Claudia Sheinbaum y la protección de AMLO mientras la CDMX se hunde en la violencia

Foto: Agencia EL UNIVERSAL/Diego Simón Sánchez/AFBV

Con motivo de la muerte y asesinato de Norberto Ronquillo, estudiante de la Universidad del Pedregal, que puso en evidencia las limitaciones de las autoridades de la Ciudad de México para combatir la delincuencia y disminuir los altos índices de inseguridad, en las redes sociales se expresaron críticas dirigidas a la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, por lo que el presidente López Obrador salió en su defensa ubicándola en su discurso como una víctima de “grandulones y abusivos”, a los que no identificó, pero les envió un mensaje cuando le dijo a Sheimbaum “No está sola. No está sola. No está sola” aunque en ese momento en la Universidad del Pedregal, velaban a su estudiante, compañero, hijo.

En los siguientes días el apoyo que López Obrador dio a Claudia Sheinbaum fue criticado por considerarlo como insensible e irrespetuoso ante el dolor de la comunidad de la Universidad del Pedregal, pero sobre todo del sentir de la familia de Norberto Ronquillo.

El respaldo que el presidente López Obrador dio a la Jefa de Gobierno fue comparado con el que Enrique Peña Nieto dio en 2013 a su secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, señalada por actos de corrupción en el arranque del programa “Sin Hambre”, a quien Peña le dijo: “No te preocupes, Rosario. Hay que aguantar”.

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Posiblemente los grandulones a los que se refería López Obrador son políticos opositores como Javier Lozano y Roberto Gil Zuarth que participaron con su punto de vista en el tag #RenunciaClaudiaSheinbaum.

Sobre el tema de la inseguridad en la Ciudad de México Claudia Sheinbaum ha dicho que ahora se nota mucho porque las autoridades anteriores maquillaban las estadísticas y ocultaban los delitos. Estas afirmaciones son similares a las que el presidente López Obrador utiliza en su discurso en el que responsabiliza de todo lo negativo a sus antecesores. Deben tener razón, pero también es cierto que la cuenta de su responsabilidad esta corriendo. Tienen siete meses en el poder y las estadísticas de este plazo son contundentes.

Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en la Ciudad de México creció el delito de secuestro, 271 por ciento en el primer cuatrimestre de 2019, superando casi 10 veces el promedio nacional. Es la peor crisis desde 2009. En el primer cuatrimestre de 2018 se registraron 1.5 secuestros por mes, en el mismo periodo de 2019 se registran 6.5 secuestros por mes. La delincuencia está sin control y disfrutando el vacío de poder en la CDMX.

La responsabilidad de lo que sucede en la Ciudad de México en materia de seguridad es de Claudia Sheinbaum desde el 5 de diciembre de 2018 y desde esa fecha se han incrementado delitos patrimoniales como el robo a transporte público, robo a casa a habitación, negocios, robo en vía pública. También crecieron los homicidios dolosos, el secuestro y demás, en todas las alcaldías.

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El periodista Raymundo Rivapalacio señala que en la Ciudad de México “hay otros factores ajenos al fenómeno de la violencia que inciden en la inseguridad. Por un lado, el recorte presupuestal draconiano que impuso el gobierno de López Obrador. Los fondos para seguridad pública en la Ciudad de México se redujeron 53 por ciento, y las alcaldías con mayor disminución, Iztapalapa, Cuauhtémoc y Gustavo A. Madero, son donde mayor número de secuestros se ha registrado.” (El Financiero, 13 de junio de 2019)

El apoyo que López Obrador le dio a Claudia Sheinbaum no es el primero, lo hizo durante su campaña, implica que le tiene aprecio, la protege. Es una realidad que para enfrentar el problema de la inseguridad se necesita algo más que cariño.

Sabemos que la Jefa de Gobierno no está sola. Su padrino la acompaña y los dos son corresponsables de lo que pasa en la CDMX. Como dijera Alejandro Martí: “Si no pueden renuncien”.