China dejará de analizar alimentos refrigerados y congelados para detectar COVID-19

FOTO DE ARCHIVO. Clientes compran en la sección de verduras de un supermercado en el distrito de Chaoyang de Pekín, China

(Corrige el nombre de la consultora en el párrafo 8)

HONG KONG, 30 dic (Reuters) -China dejará de analizar los alimentos refrigerados y congelados para detectar la presencia de COVID-19 a partir del 8 de enero, según una notificación a la que tuvo acceso Reuters y confirmada por la agencia.

La Administración Estatal de Regulación del Mercado también dejará de exigir que todos los alimentos refrigerados y congelados importados entren en almacenes centralizados para su desinfección y análisis antes de llegar al mercado nacional.

La supresión de las medidas se produce después de que la autoridad aduanera anunciara el miércoles que dejará de analizar los alimentos de la cadena de frío que lleguen a los puertos del país.

Tras imponer durante tres años el régimen más estricto del mundo contra el COVID-19, consistente en confinamientos y pruebas incesantes, China ha dado marcha atrás este mes para convivir con el coronavirus, aunque las nuevas infecciones se han disparado.

China comenzó a analizar las importaciones de alimentos refrigerados y congelados para detectar el COVID-19 en 2020, después de que un brote de la enfermedad en un mercado mayorista llevara a las autoridades a creer que el virus se había propagado a partir de productos importados.

La práctica fue controvertida con los socios comerciales y ralentizó significativamente el envío de alimentos a China, el principal comprador mundial de carne y muchos otros productos perecederos.

También ha elevado los costes tanto para los importadores como para los exportadores.

"La anulación de los requisitos de análisis y desinfección beneficiará sin duda al comercio de la carne en cuanto a reducción de costes adicionales y agilización de la circulación de mercancías", dijo Huang Juhui, fundador de Beijing Means Consulting Co.

Las pruebas de COVID-19 y la desinfección, el traslado de la mercancía del puerto al almacén central, los retrasos, la electricidad y los costes de almacenamiento centralizado pueden sumar hasta 30.000 yuanes (4.321 dólares) por contenedor y tardar hasta 30 días, dijo Huang.

"El fin de las pruebas de COVID y de la desinfección de la carne importada en los puertos y en los puntos de distribución del mercado será un paso alentador hacia la reanudación del comercio normalizado. La medida debería reducir los costes y será bien recibida tanto por los importadores como por los exportadores", dijo Joel Haggard, vicepresidente de Asia-Pacífico de la Federación de Exportación de Carne de Estados Unidos.

(1 dólar estadounidense = 6,9428 yuanes chinos renminbi)

(Información de Gao Zhuo en Hong Kong y Dominique Patton; editado en español por Benjamín Mejías Valencia)