En China, los jefes de las tecnológicas guardan perfil bajo ante Pekín

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El fundador de Bytedance, Zhang Yiming, es el último empresario tecnológico chino en dar un paso al costado

El fundador de Bytedance Zhang Yiming, el cerebro detrás de TikTok, aseguró que prefiere "soñar despierto" al apartarse de la presidencia de su empresa tecnológica la semana pasada, en un momento en que Pekín refuerza su control sobre el sector.

Su salida coincide con el paso al costado de otros admirados empresarios de las exitosas tecnológicas sometidos a un creciente escrutinio de un gobierno preocupado por su creciente poder e influencia.

En el comunicado que anunció su salida el 20 de mayo, Zhang reconoció las limitaciones como jefe de Bytedance --la empresa con sede en Pekín que posee la plataforma de vídeos TikTok-- y advirtió de los riesgos de que los "directores ejecutivos adquieran demasiado protagonismo" e impidan ver el porvenir.

Sin embargo, su salida apresurada coincide con los rumores de grandes cambios en su firma, la 'start-up' tecnológica más valiosa del mundo que acapara anunciantes gracias a los centenares de millones de usuarios de Douyin, la versión china de TikTok.

Se suma así a una creciente lista de ejecutivos multimillonarios que se han apartado abruptamente --al menos en público-- en la cumbre de su gloria.

En marzo, el presidente del gigante del comercio en línea Pinduoduo, Colin Huang, dejó vacante sorpresivamente su puesto para centrarse en la filantropía a los 40 años.

O Jack Ma, de 56, el fundador del gigante Alibaba, que prácticamente ha desaparecido de la escena pública después de ser reprendido por los reguladores chinos tras unas declaraciones que le costaron la salida a bolsa del brazo financiero de Alibaba, Ant Group.

Poco después, su empresa fue multada con 2.800 millones de dólares por prácticas "monopolísticas".

- Temores del Partido Comunista -

Estos exitosos empresarios del sector tecnológico, que durante años fueron aclamados y puestos como ejemplo del espíritu emprendedor en China, han empezado a sentir la mano del gobernante Partido Comunista a medida que aumenta la preocupación sobre su creciente poder y audacia para salirse de la línea marcada.

"La ofensiva no se debe tanto al temor por el creciente carisma y popularidad de estos empresarios", dice Xin Sun, especializado en negocios de China y del este Asia en el King's College de Londres.

Sino por "el miedo del Partido Comunista a perder el control sobre estos gigantes tecnológicos astutos y con una cantidad ingente de información que se han convertido en poderosos actores no solo en la economía, sino al menos potencialmente, en la política".

El nombre de Ma, quien otrora recorría el mundo como el campeón del ingenio tecnológico chino, ahora está siendo borrado.

El lunes, el diario Financial Times informó que tiene previsto echarse a un lado como presidente de la prestigiosa escuela de negocios que fundó hace seis años, y su programa de estudios será reestructurado.

El viento también sopla en contra para la empresa de Zhang.

El ex presidente estadounidense Donald Trump libró una batalla contra la popular aplicación TikTok por el supuesto riesgo para la seguridad de los usuarios estadounidenses.

Dentro de China, Bytedance es una de las decenas de empresas tecnológicas que han recibido la advertencia de que tienen que "autorrectificar" aspectos como la privacidad y su dominio en el mercado antes de que el Estado les caiga encima.

Zhang tuvo que caminar por una fina línea entre el rol interno y global.

Los ejecutivos de las tecnológicas deben "tener en cuenta todo el tiempo el clima político del país, donde los políticos de peso controlan un determinado sector o asunto, y muchos prefieren mantener un perfil bajo", dice Paul Triolo del grupo Eurasia.

"Ser visto como demasiado cercano a Pekín puede ser un problema para compañías con ambiciones internacionales", advierte.

- El dilema de las tecnológicas -

Hacer que las tecnológicas no se salgan de su parcela en China es más que un simple reflejo autoritario, dice Rui Ma, inversora tecnológica y productora del podcast TechBuzz China.

"No creo que se trate de 'ponerlos en su sitio'", asegura, sino más bien de "un esfuerzo para actualizar las regulaciones y equipararlas con estándares internacionales" en mercados que no han tenido mucho control del Estado pese a que cuentan con cientos de millones de consumidores.

Mientras Facebook y Amazon rechazan cualquier crítica de monopolio, de que evitan el pago de impuestos y de ampliar su influencia del mercado abierto estadounidense, China quiere otro modelo.

Podar los monopolios ahora debería permitir que las pequeñas e innovadoras firmas puedan crecer, dice Rui Ma.

El dilema para los propietarios de las tecnológicas chinas es que el crecimiento, los datos y el poder que generan entra en el territorio del gobierno.

Su magnitud "genera consecuencias políticas, sociales y económicas que no son totalmente predecibles y que ponen nerviosas a las élites políticas", dice Xin Sun.

"Muchos directores ejecutivos han elegido retirarse antes y, todavía más importante, diluir su propiedad y su control accionarial para evitar ser personalmente blanco del régimen".

Para Zhang de Bytedance, que entrega las riendas a un compañero de clase y cofundador Liang Rubo, el mensaje para el público fue que echarse a un costado es una jugada estratégica para el futuro.

"El progreso nos necesita para romper la inercia y seguir explorando", dijo.

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