Cifra récord de casos de COVID llega a hospitales infantiles. La mayoría son enviados a casa

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A medida que los casos de COVID-19 se dispararon a nuevos máximos en la Florida y la nación el miércoles, los hospitales infantiles del sur de la Florida reportaron un número récord de pacientes pediátricos que visitan las salas de emergencia y centros de atención urgente, pero la mayoría de los niños enviados a casa con síntomas leves o moderados, dicen los médicos.

El aumento de los casos, en gran parte impulsado por la variante ómicron, está generando un incremento de las hospitalizaciones entre niños y adultos. Un total de 3,836 personas, entre ellos 109 menores, estaban hospitalizados en la Florida con COVID-19 hasta el miércoles por la mañana, según los datos de capacidad hospitalaria comunicados por el Departamento de Salud y Servicios Humanos.

Pocos de esos pacientes ingresados están gravemente enfermos y muchos se enteran que tienen COVID-19 tras ser ingresados por otras razones.

Hospitales: las salas de urgencias no son centros de pruebas

Sin embargo, a pesar de lo que parecen ser casos menos graves, ha habido una avalancha de pacientes pediátricos en las salas de urgencias, acompañados por padres que quieren que sus hijos sean examinados para saber si tienen COVID-19. La demanda está poniendo al límite a los hospitales y lleva a los médicos a suplicar a la comunidad que deje de acudir a urgencias para hacerse pruebas.

“Los servicios de urgencias pediátricas no son lugares para realizar las pruebas”, afirma el Dr. Ron Ford, director médico del Hospital Infantil Joe DiMaggio, que forma parte del Memorial Healthcare System, en Hollywood. “En realidad, no es el lugar para ir ahora solo para una una prueba si no necesita atención médica”.

En el Hospital Infantil Holtz de Miami, que forma parte del Jackson Health System, la red de hospitales públicos de Miami-Dade, los médicos y enfermeras también ven muchos pacientes que piden hacerse la prueba en la sala de urgencias pediátricas, dijo el Dr. Barry Angel, jefe médico.

“Puede ser que como es temporada navideña las familias tratan de decidir si pueden participar en una reunión familiar”. dijo Gelman. “La mayoría viene con algún tipo de síntoma, pero son leves. Muchos de los niños que dan positivo los envían a casa”.

Gelman dijo que el miércoles había 17 pacientes pediátricos hospitalizados en Holtz con COVID-19 y que aproximadamente dos terceras partes habían ingresado por un motivo distinto a la enfermedad. Dijo que eso es un aumento de cuatro veces desde hace unas semanas, cuando había alrededor de cuatro pacientes hospitalizados con COVID-19.

Síntomas leves de COVID en los niños

“Incluso entre los niños que tienen síntomas relacionados con el COVID”, dijo Gelman, “todavía estamos viendo síntomas relativamente leves y un curso relativamente leve”.

Ford dijo que las visitas de pacientes a la sala de urgencias del Joe DiMaggio en diciembre han sido principalmente por síntomas respiratorios o exposición a alguien con COVID-19. El número de visitas de este mes, dijo, está a punto de superar el volumen que los médicos y las enfermeras vieron en el pico de la ola delta en el hospital en agosto, cuando hubo 429 visitas a urgencias pediátricas.

La mayoría de las visitas a urgencias en el Joe DiMaggio en diciembre han sido en los últimos siete a 10 días, dijo Ford, lo que añade estrés al sistema hospitalario Memorial Healthcare, el sistema de salud pública del sur de Broward, que al igual que otros hospitales de la Florida tienen médicos y enfermeras enfermos de COVID que no van a trabajar.

Pero mientras que las visitas a urgencias están alcanzando nuevos máximos, el número de pacientes pediátricos hospitalizados con COVID-19 en el Joe DiMaggio ha rondado entre 10 y 15 al día durante la última semana, dijo Ford.

“Aunque las cifras son similares a las que vimos durante la ola de la variante delta, lo que estamos viendo es que el número de pacientes lo suficientemente enfermos con COVID como para ser hospitalizados es menor que durante la ola de delta”, dijo.

La mayoría de los pacientes que ingresan en el Joe DiMaggio con COVID-19 grave son más jóvenes y no están vacunados, algunos porque son menores de 5 años y no cumplen los requisitos.

En Nicklaus, el Dr. Marcos Mestre dijo que también tienen un número récord de pacientes con COVID-19 en la sala de urgencias y en su red de centros de atención pediátrica urgente.

“Hay más casos”, dijo Mestre. “Desgraciadamente, las salas de urgencia y centros de atención urgente se llenan a capacidad con personas que van en parte porque tienen síntomas y en parte porque quieren hacerse la prueba”.

Récord de casos pediátricos en el Nicklaus

Mestre dijo que el martes las salas de urgencias y los centros de atención urgente del Nicklaus identificaron a 331 pacientes que dieron positivo en la prueba de COVID-19, un récord.

“En el pico de infección delta”, dijo, “tuvimos unos 140. Ese fue el máximo”.

El número de pacientes pediátricos hospitalizados con COVID-19 en el Nicklaus también está superando los niveles de la ola delta. Hubo un total de 24 pacientes pediátricos hospitalizados en el centro médico el miércoles, dijo Mestre.

“Los que lamentablemente no pueden vacunarse porque son menores de 5 años o si son mayores y no se vacunaron, esos son los que estamos atendiendo en el hospital”, dijo. “La buena noticia es que no presentan síntomas fuertes”.

Mestre señaló que durante la ola delta había menos pacientes positivos, pero muchos más necesitaban tratamiento hospitalario. Con ómicron hay más casos pero menos necesitan cuidados intensivos, explicó.

“Definitivamente es menos virulenta”, dijo sobre la variante ómicron. “Lo único es que hay mucha más cantidad, por lo que requiere más recursos a la hora de tratarla”.

Los niños de la Florida tienen bajas tasas de vacunación

Leo Johnson, de ocho años, choca los cinco con Maylen Mesa después de recibir la vacuna contra COVID-19 de Pfizer-BioNTech de manos de la farmacéutica Maylen Mesa en un Walgreens de Miami, Florida, el sábado 6 de noviembre de 2021. Su madre enmascarada, Allison Johnson, está en el fondo.
Leo Johnson, de ocho años, choca los cinco con Maylen Mesa después de recibir la vacuna contra COVID-19 de Pfizer-BioNTech de manos de la farmacéutica Maylen Mesa en un Walgreens de Miami, Florida, el sábado 6 de noviembre de 2021. Su madre enmascarada, Allison Johnson, está en el fondo.

Los niños en general corren menos riesgo que los adultos de desarrollar casos graves a causa del COVID-19, pero como grupo también son los menos vacunados en la Florida. Alrededor de 14% de los niños de 5 a 11 años, que cumplieron los requisitos para la vacunación en noviembre han recibido al menos una dosis de la vacuna, en comparación con 58% de los que tienen entre 12 y 19 años. Los niños menores de 5 años no pueden ser vacunados.

Sin embargo, a pesar de su menor riesgo de tener casos gravers, los niños pueden contraer y contagiar el coronavirus a otras personas, incluidas las que tienen afecciones médicas subyacentes y un mayor riesgo de padecer una enfermedad grave por COVID-19.

“Ese es un factor importante en la justificación de la vacunación de los niños”, dijo Ford en el hospital Joe DiMaggio.

Gelman señaló que las vacunas siguen siendo eficaces incluso si la variante ómicron está dando lugar a más casos de infección en personas vacunas.

“El verdadero beneficio de la vacuna es que el paciente no va a tener un caso grave, que es lo más importante”, dijo.

Para los adolescentes y los adultos jóvenes, el aumento de los casos supone otra preocupación para los médicos: Los aumentos de casos anteriores han provocado un incremento de los casos de síndrome inflamatorio multisistémico en niños (MIS-C), una enfermedad grave asociada con el COVID-19 en la que pueden inflamarse el corazón, los pulmones, los riñones, el cerebro, la piel, los ojos y los órganos gastrointestinales.

“Cada vez que tenemos un aumento de casos positivos de COVID, siempre analizamos unas semanas más adelante para ver si eso se traduce en una mayor incidencia de casos de MIS-C”, dijo Ford.

Tensiones de personal en los hospitales

Incluso con un menor número de pacientes graves con COVID-19, los administradores de los hospitales subrayan que siguen teniendo que tomar precauciones adicionales para evitar que la enfermedad se propague a otras personas. Los protocolos de control de la infección suelen exigir que los pacientes con COVID se mantengan en habitaciones con presión negativa que impidan que el virus se propague. Y el personal de salud, cuyas filas también se infectan cada vez más, debe llevar más equipo de protección cuando atiende a pacientes infectados.

“Nuestro personal se está infectando a un ritmo elevado simplemente porque la población general se está infectando a un ritmo elevado”, dijo Mestre. “Deben quedar fuera durante un cierto lapso, incluso si los síntomas son leves. Así que eso supone una carga para nuestro personal”.

Aunque el Nicklaus tiene un mandato de vacunación para los empleados y una tasa de vacunación del personal de alrededor de 92%, la variante ómicron está evadiendo la inmunidad para muchos y creando más casos de infección en personas vacunadas y reinfecciones en aquellos que tuvieron un caso anterior. El Departamento de Salud de la Florida hace un seguimiento de los casos de infección en personas vacunadas, pero no proporciona esa información al público.

Mestre dijo que la avalancha de visitas a urgencias, y la ausencia de parte del personal debido al COVID-19, está llevando a tiempos de espera más largos, no solo en Nicklaus Health sino en todos los hospitales.

“Está llevando a que aquellos niños que tienen una enfermedad grave con algo más que no es COVID también tengan que esperar, o tal vez no reciban esa atención como nos gustaría a veces debido al gran volumen de pacientes que estamos viendo”, dijo.

Por ahora, dijo Mestre, los padres que estén preocupados de si sus hijos se infectan con la variante ómicron deben considerar la posibilidad de acudir a un servicio de urgencias solo en caso de dificultad respiratoria u otros síntomas graves.

“Si se tienen síntomas leves”, dijo, “no hay realmente nada que hacer en términos de tratamiento. Se trata más bien de aislarse. Acudir a un centro de pruebas, comunicarse con el médico de atención primaria por teléfono y luego aislarse es probablemente lo único que hay que hacer”.

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