Cinco razones para usar productos libres de crueldad animal

Por lo general, cuando se acerca el fin de un año hacemos nuestras resoluciones para el siguiente que está a punto de comenzar. Metas que en su mayoría nos llevan a ser una mejor versión de nosotros mismos: perder peso, hacer ejercicio, llevar una agenda, comer más saludable, etc. Muchas de esos planes también están relacionados con ser mejores con el medio ambiente, sobretodo en esta época en la que el planeta lo pide a gritos. Si eres una de esas personas, te contamos que una buena y sencilla manera de empezar podría ser comprando productos libre de crueldad animal.

Las cifras de experimentos en animales son impresionantes. Según la organización Cruelty Free International, más de 115 millones de animales se utilizan para pruebas de animales en todo el mundo. Y si bien, cada vez más marcas son libres de crueldad, otras han tomado la decisión de comenzar a realizar pruebas en animales cuando es completamente evitable.

PETA, Cruelty Free y otras organizaciones de defensa de animales, aseguran que no hay excusa para que las compañías realicen pruebas con animales cuando hay mejores alternativas disponibles. Cruelty Free explica que los 9 principales países líderes en pruebas de animales en el mundo son: Estados Unidos, Japón, China, Australia, Francia, Canadá, el Reino Unido, Alemania y Brasil, en ese orden.

Cambiar a productos libres de crueldad es una de las mejores maneras de rechazar las pruebas en animales, y estas son las razones por las que vale la pena hacer el cambio.

Las pruebas en animales son más crueles de lo que muchos piensan.  (AP Photo/Robert F. Bukaty)

1. Experimentar con animales es un proceso muy cruel

Los animales utilizados en experimentos no solo están confinados a unas jaulas muy pequeñas que limitan la posibilidad de moverse, sino que también se someten a pruebas que son más que crueles. Son torturados, mutilados, ahogados y finalmente asesinados. Son esencialmente criados para vivir una vida de miedo y sufrimiento.

2. Las pruebas en animales para cosméticos pueden evitarse

La web Cruelty-Free Kitty señala que para formular sus productos, las compañías pueden elegir de una lista de más de 7,000 ingredientes que ya han demostrado ser seguros. Esto solo demuestra que no necesitan probar más ingredientes en animales. Las únicas compañías que eligen probar más ingredientes en animales lo hacen porque quieren crear ingredientes nuevos e innovadores para aumentar sus ganancias.

3. Es más saludable, pues te permite reducir la exposición a productos tóxicos.

Cambiar a cosméticos sin crueldad te lleva a estar ante productos que son más saludables para tí. Muchas de las marcas más comunes están llenas de químicos agresivos o tóxicos que no traen nada bueno a tu cuerpo. Nuestra piel absorbe todo lo que le ponemos, y el uso de lociones llenas de parábenos, fragancias y productos químicos nocivos no es un hábito saludable.

4. Te sentirás bien

Cuando vota con su dólar y elige con su conciencia, automáticamente se siente bien. ¿Cómo puede no saber que su compra no causó sufrimiento ni daño? También es una muy buena sensación saber que su compra está apoyando el mayor bien de nuestro planeta.

Ya sea que gastes un dólar o mil, no importa. Cuando todos se suman, nuestras acciones individuales crean un cambio positivo en el mundo. Tu compra sin crueldad es parte de eso.

6. Gobiernos de todo el mundo están prohibiendo las pruebas con animales.

Muchos condados ya han prohibido las pruebas en animales para productos cosméticos. La Unión Europea, Israel, India, Noruega, Suiza, Corea del Sur y Nueva Zelanda han prohibido las pruebas en animales.

Si estas razones son suficientes para que empieces a considerar hacer el cambio, toma en cuenta que si un producto dice “Libre de crueldad” o tiene el logo de un conejito, no siempre significa que no se ha probado en animales.

La organización que certifica que los productos sean verdaderamente libre de crueldad, Leaping Bunny explica que la designación como “libre de crueldad” o “no probada en animales”, o incluso la imagen de un conejito en una etiqueta puede referirse solo al producto terminado, cuando en realidad, la mayoría de las pruebas en animales se realizan a nivel de ingredientes. Y si bien una empresa puede afirmar que “no hacemos pruebas en animales”, aún podría contratar a otras compañías para que realicen las pruebas.

La única manera de estar 100% seguros de que una empresa es libre de crueldad es comprar productos de compañías que han sido certificadas por el Programa Leaping Bunny, que requiere que no se utilicen nuevas pruebas con animales en ninguna fase del desarrollo de productos.

Para conocer qué compañías están certificadas por Leaping Bunny, Cruelty Free creó un buscador de productos libres de crueldad animal que puedes consultar aquí.