Científicos ante anuncio de la vacuna de Moderna: esperanza, pero no euforia

Madrid, 16 nov (EFE).- Los últimos resultados anunciados por la farmacéutica Moderna sobre su vacuna contra la covid-19 ofrecen esperanzas, pero hay que ser prudentes y continuar con la cautela, señalan investigadores españoles, porque, aseguran a Efe, se trata de datos provisionales y aún quedan muchos detalles por conocer.

Este lunes la farmacéutica estadounidense ha dado a conocer datos de su vacuna experimental contra la covid-19, ahora en fase III, que, según Moderna, presenta una efectividad del 94,5 por ciento y cumple los criterios de eficacia exigidos para su comercialización.

Según explica en un comunicado la compañía, el criterio de valoración principal de esta etapa de estudio se basa en el análisis de los casos de covid-19 confirmados y adjudicados a partir de dos semanas después de la segunda dosis de vacuna.

Así, este primer análisis intermedio se basó en 95 casos, de los cuales se observaron 90 casos de covid-19 en el grupo de personas a las que se administró un placebo, frente a cinco casos observados en el grupo que recibió la vacuna.

"Esperanzas claro, euforia no", resume a Efe Vicente Larraga, del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas (del CSIC) y responsable de uno de los proyectos españoles para encontrar la vacuna contra la covid-19.

Esperanza, dice este científico, porque los resultados son positivos, pero cautela porque quedan aún muchos datos por conocer.

De hecho, estos resultados de Moderna y los de Pzifer de la pasada semana no están publicados en revistas científicas.

Para este investigador, tanto los resultados de Moderna como los de Pfizer hablan de protección frente a los casos leves de la enfermedad, lo que es debido al tipo de prueba que han hecho; no tienen -apunta- suficientes pacientes graves para dar una cifra.

Ambas candidatas a vacuna son parecidas, aunque la de Moderna no necesita tan baja temperatura de conservación, pero sí mantener la cadena de frío, explica Larraga, quien concluye: esperanza y cautela sí, euforia no.

La viróloga del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC), Isabel Sola, también inmersa en el desarrollo de una vacuna contra el coronavirus, detalla como Larraga que ambas vacunas son parecidas.

"Los candidatos de Moderna y Pfizer son muy, muy parecidos, por lo que se esperarían resultados también similares. Son tecnologías que no se habían utilizado hasta ahora en vacunas, por lo que no hay precedentes de qué era esperable de ellas", indica a Efe Sola.

Los resultados de eficacia de las dos vacunas (90 y 95%) son efectivamente muy prometedores, pero son todavía provisionales, recalca esta investigadora, quien añade: aún tienen que alcanzar 164 casos confirmados en el caso de Pfizer y 151 en el caso de Moderna para poder dar el resultado definitivo con una potencia estadística suficiente.

"Desde luego que hay esperanza, porque los datos provisionales sugieren que la eficacia es elevada. Sin embargo, hay que ser prudentes hasta que se tengan los datos completos del ensayo".

Hay todavía preguntas fundamentales por responder, afirma esta científica. Por ejemplo, hay que confirmar la seguridad de los candidatos.

"No sabemos cuál es su eficacia en los distintos grupos de edad, en particular en los mayores de 65 años, no sabemos qué clase de inmunidad proporcionan, si impiden la infección, o bien no impiden la infección pero reducen la severidad de la enfermedad, etc".

Mariano Esteban, también del CNB-CSIC e investigador de otra candidata a vacuna contra la covid-19, opina que cuantos más resultados de eficacia y seguridad de las vacunas en fase III, "mejor nos irá a todos al demostrar el comportamiento" de cada una de ellas.

La eficacia de Pfizer y Moderna van en la misma dirección (90-95% de eficacia). Es esperable -subraya Esteban- pues las dos vacunas se basan en ARN mensajero que produce la proteína S (espícula) del coronavirus; la diferencia entre ellas está en los componentes que integran la vacuna, que a su vez determinan su estabilidad.

Así, la vacuna de Pfizer requiere temperaturas muy bajas de -80 grados, mientras que la de Moderna con nanopartículas lipídicas es estable a -20 grados y en el congelador de una nevera, por lo que "su distribución y administración parece más sencilla".

"Estos datos de eficacia son muy positivos pues ponen de manifiesto un margen muy alto de protección en la población. Hace falta un mayor número de casos y que los resultados se publiquen en las revistas científicas".

Para Esteban, "es un soplo de aire fresco para la población que ve más cercano el control de esta pandemia. Sigamos siendo prudentes".

(c) Agencia EFE