Cléo, el jugador del Barça al que Gaspart le organizó la boda para desmentir que era homosexual

TresB
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En su entrega de este 18 de noviembre, el programa Los Otros de Movistar repasó algunos de los fichajes más extraños que se han realizado en la historia del fútbol español. Muchos de ellos permanecen en la memoria de los aficionados, aunque no precisamente porque acabaran triunfando.

Una de las historias que repasó el espacio fue la de Cléo Hickman, uno de los mayores fiascos de la historia del Barcelona. Este brasileño llegó al conjunto catalán en febrero de 1982 y se marchó dos meses después sin disputar ni un solo minuto en partido oficial.

Portada de ‘Mundo Deportivo’ del 4 de febrero de 1982, día de la llegada de Cléo al Barcelona. (Foto: Mundo Deportivo).
Portada de ‘Mundo Deportivo’ del 4 de febrero de 1982, día de la llegada de Cléo al Barcelona. (Foto: Mundo Deportivo).

La historia de su llegada al Barça comenzó un par de meses antes, en diciembre de 1981, cuando Goikoetxea, del Athletic de Bilbao, lesionó de gravedad a Bernd Schuster, que sería baja el resto de la temporada. El club azulgrana necesitaba un recambio para el alemán y Udo Lattek, que era el entrenador, se fijó en este centrocampista brasileño de 22 años que jugaba en el Internacional de Porto Alegre.

En el Inter de Porto Alegre se le comparaba por su juego con Paulo Falcao, el mítico centrocampista brasileño de los 70 y 80, y también recordaba a Schuster, jugador al que iba a sustituir, aunque más por su melena rubia que por su estilo.

Cléo aterrizó en Barcelona el 4 de febrero de 1982 a cambio de 15 millones de pesetas y el día 25 disputó un amistoso en L'Hospitalet. Fueron los únicos 90 minutos que jugó con la camiseta del Barça.

El aplazamiento de su debut oficial dio lugar a todo tipo de rumores. El más repetido, que se negaba a hacerlo porque se había descubierto que era homosexual. El motivo era la existencia de unas fotografías del jugador en las que aparecía desnudo.

Tal y como cuenta el periodista Santi Giménez en Los Otros, Joan Gaspart, entonces vicepresidente del Barcelona, decidió casar al brasileño para desmentir que era homosexual. La boda se celebró el 2 de abril de 1982 en la iglesia San Gregorio Traumaturgo de la Ciudad Condal y el propio Gaspart ejerció como padrino. También Josep Lluís Núñez acudió al enlace, en el que, sin embargo, no estuvieron ni amigos ni familiares del futbolista. El banquete se celebró en un local propiedad de Carlos Tusquets, también directivo del club.

Gaspart ha recordado la anécdota en el programa de Movistar. “No era homosexual, pero me llamó Antonio Asensio, dueño de Interviú, y me dijo: ‘Tengo estas fotos que no van a hacer ningún favor al jugador y te lo digo para que maniobres porque yo no puedo convencer a mi redacción de que no las publiquen’”, ha contado el que fuera vicepresidente del Barça. “Entonces fui a ver al jugador y le pregunté por estas fotos. Me dijo: ‘Fiestas que hacemos en Brasil para divertirnos con amigos’. Le dije que estas fotos pueden perjudicar a ti y al club. Me acuerdo que le dije ‘¿tú tienes novia?’ y me contestó “No, una prima mía...”. Pues dile que venga que os vais a casar y vamos a desmontar esta historia”.

La boda apareció en todos los medios de comunicación tanto en España como en Brasil y, pese a su estrambótica organización y celebración, el amor triunfó. En una entrevista en Sport en 2016, Cléo reconocía que seguía junto a su mujer, María José, con la cual posteriormente tuvo dos hijos.

El enlace sirvió para acallar los rumores sobre su homosexualidad, pero no le ayudó en su estancia en Barcelona. El 5 de abril, solo dos meses después de fichar por el conjunto azulgrana, se desvinculó del equipo sin llegar a debutar oficialmente. Se volvió a su país casado, con los cinco millones de pesetas de su ficha y con un Ford Fiesta blanco que le regaló un concesionario de la Ciudad Condal, anécdota que también dio mucho que hablar.

Regresó al Internacional de Porto Alegre y posteriormente jugó en otros clubes brasileños como Palmeiras, Flamengo, América de Río, Sport Recife y Vila Nova de Goiania.

Tras colgar las botas, Cléo, que actualmente tiene 61 años, siguió ligado al mundo del fútbol como representante de jugadores y reside en la ciudad de Porto Alegre.

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