El clima dominará la cumbre del G20 antes de la conferencia de la ONU

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Cumbre del G20 en Roma

Por Crispian Balmer

ROMA, 28 oct (Reuters) - Los primeros avances hacia el incierto éxito de la cumbre sobre el clima que se celebrará el mes que viene en Glasgow podrían hacerse este fin de semana, cuando los líderes de las 20 mayores economías del mundo celebren su primer encuentro cara a cara en dos años.

No obstante, el camino no carece de obstáculos. Los miembros del G20 están divididos sobre cuestiones como la eliminación progresiva del carbón y la limitación del calentamiento global a 1,5 grados Celsius (2,7 grados Fahrenheit), dejando un estrecho margen a los diplomáticos para forjar un acuerdo antes de la reunión del 30 y 31 de octubre.

Muchos de los líderes que acudirán a Roma, incluido el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, volarán inmediatamente después a Escocia para asistir a la cumbre de las Naciones Unidas sobre el clima, conocida como COP26, que se considera vital para hacer frente a la amenaza del aumento de las temperaturas globales.

En la COP26 participan casi 200 países, pero el bloque del G20, que incluye a Brasil, China, India, Alemania y Estados Unidos, es la fuerza dominante, ya que representa más del 80% del producto interior bruto mundial, el 60% de su población y se estima que el 80% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero

"Ya ha pasado el tiempo de las sutilezas diplomáticas. Si los Gobiernos, especialmente los del G20, no se ponen en pie y lideran este esfuerzo, nos dirigimos a un terrible sufrimiento humano", dijo la semana pasada el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

En un revés para las esperanzas de una respuesta contundente del G20, las expectativas de Biden de dirigirse a Europa con un firme acuerdo doméstico sobre política climática han disminuido mucho debido a las divisiones políticas en Estados Unidos sobre un paquete de gasto más amplio.

Para mayor decepción de la anfitriona del encuentro, Italia, los líderes de China, Japón, México, Rusia y Arabia Saudí han declinado asistir a la reunión, que se celebrará en el complejo suburbano de Roma conocido como la Esposizione Universale Roma, construido por el dictador fascista Benito Mussolini.

El presidente chino, Xi Jinping, y el presidente ruso, Vladimir Putin, habrían declinado asistir por la preocupación que suscita la pandemia de COVID-19, pero se espera que sigan los debates a través de una videoconferencia, según fuentes diplomáticas.

PANDEMIA

Después de que el COVID-19 hiciera que la cumbre del G20 del año pasado se celebrara por medios virtuales, las consecuencias de la emergencia sanitaria ocuparán un lugar destacado en las conversaciones de Roma de este año, ya que Italia desea que las principales economías coordinen la recuperación mundial.

Es probable que se aborden los temores sobre el aumento de los precios de la energía y la tensión de las cadenas de suministro, así como la necesidad de reformar la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Los líderes del G20 también aprobarán un impuesto mínimo de sociedades del 15% para las grandes empresas a nivel mundial, un acuerdo que se cerró a principios de este mes y que Italia ha celebrado como un gran logro de su presidencia del G20, que ha durado un año.

Italia también se ha mostrado orgullosa de la cumbre que organizó en mayo y que dio como resultado el compromiso de las naciones ricas de suministrar cientos de millones de dosis de la vacuna de COVID-19 a las regiones más pobres, así como un acuerdo para canalizar las reservas de emergencia del Fondo Monetario Internacional hacia los países con menos recursos.

"Dada la situación internacional, creo que Italia puede estar satisfecha con su presidencia del G20. Pero es de esperar que se puedan alcanzar más acuerdos sobre la descarbonización", dijo Antonio Villafranca, director de estudios del Instituto Italiano de Estudios de Política Internacional.

Uno de los aspectos en los que el primer ministro italiano, Mario Draghi, pretende alcanzar un consenso es el compromiso de reducir las emisiones de metano en un 30% para 2030 respecto a los niveles de 2020, otro de los frentes de la batalla para frenar los gases de efecto invernadero responsables del calentamiento de la atmósfera terrestre.

Uno de los asuntos más espinosos será la necesidad de que las naciones ricas cumplan el compromiso adoptado en 2009 de proporcionar a los países pobres 100.000 millones de dólares al año para ayudarlos a adaptarse al cambio climático.

Aunque en 2015 acordaron ampliar este objetivo hasta 2025, su cumplimiento aún es una tarea pendiente, que algunos países pobres y activistas por el clima consideran ahora insuficiente.

El encuentro del G20 tendrá lugar en un centro de convenciones futurista llamado "La Nube", con varios actos programados en algunos de los numerosos lugares históricos del centro de Roma, incluida una cena de gala en el palacio presidencial.

El Ministerio del Interior italiano ha declarado que se desplegarán entre 5.000 y 6.000 agentes de policía y unos 500 soldados para garantizar la seguridad del encuentro. Se cerrará el espacio aéreo sobre Roma y se reforzarán los controles fronterizos para tratar de mantener alejados a posibles alborotadores.

(Información adicional de Angelo Amante y Gavin Jones en Roma y Michel Rose en París; edición de Barbara Lewis; traducido por Darío Fernández)

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