China vacunaría a toda España en 4 días, pero es un ritmo lento

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Poco a poco y ante la mayor disponibilidad de dosis que va habiendo a medida que pasan los meses, los países empiezan a coger velocidad de crucero en la vacunación. En el caso de los europeos, el objetivo es claro: conseguir en los meses de verano que el 70% de la población esté inmunizada contra el coronavirus. 

Una situación que se complica de una manera importante en los países con mucha población, que ven que para poder vacunar a la mayoría de sus habitantes van a necesitar muchos meses. Un ejemplo paradigmático es China.

China vacuna muy rápido, pero tiene mucha población. (Photo by VCG/VCG via Getty Images)
China vacuna muy rápido, pero tiene mucha población. (Photo by VCG/VCG via Getty Images)

El gigante asiático tiene la capacidad de vacunar a 20 millones de personas diarias, unas cifras increíbles que asegurarían la inmunidad en apenas unos días en la mayoría de naciones del planeta, pero que no es suficiente en un país en el que viven 1.400 millones de personas.

Al igual que los países europeos, China ha conseguido coger ritmo en la vacunación. Fueron necesarios tres meses (desde diciembre de 2020 a marzo de 2021) para conseguir las primeras 100 millones de dosis administradas. Solo 26 días después se llegaba a los 200 millones; en 17 se alcanzaron los 300 millones y en nueve los 400 millones. 

La simbólica cifra de 500 millones se ha conseguido ya en una semana, lo que significa que las autoridades chinas están siendo capaces de vacunar actualmente a un ritmo superior a 14 millones de dosis diarias de promedio.

Por ponerlo en contexto, China ya ha puesto más dosis que Estados Unidos, Reino Unido y Alemania juntos y a esta velocidad sería capaz de inmunizar a toda la población española (unos 47 millones) en solo cuatro días. Y sin embargo, todavía está lejos incluso de inmunizar a la mitad de su población.

Gráfico que muestra cuánto ha tardado China en ir avanzando en la vacunación. (Photo by Qu Zhendong/Xinhua via Getty Images)
Gráfico que muestra cuánto ha tardado China en ir avanzando en la vacunación. (Photo by Qu Zhendong/Xinhua via Getty Images)

Teniendo en cuenta que ya van administradas 510 millones de dosis aproximadamente, lo que supone solo un tercio de la población, el objetivo del Gobierno chino es alcanzar el 40% de personas inmunizadas para el 30 de junio.

Un proyecto ambicioso que se puede conseguir, teniendo en cuenta que la capacidad de administración puede llegar a los 20 millones de dosis diarias, aunque de momento el récord se sitúa en las 17,1 millones del pasado 20 de mayo.

Para lograr la inmunidad de rebaño, que en China se ha situado en el 85% (teniendo en cuenta la baja efectividad de sus vacunas y el escaso impacto que ha tenido la pandemia, lo que ha hecho que poca gente se contagiara y desarrollara defensas) se necesitarían al menos seis meses. 

Por tanto las autoridades confían en acelerar en el último semestre del año con el objetivo de cerrar el 2021 con una parte importante de la población vacunada.

Conviene señalar que el país ha desarrollado cinco vacunas y que se han exportado millones de dosis, por lo que puede llamar la atención que haya tardado tanto en empezar a inmunizar a un buen ritmo a su población. Tal y como se ha señalado, para los primeros 100 millones de pinchazos hicieron falta tres meses.

Llegada de vacunas chinas a Egipto. (Photo by Sui Xiankai/Xinhua via Getty Images)
Llegada de vacunas chinas a Egipto. (Photo by Sui Xiankai/Xinhua via Getty Images)

Por qué China ha ido tan lenta al principio

La realidad es que al igual que en el resto de países, China ha tenido problemas en la producción y distribución de vacunas. En los primeros meses no había suficiente disponibilidad de ellas y las autoridades no pudieron iniciar una vacunación masiva que ahora sí que están llevando a cabo.

Aunque China hubiera conservado todas las dosis que ha exportado, estas solo representan 300 millones, lo que permite inmunizar a 150 millones de personas. En el caso chino, habrían servido para vacunar a poco más de un 10% de la población, por lo que seguiría habiendo mucha carestía.

Otro problema al que se está enfrentando China es el rechazo de la población a vacunarse. Pese a que cualquiera puede acudir a un centro de vacunación y tras hacer la cola ponerse la dosis, hay muchas personas que no lo consideran prioritario debido a que las fronteras están cerradas y no tienen pensado viajar. 

Hay que recordar una vez más que en un país tan gigantesco solo se han reportado 91.000 casos y 4.636 muertes, por lo que no se considera socialmente como la grave amenaza que ha mostrado ser en los continentes europeo y americano. 

Estas dificultades están ralentizando algo la inmunización en el país que por lo demás avanza muy rápida, ya que hay que ser conscientes de la magnitud que supone vacunar a una población que es más grande que la suma de Estados Unidos, la Unión Europea y Reino Unido. Así, el proceso continúa y el objetivo de evitar la expansión del virus está cada día más cerca.

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