Chilenos rechazan ampliamente en plebiscito la propuesta de nueva Constitución

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Por Fabián Andrés Cambero, Natalia A. Ramos Miranda y Alexander Villegas

SANTIAGO, 4 sep (Reuters) -Los chilenos rechazaron ampliamente el domingo en un plebiscito una propuesta de nueva Constitución pero dejaron la puerta abierta a un nuevo proceso para reemplazar la carta magna heredada de la dictadura.

Con un 99,7% de las mesas escrutadas a tres horas del cierre de las mesas de votación, la opción del Rechazo triunfó con un 61,9% de los votos, muy por delante de la alternativa del Apruebo con un 38,1%, de acuerdo a cifras publicadas por el sitio de internet del Servicio Electoral (Servel).

Los promotores del cambio constitucional reconocieron la derrota, reafirmando que "la decisión de dotarnos de una nueva Constitución sigue vigente", según dijo la diputada comunista Karol Cariola tras conocerse los resultados.

"Nos comprometemos a generar las condiciones para encauzar la voluntad popular y el camino que nos lleve a una nueva Constitución", agregó la legisladora oficialista, en referencia a la mayoría aplastante que en octubre de 2020 dio luz verde a la redacción de un nuevo texto.

También partidos y voceros de centroizquierda, así como de la derecha opositora que promovía el Rechazo, se han comprometido a negociar para elaborar un nuevo texto.

Pese a esa abrumadora mayoría hace dos años, polémicas dentro de la asamblea redactora y contenidos considerados muy extremistas fueron minando el apoyo al proceso, a lo que se sumó también una caída en el respaldo al gobierno del presidente progresista Gabriel Boric, cuya popularidad ha sufrido una fuerte disminución desde que asumió el mando en marzo.

Problemas en áreas como seguridad, un agudo conflicto indígena en el sur o crisis por la inmigración ilegal en el norte, sumado a la desaceleración económica e inflación al alza, le pasaron la cuenta al gobierno, que estaba muy identificado por la opción de aprobar el texto.

El analista político Cristóbal Bellolio dijo a Reuters que la desaprobación al gobierno y el ingrediente "indigenista" de la propuesta fueron dos factores clave.

"La Constitución fue muy identitaria, hubo una especie de resistencia, de rechazo, a un texto que parecía darle a los pueblos originarios una preeminencia que nunca habían tenido en Chile y un rechazo muy puntual a la gestión de Boric, que tiene que ver con orden público y con la economía", señaló.

Entre sus contenidos, la propuesta de Constitución definía a Chile como un estado plurinacional y otorgaba autonomías territoriales a comunidades indígenas, entre otras normas. El texto también modificaba el sistema político actual al eliminar el Senado y permitir la reelección presidencial consecutiva.

En calles y plazas de todo el país ciudadanos celebraban con cantos y gritos el triunfo del Rechazo, haciendo sonar las bocinas de sus vehículos.

JORNADA MASIVA, PARTICIPACIÓN OBLIGATORIA

Tras una jornada que arrancó a primeras horas de la mañana, las mesas empezaron a cerrar a las 22 GMT en todo el país, aunque lo habían hecho una hora más temprano en la austral región de Magallanes por diferencia horaria.

Con una participación de casi 13 de los 15 millones de votantes habilitados, el referendo tuvo lugar tres años después del estallido social que llevó multitudes a las calles en protestas contra la desigualdad en el entonces estable país sudamericano.

El presidente Boric convocó para el lunes a los partidos políticos para dar continuidad al proceso constitucional y dijo que recogía con humildad el resultado.

La gente de Chile "hoy nos ha dado un mensaje contundente para que ahora sí nos pongamos de acuerdo", dijo el joven mandatario en una alocución desde el palacio de gobierno tras conocer los resultados.

"Pueden tener la tranquilidad que el camino a una nueva constitución jamás será obstáculo para dar respuestas a las urgencias que ustedes nos han planteado", agregó al anunciar que hará ajustes a su equipo de gobierno.

La convocatoria a las urnas fue masiva en una jornada de voto obligatorio según las normas aprobadas para este proceso, ya que en Chile el voto es voluntario.

En jefaturas de la policía se registraron también largas filas de personas que se excusaban de votar por estar lejos de sus centros de votación y evitar ser multados.

Los últimos sondeos publicados habían dado una ventaja a la opción de rechazar el texto. Sin embargo, expertos subrayaban que la obligatoriedad del voto para este referendo en un país donde la inscripción electoral es automática para todos los mayores de 18 años, complicaba las proyecciones respecto a procesos anteriores.

(Reporte de Fabián Cambero, Natalia Ramos y Alexander Villegas. Editado por Marion Giraldo)