¿Colapsará la isla de La Palma generando un tsunami que cubra el Reino Unido?

Los británicos temen una erupción volcánica en la isla de La Palma

De todos es sabido el origen geológico del archipiélago canario, que no es otro que el volcánico. De hecho, cualquiera que haya visitado el Parque Nacional de Timanfaya en Lanzarote, sabe que el corazón magmático de las islas sigue “encendido”, hecho que la naturaleza se encarga de recordar a los habitantes de las islas afortunadas periodicamente con avisos en forma de pequeños temblores.

El hecho de que Canarias sea un destino turístico de primer orden, especialmente del agrado de los visitantes británicos y alemanes, hace que los ecos de hasta el más mínimo temblor lleguen a toda Europa, donde son recogidos por la prensa local con más o menos rigor.

Bien, pues una prueba de esto (tanto de lo rápido que corren las noticias como de la falta de rigor de algunos medios) la encontramos hace unos pocos días. El pasado 10 de octubre (06:38 horas) el Instituto Geográfico Nacional registró un seísmo de magnitud 4 que se sintió en 2 localidades del sur de Tenerife. El temblor se detectó justo un día después de que el Comité Científico de Evaluación y Seguimiento de Fenómenos Volcánicos anunciase una reunión sobre la actividad sísmica no habitual detectada en la isla de La Palma, donde se han registrado más de 150 movimientos de baja magnitud e intensidad (40 de ellos por encima de 1.5 de magnitud).

Según puedo leer en volcanesdecanarias.com, la reunión de expertos tuvo lugar el 11 de octubre, y se determinó que el culpable de los temblores, cuya inusual periodicidad en efecto no se producía desde hacía 27 años, se debía a una pequeña intrusión. ¿El pronóstico de los expertos? Un escenario de baja peligrosidad a corto plazo. En efecto, este fenómeno puede considerarse normal en zonas volcánicamente activas, si bien en próximos días un buque del Instituto Español de Oceanografía realizará mediciones en aguas profundas para recopilar más datos.

En cuanto al temblor de magnitud 4, que se sintió en el sur de Tenerife, le preguntamos a nuestro experto en geología, el divulgador y colaborador de Naukas Nahum Mendez Chazarra, si podía enmarcarse en la “actividad volcánica normal” del archipiélago. Su respuesta fue afirmativa: “Si, terremotos de esta magnitud son habituales en los archipiélagos de origen volcánico que todavía tienen actividad, ya que el movimiento del magma, otros fluídos y los gases, son capaces de fracturar las rocas a su paso o también por el aumento de presión, y de ahí que ocurran estos terremotos. Esto no quiere decir que vaya a haber una actividad volcánica en superficie, únicamente significa que el sistema volcánico sigue activo”.

Al hilo de los comentados numerosos microtemblores en La Palma, en base a ello algunos tabloides británicos (véase Express) anunciaban un supuesto pánico en las islas. Uno de esos temblores tuvo su epicentro en el Parque Natural Cumbre Vieja, un antiguo volcán en la Isla de la Palma que saltó a la fama en Gran Bretaña a causa de un controvertido proyecto de investigación a cargo del científico Simon Day, que dio lugar en el año 2000 a un documental en la BBC que predecía el colapso de la isla.

Isla de la Palma vista desde el espacio. (Crédito imagen: Wikipedia).

De nuevo le preguntamos a nuestro geólogo de cabecera. ¿Se ha detectado alguna actividad fuera de lo normal en Cumbre Vieja?

Su respuesta es tranquilizadora: “Ahora mismo no podemos decir que haya una actividad fuera de lo normal en lo que se considere una zona volcánica activa. Se está monitorizando con más estaciones que se despliegan cuando en una zona de nuestro país hay un aumento de la actividad sísmica y por supuesto tenemos redes continuas de GPS que son capaces de medir la deformación de las islas del archipiélago, ya que estos datos son muy importantes para conocer mejor el fenómeno y si hay algún riesgo cercano. También se monitorizan las emisiones de gases de la isla y los acuíferos, por si hay variaciones en su composición o temperatura que indiquen que hay un magma ascendiendo hacia la superficie”.

Como los tabloides amarillistas aún pueden superarse, The Mirror alertaba de la posibilidad de que un mega-tsunami provocado por una explosión de este volcán, termine por “sumergir” a Gran Bretaña. Le preguntamos a Nahum acerca de la verosimilitud de esta posibilidad. Su respuesta no tiene desperdicio: “Durante muchos años llevamos escuchando historias sobre megatsunamis relacionados con las erupciones en las Canarias, especialmente los que se deberían a un megadeslizamiento provocado en la isla de La Palma a raíz de varios estudios y simulaciones y a un documental de televisión. Actualmente no tenemos motivos para pensar que esto va a ocurrir en un futuro próximo, ya que no hay señales que indiquen que hay movimientos en las laderas que nos hagan pensar que se va a provocar un fallo estructural inminente y que en última instancia de lugar a un gran deslizamiento.”

¿Y qué sucedería si se diera ese deslizamiento que tanto temen los británicos? Esto es lo responde nuestro geólogo de cabecera: “Que haya un deslizamiento no implica que se provoque un megatsunami a esas distancias, ya que dependiendo del volumen de roca deslizado sobre el océano, puede darse el caso que las olas que llegasen a la costa Británica sean realmente pequeñas, aunque si tenga mayores efectos en nuestro archipiélago.”

Resumiendo, nada hace temer un desastre a corto o medio plazo. Sin duda estas noticias “venden” y pueden tener cierta repercusión en los medios más amarillistas del Reino Unido porque las islas se encuentran entre los destinos turísticos favoritos de los británicos. Así que de momento, no hay ninguna razón para alarmarse.