El impacto sobrecogedor del cierre de una tienda Target en una comunidad negra de EEUU

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Casas adosadas en el barrio de Reservoir Hill en Baltimore, el 20 de junio de 2021. (George Etheredge/The New York Times).
Casas adosadas en el barrio de Reservoir Hill en Baltimore, el 20 de junio de 2021. (George Etheredge/The New York Times).

BALTIMORE — El anuncio de Target sobre la apertura de una tienda en Mondawmin, un barrio con predominio de población negra en Baltimore, una ciudad que lucha contra la delincuencia y la pobreza, parecía una posibilidad para cambiar la situación.

Y desde el principio, fue un éxito funcional y un punto de orgullo para la comunidad. La tienda, inaugurada en 2008, tenía una sección de alimentos, una farmacia y una cafetería Starbucks, la única en esta parte del oeste de Baltimore.

La gente venía de toda la ciudad a comprar allí, lo que ayudó a atenuar la reputación de criminalidad de la zona de Mondawmin y los saqueos que siguieron a las protestas por la muerte en 2015 de Freddie Gray, quien resultó herido de muerte mientras estaba bajo custodia de la policía de la ciudad. Como empleador, Target parecía atender a las necesidades de la comunidad, con su énfasis en la contratación de hombres negros y la instalación de una oficina de trabajo social en la tienda a fin de apoyar al personal. Se sabía que Elijah Cummings, el congresista de Baltimore, hacía sus compras en esa tienda.

Sin embargo, en febrero de 2018, sin aviso ni explicación, Target cerró la tienda.

Los residentes, en particular los que no tienen auto, se quedaron sin un lugar práctico para comprar productos de calidad. Y, de manera repentina, se eliminó una señal de la autoestima de la comunidad.

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“Abrir una tienda como Target en un barrio afroestadounidense daba legitimidad a esta zona”, dijo el reverendo Frank Lance, pastor de la iglesia bautista Mount Lebanon de Mondawmin. “Cuando la tienda cerró, fue como decir: ‘Pensándolo bien, no se lo merecen’”.

Tres años después, la tienda sigue vacía, y su cierre todavía indigna a los residentes de Mondawmin y a los funcionarios de Baltimore, que esperaban que la tienda ayudara a sus esfuerzos para revitalizar la zona.

Varios minoristas nacionales han sido criticados en el pasado por no abrir sucursales en comunidades negras y pobres, debido a lo cual se crean desiertos alimentarios o falta de acceso a productos de calidad. En Mondawmin, Target invirtió en una zona con dificultades, pero el resultado fue casi más descorazonador: al final, la empresa decidió que, a pesar de sus objetivos sociales, la tienda no tenía el suficiente éxito financiero como para mantenerla abierta.

El cierre es un recordatorio aleccionador de las realidades del capitalismo en un momento en el que las empresas hacen promesas de apoyo a los estadounidenses negros y afirman que su compromiso con la equidad racial es más fuerte que nunca.

Este año, Target se comprometió públicamente a ayudar a las comunidades negras de todo el país tras el asesinato de George Floyd en Minneapolis, la ciudad natal de la empresa, y prometió invertir 2000 millones de dólares en proveedores y otras empresas de propietarios afroestadounidenses.

Un hombre pasa con bolsas de compra junto a la antigua tienda de Target en el centro comercial Mondawmin de Baltimore, el 19 de junio de 2021. (George Etheredge/The New York Times).
Un hombre pasa con bolsas de compra junto a la antigua tienda de Target en el centro comercial Mondawmin de Baltimore, el 19 de junio de 2021. (George Etheredge/The New York Times).

En una declaración en respuesta a las preguntas sobre la sucursal de Mondawmin, una portavoz de Target dijo que el cierre de una tienda era el “último recurso” y que se produjo solo después de que el local “tuvo un historial de bajo rendimiento constante, después de varios años de inversiones para ayudarle a tener éxito”.

La empresa señaló que ha reconstruido y renovado tiendas en Atlanta, Filadelfia, Minneapolis y Oakland, California, que sufrieron daños durante las protestas del verano pasado, y que abriría tiendas en otras comunidades diversas de todo el país.

En muchas de estas tiendas nuevas y renovadas, “hemos visto los primeros progresos” en su rendimiento, dijo la portavoz, quien agregó que esto era parte de la “estrategia a largo plazo” de la empresa, que consistía en “escuchar a los clientes de la localidad y ofrecer experiencias hospitalarias que representen sus necesidades de mejor manera”.

Al igual que otros grandes minoristas, Target ha cerrado numerosas tiendas en los últimos años, tanto en zonas blancas como negras, debido al éxito de su negocio de comercio electrónico y a la necesidad de recortar otros gastos.

Sin embargo, como sucedió en Mondawmin, los cierres en algunos de esos barrios negros han golpeado a sus comunidades con especial dureza.

En 2019, Target cerró dos tiendas en vecindarios de mayoría negra en el lado sur de Chicago mientras la compañía hacía planes para construir una nueva tienda en el lado norte, más rico y con una mayoría de residentes blancos.

“Fueron como un ladrón en la noche”, dijo Carrie Austin, quien ha sido representante de partes del lado sur del Ayuntamiento durante 27 años. “Un día estaban aquí y al siguiente, pum, desaparecieron”.

“Se suponía que esta sería una asociación público-privada”, explicó Nick Mosby, presidente del Ayuntamiento de Baltimore, sobre la tienda de Mondawmin. “Irse del barrio de esa manera es simplemente inaceptable”.

En el lado feo de la ciudad

La tienda Target de Mondawmin se construyó en los terrenos de una antigua finca, en lo alto de una colina, que alguna vez perteneció a un banquero de Baltimore.

La finca se llamó Mondawmin por sugerencia del poeta Henry Wadsworth Longfellow, quien, según la leyenda local, visitó la propiedad en el siglo XIX y observó los abundantes campos de maíz de la zona. Mondawmin deriva de una frase de los nativos estadounidenses que significa “espíritu del maíz”.

En la década de 1950, la propiedad se vendió a un promotor inmobiliario, que convirtió el terreno rural en el primer centro comercial de la ciudad.

El centro comercial Mondawmin contaba con un Sears, una tienda de artículos a bajo precio y, con el tiempo, una fuente interior y una escalera de caracol, que se anunciaba como la “séptima maravilla de Baltimore”, según Salvatore Amadeo, un historiador aficionado que realiza documentales en YouTube sobre centros comerciales, entre los que se incluye un segmento sobre Mondawmin.

Cuando el asesinato de Martin Luther King Jr. en 1968 desencadenó protestas en todo Baltimore y provocó la “huida de los blancos” a los suburbios, el centro comercial se vio en dificultades. Con el tiempo, dejó de ser un gran atractivo para los compradores que no vivían en esa zona.

Las tiendas se centraron más en la moda negra y los servicios del barrio. En la planta baja hay una enorme barbería, así como una agencia que ayuda a las personas que han estado en prisión a encontrar trabajo.

“Mondawmin pasó a ser percibido como un centro comercial negro”, dijo Lance, cuya iglesia está cerca.

Durante años, Baltimore ha estado trabajando en el desarrollo de Inner Harbor, una zona de lujo que incluye tiendas, estadios deportivos y oficinas corporativas, y se había presionado a las autoridades para que ampliaran las subvenciones a barrios como Mondawmin. Así que la ciudad aprobó un financiamiento de 15 millones de dólares para ayudar al desarrollador a mejorar las áreas del centro comercial Mondawmin donde se ubicaría una tienda de la cadena Target (La cadena de grandes almacenes no recibió la subvención de manera directa).

Otro tipo de empleador

Target pareció reconocer el potencial de la zona. No muy lejos del centro comercial, existen desde hace tiempo núcleos de riqueza y poder adquisitivo: calles arboladas con grandes casas de ladrillo propiedad de profesionistas de color. El cercano parque Druid Hill es una exuberante extensión de 301 hectáreas que comprende áreas verdes, senderos para caminar y el zoológico de Baltimore. Algunas tardes calurosas puede que haya poca gente, pero otras, hay un mercado de agricultores y la gente organiza comidas al aire libre o juega al baloncesto.

Este Target también prometía ser un tipo diferente de empleador que daría preferencia a los residentes del barrio, además de contratar a personas que nunca habían tenido un trabajo estable.

“Teníamos un paradigma diferente de cómo abordar el empleo”, comentó Sadiq Ali, que fue contratado cuando tenía 25 años para ser el gerente de la tienda. “La tienda prestaba un servicio a la comunidad”.

Cuando Mike Johnson solicitó un puesto de trabajo en Target, ”andaba de capa caída”, ya que se había quedado sin dinero para pagar la Universidad Estatal de Coppin, una universidad históricamente negra cercana al centro comercial.

A los 19 años, consiguió un puesto de abastecedor de estantes durante la noche y fue ascendiendo hasta ganar 16,50 dólares la hora como supervisor. Era la primera vez que trabajaba en un lugar con personas negras en puestos de liderazgo, dijo.

“Me ayudaron a convertirme en un hombre”, dijo Johnson. “Crecí en esa tienda”.

Ali se sentía orgulloso de que el Target en el que trabajaba atrajera a compradores blancos que anteriormente habían evitado ir a Mondawmin.

“Cuando la gente blanca comenzó a comprar en la tienda fue una señal de que se sentían lo suficientemente seguros como para estar en el lado feo de la ciudad”, comentó Ali. “Aunque ese cumplido no era muy halagador, significaba que estábamos haciendo algo bien”.

‘No quisieron ceder’

Cuatro días después de la muerte de Floyd, el director ejecutivo de Target, Brian Cornell, se vio obligado a emitir un comunicado, en el que prometió reabrir una de sus tiendas en Minneapolis, que había sufrido daños como parte de las protestas contra la violencia policial.

“El asesinato de George Floyd sacó a flote el dolor reprimido de años, al igual que los asesinatos de Ahmaud Arbery y Breonna Taylor”, dijo Cornell en el comunicado. “Decimos sus nombres y guardamos una lista demasiado larga de otros en nuestros corazones. Como equipo de Target, hemos compartido, hemos buscado consuelo y hemos sido testigos de escenas horribles similares a las que se están produciendo ahora y hemos llorado porque la situación no ha cambiado lo suficiente”.

Uno de los nombres de esa “lista demasiado larga” es el de Gray, un residente del lado oeste de Baltimore que fue detenido a pocas cuadras del centro comercial Mondawmin en abril de 2015 por poseer un cuchillo.

Gray murió después de ser transportado, esposado, pero sin el cinturón de seguridad abrochado, en el asiento trasero de una camioneta de la policía. Después de haber sido trasladado en lo que los fiscales describieron como un “viaje turbulento”, el 80% de su médula espinal quedó seccionada.

Una de las primeras grandes oleadas de protestas por su muerte se produjo en el centro comercial Mondawmin. Los manifestantes comenzaron a lanzar piedras a los agentes de policía y el centro comercial fue saqueado. Algunos estudiantes del bachillerato Frederick Douglass —ubicado frente al centro comercial, donde estudió el gigante de los derechos civiles Thurgood Marshall, el primer hombre de color en ser magistrado de la Corte Suprema de Estados Unidos— se vieron envueltos en los disturbios.

Target se salvó de sufrir graves daños. Pero durante un tiempo, muchos compradores, tanto blancos como negros, se mantuvieron alejados de la tienda, recuerda Johnson, quien ahora trabaja para el Servicio Postal.

“Mondawmin ya tenía una mala reputación entre la gente que no vive en el vecindario”, aseveró.

Con el tiempo, los compradores regresaron al Target de Mondawmin, dijo. Pero él se dio cuenta de que la otra tienda Target de la ciudad, que había abierto en una zona de moda cerca del puerto en 2013, se estaba volviendo más popular.

En noviembre de 2017, Mosby, entonces legislador estatal, recibió una llamada de un residente cuya familia trabajaba en la tienda: el Target de Mondawmin iba a cerrar sus puertas en unos meses. “Al principio pensé que era solo un rumor”, confesó Mosby.

A algunos residentes y líderes del vecindario se les dijo que la tienda tenía un alto índice de robos, lo que se conoce en el sector minorista como “merma”. Pero Ali, antiguo gerente de la tienda, señaló que “eso era falso”, al menos mientras él trabajaba allí. La tienda cumplió con sus objetivos de beneficios y pérdidas durante sus cuatro años como gerente, que terminaron en 2012, años antes de que la tienda cerrara.

Aun así, Ali, quien ahora es director ejecutivo de un grupo de mentores de jóvenes, reconoció los desafíos que, según él, eran propios de una tienda en una “zona hiperurbana”.

Una vez, una cantidad significativa de inventario fue dañada en un incendio en un área de almacenamiento junto a la tienda y la compañía tuvo que gastar 30.000 dólares al mes para que un oficial de policía armado de Baltimore vigilara el establecimiento, recordó.

Es posible que haya habido consideraciones adicionales. “Creo que lo que ocurrió después de Freddie Gray asustó a Target”, dijo Ali.

Otras cadenas nacionales reaccionaron de manera distinta. TGI Fridays mantuvo sus planes de abrir un restaurante en el centro comercial Mondawmin, meses después de las protestas. El local sigue siendo uno de los únicos restaurantes de cadena del barrio.

Mosby y otros funcionarios trataron de negociar con Target para mantener la tienda abierta, pero la empresa dijo que ya había tomado una decisión.

“No estaban interesados en hablar con nosotros”, dijo Mosby. “No quisieron ceder”.

© 2021 The New York Times Company

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