China busca que agencias de seguridad en Hong Kong "silencien la ciudad", según activistas

Por Clare Jim y Jessie Pang
El presidente chino, Xi Jinping, pasa junto a funcionarios con mascarillas tras el brote de coronavirus (COVID-19), cuando llega a la sesión de apertura de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CPPCC), en el Gran Salón del Pueblo en Pekín, China.

Por Clare Jim y Jessie Pang

HONG KONG (Reuters) - Una propuesta de China para imponer una ley de seguridad nacional en Hong Kong podría llevar a las agencias de seguridad del país a establecer sedes en el territorio, lo que activó el temor a una aplicación estricta de la norma, que ha sido calificada como una "sentencia de muerte" por Estados Unidos.

Los líderes del gobernante Partido Comunista en Pekín revelaron detalles sobre los planes el viernes, un día después de proponer una legislación que fue criticada en la comunidad internacional por apretar las riendas de una de las ciudades con mayores libertades de China.

Activistas y políticos en la excolonia británica se han opuesto por años a esa legislación, argumentando que podría erosionar su economía, una garantía de la política "un país, dos sistemas" adoptada en el acuerdo con Reino Unido que selló la devolución de Hong Kong a China.

"Pekín está tratando de silenciar la voz de los hongkoneses a la fuerza y esparciendo el miedo", dijo el activista Joshua Wong, uno de los líderes de las protestas en favor de la democracia del 2014, en su cuenta de Twitter.

Algunos legisladores opositores en la ciudad denunciaron los planes como "el fin de Hong Kong".

Activistas en Hong Kong llamaron a las personas a rebelarse contra la propuesta, que busca terminar con lo que el Gobierno central considera como subversión, terrorismo e interferencia extranjera, en un anuncio que ha tenido repercusión en la comunidad diplomática y empresarial en el mundo.

Los planes de China reavivaron la confrontación con Estados Unidos, que en las últimas semanas se había enfrentado a Pekín cuestionando la forma en que abordó la epidemia del coronavirus, ocasionando temor a que se puedan descarrilar otra vez los lazos comerciales entre las dos poderosas naciones.

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, criticó el viernes a China por la propuesta, al calificarla como "arbitraria y desastrosa" y afirmar que podría impactar en las políticas de Washington en relación a Hong Kong. El mandatario Donald Trump había emitido una advertencia similar poco antes.

Pompeo dijo que la nueva ley equivalía a una "sentencia de muerte" en Hong Kong.

Diplomáticos extranjeros temen que si Pekín crea nuevas agencias en Hong Kong pueda reforzar su capacidad de inteligencia y seguridad, lo que podría poner en riesgo libertades civiles y otros derechos que fueron protegidos en el acuerdo de traspaso con Reino Unido.

Como resultado, emergieron llamados en la ciudad para realizar protestas durante las noches y activistas planean reunirse para anunciar un movimiento de "acciones callejeras", una decisión que podría reactivar los disturbios y enfrentamientos del año pasado.

La ley de seguridad china golpeó a los mercados el viernes, ya que los inversores piensan que podría arriesgar el estatus de Hong Hong como centro financiero global. El índice local Hang Seng cerró con un descenso de 5,6%, su mayor caída porcentual desde julio de 2015.


(Reporte adicional de Greg Torode, Clare Jim, Anne Marie Roantree, James Pomfret; escrito por Marius Zaharia. Editado en español por Marion Giraldo)