En Coahuila, la coalición de Morena se parte en tres; la división favorece al PRI

Tres políticos emanados del partido Morena buscan derrotar al PRI en las elecciones para la gubernatura de Coahuila, uno de los pocos estados en los que el movimiento encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador se ha fracturado.

El senador Armando Guadiana, quien ganó la encuesta levantada por la dirigencia nacional morenista, tratará de derrotar al PRI coahuilense (que siempre ha gobernado la entidad) con un lastre adicional: las candidaturas del PT y del PVEM, encabezadas por personajes que rompieron con Morena.

Se trata de Ricardo Mejía Berdeja, un político de larga trayectoria que ya ha pasado por el PRI, el PRD y MC, y que la semana pasada renunció no solo al partido, sino a la subsecretaría de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno federal, para ser postulado por el PT a la gubernatura.

El otro caso es el de Lenin Evaristo Pérez Rivera, dirigente del partido local Unidad Democrática de Coahuila (UDC), quien fuera diputado federal de Morena en 2020 y 2021 y que fue registrado como precandidato por el PVEM a la gubernatura, en alianza con la UDC.

La división entre los partidos de la coalición Juntos Haremos Historia beneficia al priista Manolo Jiménez Salinas, quien será el candidato de la alianza PRI-PAN-PRD.

Los problemas del senador Guadiana comenzaron desde el año pasado, cuando la cúpula de Morena decidió que el método de selección del candidato de la 4T sería el de encuestas, lo que provocó inconformidades dentro del partido.

En diciembre, cuando Mario Delgado dio a conocer que Guadiana era el mejor posicionado en dichas encuestas, uno de sus dos competidores aceptó sin chistar el resultado: Luis Fernando Salazar, quien fue nombrado coordinador de campaña.

Pero el subsecretario Mejía Berdeja puso en duda la legitimidad del ejercicio y, un mes después, rompió con Morena, renunció a la subsecretaría y aceptó ser abanderado del PT. 

¿Quién es quién en esta contienda?

Armando Guadiana es un empresario del ramo minero que hasta 2012 militó en el PRI. Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto fue promotor de las redes ciudadanas que permitieron fundar el partido Morena en la entidad y, en 2017, fue candidato del partido lopezobradorista a la gubernatura.

En ese primer intento, Guadiana cosechó apenas 151 mil votos (equivalentes al 11%), en una contienda con siete candidaturas en la que el candidato del PRI (Miguel Ángel Riquelme) y el del PAN (Guillermo Anaya) se dividieron la mayor parte de los sufragios.

Después de los comicios, junto con el panista Guillermo Anaya, Guadiana participó en las movilizaciones y en el litigio postelectoral que exigían la anulación de los comicios por las irregularidades ocurridas.

Aunque el INE sugirió la anulación por rebase de tope de gastos de campaña por parte de Riquelme, el Tribunal Electoral confirmó el triunfo del tricolor.

En 2018, Guadiana fue candidato de la coalición Morena-PT-PES al Senado. De la mano de López Obrador, obtuvo el primer lugar, con 493 mil votos (36.2%).

Tres años después quiso ser presidente municipal de Saltillo, postulado por la coalición Morena-PT-UDC, pero perdió las elecciones frente al priista José María Fraustro.

En esos comicios, el PRI ganó 25 de 38 ayuntamientos y Morena solo ganó ocho.

Y lo que es peor para Guadiana: en los comicios federales celebrados el mismo día para elegir diputados, la votación de Morena se redujo —respecto de la de 2018— al 33% (432 mil sufragios) y la del PRI subió al 39% (516 mil votos).

De los siete distritos electorales en los que se divide Coahuila, Morena solo ganó dos (San Pedro y Piedras Negras), y el PRI, cinco.

Con la elección de 2021 como último referente de los comicios para la gubernatura en 2023, puede explicarse que Mario Delgado minimice la ruptura con el PT y PVEM, pues en aquella cita electoral sus votaciones fueron mínimas: 39 mil votos (2.9%) en el caso del PVEM y 21 mil 800 votos en el caso del PT (1.6%).

Pese al descalabro en las elecciones municipales de Saltillo, Guadiana regresó al Senado en septiembre de 2021 y comenzó a construir su candidatura a gobernador.

Muy pronto encontró rivales internos, entre los que destacaba Ricardo Mejía Berdeja, quien había sido nombrado subsecretario de Seguridad Pública del gobierno federal en junio de 2019.

Pese a su posición estratégica en el gabinete de seguridad, Mejía Berdeja se convirtió en un activo militante de las causas morenistas, tanto en las elecciones federales de 2021 como en el proceso de revocación de mandato, en el primer trimestre de 2022.

Su nombre salió a la luz cuando acompañó al secretario de Gobernación, al líder de Morena y a dos gobernadores de dicho partido, en una gira de promoción de la revocación de mandato, utilizando un avión de la Guardia Nacional.

En medio de aquella polémica, Mejía solicitó licencia temporal al cargo de subsecretario, entre el 26 de marzo y el 8 de abril, para convertirse en promotor abierto de dicho proceso.

Mejía fue un antagonista directo de Miguel Ángel Riquelme, el popular gobernador priista de la entidad que, en un evento de su partido, llamó directamente a no votar en la revocación de mandato.

Un par de semanas después del ejercicio de revocación, el 28 de abril de 2022, el presidente López Obrador le creó al subsecretario una sección semanal en la conferencia mañanera llamada “Cero Impunidad”. 

A partir de ese día, cada jueves durante más de siete meses Mejía Berdeja presentó el informe de seguimiento a casos sensibles al lado del presidente, lo que le dio visibilidad y posicionamiento.

Mejía Berdeja inició su carrera política en el PRI, pero también pasó por el PRD y por MC, donde fue asesor cercano del exsenador Luis Walton, quien lo impulsó para ser diputado federal plurinominal en la 62 Legislatura (2012-2015).

Después, Walton lo animó para hacer una breve carrera política en Guerrero, que se frustró cuando no pudo ser candidato al ayuntamiento de Acapulco en los comicios de 2018, en los que MC compitió aliado con el PAN y el PRD.

Tras la victoria de López Obrador, se acercó a Morena y, en 2019, el entonces secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, lo nombró subsecretario.

No es el único político coahuilense que se subió al “Ferrari morenista” —como le llama Mario Delgado— después de la ola lopezobradorista de 2018.

El otro es Lenin Evaristo Pérez Rivera, hijo del viejo líder sindical Evaristo Pérez Arreola, fundador del STUNAM, diputado de la primera bancada que tuvo el Partido Comunista en el Congreso y creador de la Unidad Democrática de Coahuila.

Pese a su linaje de izquierda, Lenin Pérez hizo de la UDC un partido cercano al PAN durante los gobiernos de Humberto Moreira (2005-2011) y Rubén Moreira (2011-2017). 

En las elecciones de gobernador de 2005, 2011 y 2017, la UDC compitió aliada con el PAN.

En las elecciones federales de 2018, Lenin Pérez fue candidato de la coalición PAN-PRD-MC a la Cámara de Diputados y, al instalarse la Legislatura, se afilió a la bancada panista.

En 2020, renunció a ese grupo parlamentario y, tras un breve lapso como diputado sin partido, se inscribió en la bancada de Morena con la intención de buscar la reelección en 2021.

Sin embargo, por no haberse separado a tiempo del PAN, la Sala Superior del Tribunal Electoral le impidió postularse a la reelección por Morena, y se quedó sin la candidatura y sin la curul.

Tras esa decisión, Lenin Pérez retomó su actividad en la UDC y en su natal Acuña, desde donde ha insistido en la necesidad de que Coahuila experimente por primera vez la alternancia en la gubernatura.

Aunque su propuesta original era la de crear un “gran frente opositor” para arrebatarle al PRI la gubernatura, finalmente rompió sus nexos con Morena y terminó aliado con el PVEM, con el que ha comenzado su precampaña a la gubernatura.

El candidato de Riquelme

En el caso del PRI, la candidatura recayó en Manolo Jiménez Salinas, un político de 38 años de edad que ha sido diputado local (2012-2014), presidente municipal de Saltillo (2018-2021) y secretario de Inclusión y Desarrollo Social del gobierno estatal durante 2022.

Su paso por la presidencia municipal de Saltillo permitió a Jiménez sobresalir entre los políticos priistas de la entidad e integrarse después al equipo del gobernador Riquelme, donde se terminó de construir su candidatura.

Riquelme puso en sus manos el proyecto “Mejora Coahuila”, mediante el cual se entregan apoyos sociales a 400 mil familias del estado y obras públicas de impacto comunitario por más de 230 millones de pesos de inversión.

En la primera semana de enero, PRI, PAN y PRD confirmaron que competirán juntos en Estado de México y Coahuila, y su acuerdo para que el PRI designe las candidaturas de la alianza de 2023.

Jiménez renunció el 9 de enero a la Secretaría de Inclusión y Desarrollo Social y registró su precandidatura. Ha iniciado su proselitismo bajo el lema “Unidos podemos más” y los colores de los tres partidos que lo postulan.

El candidato de Riquelme enfrentará a los tres aspirantes emanados de la “cuarta transformación” y al de MC, que aún no define sus candidaturas. Además, está en marcha el proceso de registro de candidaturas independientes ante el Instituto Electoral de Coahuila, con dos aspirantes sin partido que quieren estar en la boleta.