Clubes de Núñez. El Centro de Graduados paga $2.400.000 para evitar el desalojo

Alejandro Horvat
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El conflicto entre la Universidad de Buenos Aires y el Centro Naval, el Club Universitario de Buenos Aires (CUBA) y el Centro de Graduados del Liceo Naval Militar, tres clubes históricos del barrio porteño de Núñez, entró en un impasse judicial. La novedad es que el Centro de Graduados empezó a pagar desde el mes pasado el seguro de caución que surgió de una medida cautelar que presentó el club. Hasta el mes de abril abonarán $2.400.000 pesos por mes.

La disputa por esos valiosos terrenos de la zona norte de la Ciudad es de larga data. El momento de mayor tensión fue entre septiembre y octubre de este año, cuando los clubes fueron intimados a desalojar los predios sobre los cuales desarrollan sus actividades sociales y deportivas. A su vez, los clubes fueron presentando distintos recursos judiciales para frenar el desalojo.

"El Centro de Graduados está depositando $2.400.000 por mes por un monto que adeudaban y luego en abril ese monto pasará a ser de $1.200.000, aunque la UBA pedirá una actualización de ese valor", indicó Mariano Genovessi, secretario general de la UBA. Por su parte, una fuente del Centro de Graduados indicó que la cautelar tiene una vigencia de seis meses y que se podría renovar. "Veremos qué es lo que decide el juez. Nosotros siempre tratamos de negociar, pero por parte de la UBA son muy duros, no es fácil", agregó.

El Centro Naval y el Centro de Graduados del Liceo Naval también fueron intimados a desalojar los terrenos
Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno

En cuando a la situación del Centro Naval, aún no agotó la vía administrativa. Interpusieron un recurso jerárquico al Consejo Superior de la UBA, que aún no se expidió, según indicó Genovessi.

Por parte de CUBA, el 9 de octubre presentó una medida cautelar para frenar el desalojo. Según fuentes del club, aún no hubo respuesta por parte de la Justicia sobre ese recurso. Por lo tanto, aún no hay novedades sobre el futuro de la institución.

En la medida cautelar presentada por uno de sus abogados, CUBA señala que, si no se hiciera lugar al reclamo, el club será "ilegítima, arbitraria e injustamente atropellado en sus derechos y finalmente despojado del predio en el que se desarrollan actividades de interés público desde hace más de 60 años con un permiso otorgado por la Armada". Y agrega: "El proceso traumático al que la UBA pretende llevar intempestivamente a CUBA, no se condice con el modo de proceder de una institución centenaria, que siempre ha estado apegada al derecho y al respeto por las instituciones".

El frente del club Universitario Buenos Aires (CUBA), que en octubre recibió una intimación para desalojar los terrenos
Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Filipuzzi

Uno de los argumentos con el que los clubes buscan frenar el avance de la UBA es aducir que gran parte de esas tierras pertenecen a la Ciudad, y no a la universidad. Señalan que hace 60 años, cuando les entregaron esas tierras, más del 50% de los terrenos no existían, sino que fueron tierras que los clubes le ganaron al río con el dinero de sus socios, y que pertenecerían, según estas instituciones, a la Ciudad. Hasta el momento, la Procuración General de la Ciudad no se pronunció sobre este conflicto.

Por parte de la UBA, Genovesi argumenta tres cuestiones. "En primer lugar, si las tierras fueran de la Ciudad, sería un problema entre la Ciudad y la UBA, pero está claro que los clubes no tienen ahí ningún derecho. Segundo, en el año 61, cuando transfirieron los terrenos a la UBA, ya estaba previsto que esos terrenos se rellenen y formaban parte de las 129 hectáreas que están en el catastro. Tercero, en el caso de CUBA, el uno por ciento de las tierras que ocupan son tierras que han rellenado, el resto ya estaba. En el caso del Centro de Graduados, esa cifra asciende al siete por ciento".

El problema por estos terrenos comenzó hace más de seis décadas, cuando el expresidente Arturo Frondizi, en 1958, transfirió esas tierras a la UBA por decreto. Una ley sancionada tres años después refrendó la transferencia, pero, además, señaló que la Armada podía disponer del predio hasta que se construyera una dársena que, más de 50 años después, aún no se hizo. La Armada, a su vez, le entregó permisos precarios a los clubes para que usaran los terrenos, es decir, les permitió desarrollar una actividad en esos terrenos.

En mayo del año pasado, la Armada Argentina le restituyó a la UBA un extenso terreno lindero con el Río de la Plata: unas 24 hectáreas sobre las cuales se encuentran los clubes. Pero, dentro de la medida cautelar presentada por CUBA, señalan que la Armada por ley debe mantener la posesión de los terrenos hasta que se construya dicha dársena.