Cocaleros bolivianos destruyen el mercado paralelo y exigen una reunión con Arce

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La Paz, 8 sep (EFE).- Entre gases y dinamitas que dejaron al menos 6 heridos, miles de cocaleros de la zona de Los Yungas, que caminaron durante 5 días más de 100 kilómetros hasta llegar este jueves a La Paz se tomaron y destruyeron el denominado "mercado paralelo" y exigieron una reunión con el presidente de Bolivia, Luis Arce.

A pesar del cansancio en los pies por el largo recorrido, los miles de cocaleros de la Asociación Departamental de Coca (Adepcoca) llegaron hasta el barrio de Villa El Carmen, en el norte de la ciudad de La Paz, ondeando la tricolor boliviana al igual que banderas blancas.

"Somos mayoría", gritaban al unísono mientras se acercaban al denominado "mercado paralelo" de la hoja de coca que está dirigido por Arnold Alanes, afín al gobernante Movimiento al Socialismo (MAS), con la finalidad de tomar esas instalaciones.

Freddy Machicado, presidente de Adepcoca, dijo a Efe que habían dado de plazo hasta este jueves a las 9.00 hora local (13.00 GMT) para que cerraran ese "puesto de venta clandestino y no lo han hecho, por eso nuestros socios han tomado la iniciativa" y se tomaron el inmueble.

Los cocaleros rebasaron a los policías que se replegaron ante la cantidad de marchistas y lograron su objetivo de avanzar hasta llegar al "mercado paralelo" y tomar las instalaciones y quemar los taques de hojas de coca de ese mercado.

"El Gobierno necesitaba este puesto de venta ilegal para justificar su producción y fomentar el narcotráfico en Bolivia", sostuvo a Efe el presidente de Autodefensa de Adepcoca de La Paz, César Apaza.

DINAMITAS Y BOMBAS MOLOTOV

En medio de la proeza de los cocaleros se escuchaban las detonaciones de las dinamitas y los marchistas denunciaron que algunas personas estaban arrojando los mismos desde los edificios aledaños al comercio paralelo.

Aún así los cocaleros movilizados se mantuvieron firmes con su objetivo de ingresar al mercado paralelo al no tener una respuesta efectiva del Gobierno boliviano de cerrar este comercio, razón por la que en el último mes sostuvieron varios enfrentamientos con la Policía.

Apaza denunció que les lanzaron dinamita desde los techos al igual que bombas molotov caseras y que producto de esta situación seis personas resultaron heridas.

"Tenemos heridos, los hemos evacuado, lastimosamente tenemos heridos de bala, de dinamita y por bombas molotov", señaló.

El representante repudió estas actitudes hacia los socios de Adepcoca cuando a su juicio solo están pidiendo que se cumplan las normas.

EXIGEN REUNIÓN CON ARCE

Ante las fallidas intenciones de diálogo con el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Remmy Gonzales, y ante su "incapacidad", los cocaleros de Adepcoca pidieron su "destitución" y al igual que la del jefe de la cartera de Gobierno, Eduardo del Castillo, y solamente aceptarán reunirse con el presidente de Bolivia, Luis Arce.

"Nosotros somos claros, queremos que nos atienda el presidente, no vamos a dialogar con ningún ministro incapaz", recalcó Apaza.

En una asamblea posterior a la toma del "mercado paralelo" los cocaleros presentaron un pliego de peticiones entre ellas exigir al Gobierno "la promulgación de un decreto supremo que reconozca como único mercado legal" de la zona de Los Yungas al de Adepcoca, que funciona en Villa Fátima, al norte de la ciudad de La Paz.

Además, pidieron al Gobierno "la no persecución a los dirigentes" de Adepcoca, la destitución de los ministros y señalaron que solicitarán que se abra un proceso penal en contra de Arnold Alanes.

Los productores de hoja de coca del bloque de Machicado también dijeron que el Gobierno debe asumir los gastos por los daños y perjuicios en contra de la sede de Adepcoca, las infraestructuras aledañas y la atención médica de los heridos durante las protestas.

Esta es la segunda ocasión que el sector de Alanes es expulsado por los socios de Adepcoca, que desde un inicio estuvieron en desacuerdo con su elección y su dirigencia.

En septiembre de 2021 Alanes, luego de ser elegido en una cuestionada asamblea, se instaló en la sede de Adepcoca y tras casi un mes de enfrentamientos miles de productores de hoja de coca retomaron ese mercado y sacaron a este dirigente y a su gente.

Por otro lado, la Defensoría del Pueblo de Bolivia reiteró el llamado al diálogo, condenó los "excesos" de los movilizados y de la Policía y "la existencia de cocaleros heridos".

En la misma línea, el principal investigador de Human Rights Watch (HRW), César Muñoz, condenó la "violencia en la disputa entre los cocaleros".

"Bolivia: Condenamos la violencia ocurrida hoy en la disputa entre cocaleros. Llamamos a la calma y al diálogo. La violencia no es el camino. La policía debe actuar, dentro de la ley, para preservar los derechos humanos y proteger la labor de la prensa", escribió Muñoz en su cuenta de Twitter.

Las leyes bolivianas reconocen dos mercados legales para la venta de hojas de coca: uno en Sacaba, en el departamento de Cochabamba, y otro en Villa Fátima, en La Paz.

Yolanda Salazar

(c) Agencia EFE