Coalición opositora llama a disidentes a "unidad inmediata" en Nicaragua

Agencia EFE
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Managua, 2 feb (EFE).- La denominada Coalición Nacional, que agrupa a tres movimientos y dos partidos de oposición, anunció este martes su disposición a unirse con otros grupos opositores de Nicaragua de manera "inmediata" de cara a las elecciones de noviembre próximo, para evitar que el exguerrillero Daniel Ortega extienda por cinco años más el poder que recuperó en 2007.

Dirigentes de la Coalición informaron "su expresa y decidida voluntad de trabajar unida, a lo inmediato y sin condiciones previas, para lograr esa unidad", durante una conferencia de prensa en Managua.

El anuncio lo hicieron en el mismo momento en que la Comisión de Buena Voluntad, compuesta por Carlos Tünnermann y Fabio Gadea, anunció que iniciarán una serie de reuniones con diferentes grupos y partidos opositores, para lograr la unidad de la disidencia en el marco del proceso electoral.

La Coalición Nacional, compuesta por la Unidad Nacional Azul y Blanco, el Movimiento Campesino, la Fuerza Democrática Nicaragüense (FDN), el Partido de Restauración Democrática (PRD), y el indígena Yatama ("Hijos de la madre tierra" en lengua miskita), dijo estar dispuesta a unir su situación legal, funcionamiento, programa y métodos de selección, con otras expresiones opositoras.

El otro grupo opositor con relevancia en Nicaragua es la Alianza Ciudadana, compuesto por la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que en 2020 se separó de la Coalición Nacional y recientemente formó un bloque con el partido Ciudadanos por la Libertad (CxL), cuya presidenta, Kitty Monterrey, descartó la unidad con todos los disidentes y dijo que la Coalición "no existe".

Los dirigentes de la Coalición Roberto Rodríguez, Tamara Dávila, Luis Fley y Violeta Granera, coincidieron en que Monterrey "debe ser humilde y deponer su posición", además de señalar que no deben prevalecer "los intereses económicos", y que el proceso de unidad incluye la demanda de libertad para los "presos políticos", y el regreso seguro de los exiliados.

Por su parte la Comisión de Buena Voluntad indicó que pronto sostendrá encuentros bilaterales para propiciar la unidad de los opositores con diferentes aspirantes a la presidencia, grupos y partidos disidentes, aunque no hizo referencia a la Alianza Cívica y CxL, que crearon su propio grupo de consenso.

Las elecciones del 7 de noviembre próximo serán claves en Nicaragua, ya que en estas se decidirá si Ortega, al que los opositores consideran "dictador", extiende o pone fin al dominio casi absoluto de la política nicaragüense durante los últimos 42 años.

(c) Agencia EFE