China se siente "calumniada" por el discurso de Blinken

Las autoridades chinas aseguraron el viernes que se sintieron calumniadas por el discurso del secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, en el que estimó que Pekín representaba un "riesgo" para el orden mundial existente.

Este discurso, pronunciado el jueves, "difunde información falsa, exagera la amenaza china, interfiere en los asuntos internos chinos y calumnia las políticas internas e internacionales" del país, dijo Wang Webin, portavoz del ministerio chino de Relaciones Exteriores.

El portavoz estimó además que la finalidad de las palabras del responsable de Washington era "frenar y bloquear el desarrollo de China y mantener la hegemonía y poderío de Estados Unidos".

Blinken advirtió de la "intención de China de remodelar el orden internacional" y del deseo de Estados Unidos de preservarlo sin querer entrar en una nueva "Guerra Fría".

"China es el único país que intenta remodelar el orden internacional y cada vez más tiene el poder económico, diplomático, militar y tecnológico para hacerlo", dijo el responsable norteamericano.

Sus palabras pusieron de nuevo a China en el centro de las preocupaciones geopolíticas de Estados Unidos, después de meses en que la guerra en Ucrania ha sido la prioridad.

- "Década decisiva" -

Según Blinken, el presidente estadounidense Joe Biden cree que "esta década será decisiva".

Blinken admitió que será difícil cambiar la trayectoria de China y las ambiciones de su presidente, Xi Jinping.

"De manera que tendremos que trabajar para crear un contexto estratégico en torno a China para hacer avanzar nuestra visión de un sistema internacional abierto e inclusivo", dijo.

El responsable también acusó a Pekín de ejercer una "coerción creciente" sobre Taiwán, isla autónoma que China considera una provincia rebelde que debe ser integrada por la fuerza si fuera necesario.

Biden agitó este debate en estos días cuando aseguró que Estados Unidos defendería a Taiwán en caso de invasión militar china.

"No buscamos un conflicto o una nueva Guerra Fría. Al contrario, estamos decididos a evitar ambas cosas", recalcó Blinken.

"No queremos bloquear China en su papel de gran potencia, ni buscamos impedir a China -u a otro país- desarrollar su economía y defender los intereses de su pueblo", agregó, en declaraciones que marcan una enorme diferencia con el gobierno del expresidente Donald Trump, que protagonizó una guerra comercial con Pekín.

Biden intentó unir recientemente a sus aliados frente a China y anunció el pasado lunes en Tokio una nueva asociación comercial en la región Asia-Pacífico que contrarreste el peso de Pekín.

Pero Estados Unidos sigue pensando en que puede cooperar con China en ámbitos como la lucha contra el cambio climático.

Esto no implica que dé marcha atrás en otros asuntos, como las denuncias de Estados Unidos de violaciones de derechos humanos por parte de Pekín contra la minoría uigur, en la región de Xinjiang.

tjx-bar/ehl/pz/meb-bl/me

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.