectiva".

El conflicto armado de más de medio siglo ha dejado en Colombia unos 260.000 muertos, 60.000 desaparecidos y 6,9 millones de desplazados, en medio de enfrentamientos entre guerrillas, paramilitares, grupos criminales y agentes estatales.