CityBus Oaxaca, 6 años de espera por transporte digno

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OAXACA, Oax., diciembre 20 (EL UNIVERSAL).- José Luis está emocionado. Aunque su rostro está oculto tras un cubrebocas por el riesgo que representa el Covid-19, se le nota en la voz y en la forma rápida con la que suelta las palabras. Pero por si quedara duda, este hombre de 54 años lo dice claramente: "Me siento muy contento de iniciar con este proyecto que viene de años atrás, estoy muy orgullosos de ser parte de ello".

José Luis Hernández Santaella, un chofer con una experiencia de 37 años, 20 de ellos en el transporte urbano, es uno de los cinco conductores con los que este 18 de diciembre comenzaron los recorrido de prueba del primer tramo del CityBus, un modelo de transporte que la ciudad de Oaxaca espera desde 2014, y que ha sido anunciado como un proyecto que revolucionará la movilidad en la parte poniente de la capital.

Con un diseño similar al Metrobús de la Ciudad de México, el CityBus ha sido una obra marcada por la polémica.

Se presume que los funcionarios que impulsaron la obra en el sexenio del gobernador Gabino Cué causaron un daño al erario por 900 millones de pesos, por lo que hasta octubre de 2019 se les indagaba como presuntos responsables de los delitos de abuso de autoridad y peculado, según la Fiscalía Especializada en Materia de Combate a la Corrupción.

José Luis ha sido testigo de esta espera de seis años y de toda la incredulidad de la gente de que el CityBus por fin vaya a arrancar operaciones la primera semana de marzo de 2021, según anunció Mariana Nassar Piñeyro, titular de la Secretaría de Movilidad estatal. Es consciente de ello, pero asegura que cuando se trata del transporte, si hay algo que se necesita es paciencia.

"Hay que tener la paciencia necesaria para hacer este trabajo como debe ser, para laborar en el volante se necesita tenerle mucho amor", confiesa.

Este conductor oaxaqueño, que comenzó a manejar desde los 17 años, fue el elegido para dar el primer recorrido del CityBus. Posa sonriente cuando la cámara lo toma sentado frente al volante y maneja con total precaución los ocho kilómetros del recorrido, primero en el carril preferente y luego ya en el confinado.

Aún no lleva pasajeros, porque este recorrido es para identificar cuáles son los principales puntos críticos que deberá atender este sistema de transporte tan esperado.

Y es el mismo recorrido en el que se mostró al gobernador Alejandro Murat que un trayecto de ocho kilómetros que antes se hacía hasta en hora y media en hora pico, puede realizarse en 20 minutos, y así conectar puntos tan distantes de la capital como la agencia municipal de Viguera y el Parque del Amor, pasando en una zona tan caótica como lo es la Central de Abasto, donde siempre ha reinado la anarquía en lo que se refiere a la movilidad.

"No hay semáforos, es de las partes más importantes que se van a intervenir, 50% de los 49.2 millones de inversión en semaforización están en este tramo, serán más de 250, esa la necesidad, por eso se hacen cuellos de botella aquí y en el Parque del Amor", explica la titular de Movilidad al gobernador cuando la unidad cruza precisamente dicha zona.

Murat atiende a la explicación. Se emociona. Asegura que el objetivo de esta obra, que en su primera etapa comprende 8 kilómetros, 22 estaciones y una inversión de más de 200 millones de pesos, es darle dignidad al recorrido diario que hacen 195 mil personas.

"Lo más importante es la calidad de vida de los oaxaqueños, eso es lo que nos mueve a tener este gran sistema, que no se siga viendo indigno", dice el gobernador sentado en la primera fila de la unidad en uno de los primeros viajes. Para los demás usuarios, aún faltan poco más de tres meses de espera.