Clausuran simbólicamente oficinas del Fonatur en Cancún

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CANCÚN, Yuc., abril 22 (EL UNIVERSAL).- Al grito de "no es un Tren Maya, es un Tren Militar, no es un Tren Maya, es un Tren Neoliberal", ciudadanía de Cancún, Playa del Carmen y Tulum, clausuró simbólicamente hoy –Día Mundial de la Tierra– las oficinas de la delegación del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), en esta ciudad, para exigir el freno a los trabajos del Tramo 5 del megaproyecto, iniciados sin autorizaciones, violentando el marco legal ambiental.

Infantes, juventudes, espeleólogos, científicos, abogadas, urbanistas, activistas y feministas viajaron desde los municipios de Tulum y Solidaridad para manifestarse pacíficamente en Cancún, en donde colocaron etiquetas de "clausurado" en la fachada del Fonatur, que conduce la totalidad del proyecto en los siete tramos que componen la obra del ferrocarril, sus estaciones y nuevos centros de población en los estados de Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán.

Aquí, desplegaron mantas, cartulinas y dibujos para expresar su oposición a la imposición del mega proyecto, la condena por las violaciones cometidas por el gobierno federal para iniciar la devastación de la selva media de Cancún a Tulum, el reclamo ante la resistencia del presidente, Andrés Manuel López Obrador para escuchar a las y los científicos y especialistas y su negativa a recorrer el sitio para que le sea demostrado con evidencia y en el trazo, la existencia de cavernas subterráneas, cenotes y ríos subterráneos.

"No somos una campaña de oposición, tampoco tenemos fines políticos, ni partidistas, pero es inconcebible que en medio de la crisis climática que vivimos el día de hoy, se hagan proyectos como el Tren Maya sin siquiera cumplir con los requerimientos legales.

"Esos 120 kilómetros del nuevo trazo en el Tramo 5 implica la deforestación de más de más de 6 millones de metros cuadrados", expuso Eloy, uno de los integrantes de la asociación Jóvenes por Solidaridad, quien dijo que la obra afectará los acuíferos subterráneos, las cavernas y cenotes, comprometiendo el recurso hídrico.

Al pie de las oficinas del Fonatur, leyeron un pliego petitorio con 5 puntos: El primero, detener las obras –que debieron suspenderse ya debido a una orden judicial– para evitar daños irreversibles a los ecosistemas.

El segundo, que se presenten los estudios especializados y se someta el proyecto al Procedimiento de Evaluación del Impacto Ambiental (PEIA) como lo mandata la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA) y la Ley Forestal, para obtener las autorizaciones correspondientes.

"El tratarse de un proyecto gubernamental no lo exime de cumplir con la ley, por el contrario, lo obliga más a respetarla", dijo el joven.

En cuarto lugar se exigió que el megaproyecto se transparente, al ser de interés público, por lo que toda la información debe estar disponible para su revisión, análisis y consulta. Y, finalmente, que el proyecto sea rediseñado con la participación de científicos, especialistas, activistas, urbanistas, ingenieros, comunidades indígenas y ciudadanía en general, para que sea viable y posea el consentimiento de la población local, que es la que se verá afectada o beneficiada con su desarrollo. "Nuestro planeta ya no está para ocurrencias", expresó.

La protesta incluyó una caminata que rodeó la Glorieta de las Estrellas y los Caracoles –El Ceviche– enunciando diversas consignas, para volver al Fonatur y proseguir con diversas intervenciones, entre ellas la de la presidenta del Grupo Ecologista del Mayab (GEMA), Araceli Domínguez, quien evocó que hace más de dos décadas, protagonizó la primer manifestación contra el Fonatur.

"Esta oficina ha sido clausurada decenas de veces a lo largo de los años que tiene, que ya son más de 50 (52) y la verdad es que Fonatur siempre ha provocado problemas, nos arrebataron nuestras playas, han hecho cantidad de ilegalidades. Ahí tenemos la de Tajamar, que fue realmente simbólica para esta comunidad", recordó.

La ambientalista subrayó que no se está en contra del megaproyecto del Tren, sino en contra del Tramo 5, cometiendo ilegalidades, al incumplir con la ley. "López Obrador dijo una vez: 'Nadie por encima de la ley'. Fonatur no puede estar por encima de la ley y esto es algo que hoy, le reclamo: Nadie por encima de la ley", sostuvo.

Luego de dar lectura a un escrito de su autoría, la apneísta mexicana, Camila Jaber, quien ganó el premio CreatCOP26 por un corto de 2 minutos que expone la belleza e importancia de proteger los cenotes, dijo que si el agua tuviera voz, exclamaría sobre el Tren Maya: "Lo vamos a parar, lo vamos a parar", consigna coreada por el resto.

El fundador del proyecto de ciencia ciudadana "Cenotes Urbanos", Roberto Rojo, resaltó que el Tramo 5 inició ilegalmente, talando uno de los últimos bastiones de selva bien conservada en México "y no podemos darnos ese lujo".

"Vivimos una crisis medioambiental desde hace muchos años en este estado que nos dio cobijo y nos ha dado tantas cosas. Hemos trabajado en cada una de las amenazas a los ecosistemas, pero esto que tenemos ahora encima es monstruoso, es mayor y debemos voltear y levantar la voz con valor, con alegría.

"Tenemos que buscar un futuro mejor para todas y para todos, para las especies animales, para nuestra selva, para nuestra sociedad y las futuras generaciones", indicó.

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