Coca-Cola pasó de dudar a ratificar sus inversiones en el país

LA NACION

Alfredo Rivera, presidente de Coca-Cola para América latina, zanjó las dudas con una carta enviada ayer al presidente Mauricio Macri . "Las versiones de los últimos días sobre el freno de nuestra inversión en la Argentina no fueron comunicadas por nuestra compañía", sostuvo. Y agregó que desmentía esas versiones y ratificaba los desembolsos anunciados en el país.

Así terminó la polémica entre la empresa y el Gobierno, que había comenzado con el anuncio de reforma impositiva, en la que se aplican mayores gravámenes a las gaseosas y bebidas azucaradas. A fines de la semana pasada, cuando Hacienda acordó con los productores de vino, entre otros, dar marcha atrás con la suba (que inicialmente incluía esa bebida), el enojo de los productores de bebidas azucaradas creció aún más.

Todo cambió ayer. En un comunicado, Coca-Cola sostuvo que "sigue trabajando con fuerte compromiso en el desarrollo de la Argentina, generando 200.000 empleos que van desde el productor agrícola hasta pequeños y medianos comercios en todo el país" y que la Argentina es clave en la operación global de la compañía. "Eso se refleja en las inversiones anuales en las economías regionales, evaluando constantemente su flujo en pos de la sustentabilidad del negocio en el largo plazo y contemplando toda la cadena de valor", agregó.

Fuentes de la compañía habían sostenido el viernes pasado, en diálogo con LA NACION, que estaba bajo análisis el freno a una inversión por US$ 1000 millones anunciada al presidente Mauricio Macri el año pasado.

Un día antes, el Gobierno había dicho que no aplicaría los impuestos internos anunciados la semana anterior para el vino (iba a pasar de 0% a 10%), el champagne, los espumantes y la cerveza (que iba de 8% al 17%). Sin embargo, dejó sin cambios las alzas previstas para las bebidas azucaradas (entre ellas las gaseosas) y las bebidas espirituosas. Las gaseosas pasarán de tributar de 4% a 8% a un 17%.

Consultado en aquella ocasión, el vocero de la Cámara Argentina de la Industria de Bebidas sin Alcohol (Cadibsa), Esteban Agost Carreño, explicó que tanto Coca-Cola como otras empresas "reevaluaban" sus inversiones si tenían que ver con aumentar la capacidad productiva porque la medida oficial ocasionaría una retracción en la actividad.