China no logra contener el coronavirus y anuncia medidas más drásticas: ya hay 80 muertos

LA NACION

PEKÍN.- La epidemia de coronavirus avanza a diario y las autoridades chinas intentan adaptarse a las novedades de forma rápida por lo que esbozan planes y anuncian medidas a toda hora. En medio de las obras para la construcción de un centro hospitalario con camas para al menos mil pacientes, desde el gobierno comunista anunciaron más medidas para contener una enfermedad viral, que provocó la muerte de 80 personas.

Ya se sabía que las vacaciones de todos los chinos por el Año Nuevo Lunar se habían extendido del 30 de enero al 2 de febrero para mantener a las personas en casa y evitar que siga extendiéndose la epidemia. También que las escuelas debían permanecer cerradas hasta nuevo aviso. A esto se suma que a las agencias de viaje se les ordenó cancelar los tours grupales a nivel nacional, justo después de que se emitiera una advertencia de que la capacidad del virus para propagarse estaba aumentando.

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Además muchas de las grandes empresas cerraron sus oficinas y recomendaron a sus empleados que trabajen desde casa como medida de prevención.

Por su parte, fuera del epicentro del brote, varias ciudades del norte del país (Pekín, Tianjin, Xian) comunicaron que suspendieron la circulación del transporte de larga distancia que va hacia el sur. En el este, la provincia de Shandong, con 100 millones de habitantes, tomó las mismas medidas. Y la provincia de Guangdong, la más poblada de China, impuso a sus 110 millones de habitantes la obligación de portar mascarilla.

Asimismo Mongolia, que comparte una larga frontera con China, decidió bloquear los puntos de pasaje terrestres para evitar la propagación del virus. También cerró escuelas y universidades hasta el 2 de marzo. Y Hong Kong anunció que prohibirá la entrada de visitantes provenientes de la provincia central de China continental donde surgió el brote.

Las labores de contención cada vez más drásticas comenzaron con la suspensión el 22 de enero de todos los viajes en avión, tren y autobús a Wuhan, una ciudad de 11 millones de personas en el centro del país en donde se detectó el virus por primera vez el mes pasado. El cierre se expandió a un total de 17 ciudades con más de 50 millones de habitantes, la medida más drástica para controlar una enfermedad que se haya impuesto en la historia de la nación.

Hoy Wuhan parecía una ciudad muerta, donde no podían circular los vehículos que no se consideren esenciales. Los automovilistas que transportaban al personal sanitario a los hospitales sí estaban autorizados. En este contexto llegó al lugar el primer ministro chino, Li Keqiang, en la primera visita de un dirigente del régimen comunista a la ciudad desde el comienzo del nuevo coronavirus.

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A unos 15 kilómetros al sur del centro de la ciudad, la Policía registra coches y toma la temperatura de sus ocupantes. Para poder pasar los vehículos deben presentar un documento especial.

El consulado de Estados Unidos en Wuhan indicó que está organizando la evacuación de sus diplomáticos y otros ciudadanos estadounidenses para mañana. Por su parte, el gobierno francés señaló que trasladará a sus ciudadanos de Wuhan a Francia y los colocará en cuarentena. Japón también se preparaba para sacar de la ciudad a sus ciudadanos.

La Comisión Nacional de Salud anunció que se habían confirmado 2744 pacientes hasta la medianoche de ayer. La enferma más joven es una niña de 9 meses en Beijing. En 24 horas, los casos sospechosos se duplicaron hasta casi 6000.

China también reportó cinco casos en Hong Kong y dos más en Macao. Corea del Sur confirmó el lunes su cuarto caso. También se anunciaron casos aislados en Tailandia, Taiwán, Japón, Estados Unidos, Vietnam, Singapur, Malasia, Nepal, Francia, Canadá y Australia. En Estados Unidos hay pacientes con el virus en Washington, Chicago, el sur de California y Arizona. En América Latina aún no hay grandes novedades al respecto. Hubo casos sospechosos en Perú y Brasil, pero que luego fueron descartados. Ahora Ecuador estudia un posible contagiado.

Está previsto que hoy el director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, llegue a Pekín para examinar con las autoridades cómo contener la epidemia.

El fin de semana la prensa estatal informó de la creación de un equipo de investigación de emergencia para combatir el coronavirus y desarrollar una vacuna. El equipo estará liderado por el experto Zhong Nanshan, médico de 83 años y que se destacó por su papel en la crisis del SARS (síndrome respiratorio agudo grave) de hace 17 años.

Los síntomas del nuevo coronavirus, denominado 2019-nCoV por la Organización Mundial de la Salud, son en muchos casos parecidos a los de un resfriado, pero pueden venir acompañados de fiebre y fatiga, tos seca y dificultad para respirar.

Agencias DPA, AP y AFP