¿Habrá clases el 1 y 2 de noviembre?

CIUDAD DE MÉXICO, octubre 30 (EL UNIVERSAL).- ¿El 1 y 2 de noviembre habrá clases? Si vas a hacer planes relacionados con las celebridades del Día de Muertos, aquí te decimos si son feriados o no.

El viernes 28 de octubre no hubo clases por actividades de Consejo Técnico Escolar y de acuerdo con el calendario escolar de la SEP, las clases se reanudan el 31 y 1 de noviembre.

Para el caso de los trabajadores, La Ley Federal del Trabajo no contempla el 1 y 2 de noviembre como días de descanso.

Los días que son días de descanso obligatorio, de acuerdo con la LFT en su artículo 74 son:

I. El 1o. de enero;

II. El primer lunes de febrero en conmemoración del 5 de febrero;

III. El tercer lunes de marzo en conmemoración del 21 de marzo;

IV. El 1o. de mayo;

V. El 16 de septiembre;

VI. El tercer lunes de noviembre en conmemoración del 20 de noviembre;

VII. El 1o. de diciembre de cada seis años, cuando corresponda a la transmisión del Poder Ejecutivo Federal;

VIII. El 25 de diciembre, y

IX. El que determinen las leyes federales y locales electorales, en el caso de elecciones ordinarias, para efectuar la jornada electoral.

Día de muertos 1 y 2 de noviembre

El Día de Muertos se celebra el 1 y 2 de noviembre en todo México, teniendo algunas variantes dependiendo la región o el estado.

De acuerdo con el calendario católico, el 1 de noviembre corresponde a Todos los Santos, día dedicado a los "muertos chiquitos" o niños, y el día 2 de noviembre a los Fieles Difuntos, es decir, a los adultos.

Cada año muchas familias colocan ofrendas y altares decorados con flores de cempasúchil, papel picado, calaveritas de azúcar, pan de muerto, mole o algún platillo que le gustaba a sus familiares a quien va dedicada la ofrenda, y al igual que en tiempos prehispánicos, se coloca incienso para aromatizar el lugar.

Asimismo, las festividades incluyen adornar las tumbas con flores y muchas veces hacer altares sobre las lápidas, lo que en épocas indígenas tenía un gran significado porque se pensaba que ayudaba a conducir a las ánimas a transitar por un buen camino tras la muerte.