Chile retrasa toque de queda y ultima dispositivo de seguridad en plebiscito

Agencia EFE
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Santiago de Chile, 20 oct (EFE).- Chile anunció este martes que reducirá el toque de queda nocturno para facilitar la movilidad de quienes quieran votar el próximo 25 de octubre en el histórico plebiscito constitucional, que se celebrará bajo estrictas medidas de seguridad para evitar incidentes violentos como los del domingo.

El día de la votación el toque de queda, que rige desde la llegada de la pandemia en marzo, se reducirá tres horas y los ciudadanos podrán circular desde las 04:00 de la mañana hasta la 01:00 de la madrugada del lunes.

La medida ya había sido solicitada por la oposición de izquierda y centro-izquierda, que también reclama transporte gratuito para alentar la participación, muy baja en elecciones pasadas, sobre todo desde que el voto dejó de ser obligatorio en 2012.

"Esta extensión facilitará la circulación y la movilidad de las personas en un día tan especial", explicó en rueda de prensa el ministro de Interior, Víctor Pérez.

Más de 14,5 millones de chilenos están llamados a decidir esta semana si quieren reemplazar la actual Constitución, redactada en la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990), pero reformada posteriormente decenas de veces, y considerada por parte de la sociedad como el origen de las desigualdades del país.

En el plebiscito, que iba a celebrarse en abril pero fue aplazado por el coronavirus y es el más importante desde el que decidió el fin de Pinochet en 1988, los ciudadanos tendrán asimismo que elegir si el órgano encargado de redactar el nuevo texto es una asamblea formada solo por ciudadanos electos o integrada también por diputados.

De aprobarse, la elección de los constituyentes se realizará en abril y la nueva Constitución -que debe redactarse en un máximo de un año- se ratificará en otro plebiscito, este con voto obligatorio.

"PROTEGER CENTROS DE VOTACIÓN"

Además de los protocolos sanitarios que obliga la pandemia, el Gobierno chileno ultima una serie de medidas para evitar desmanes como los ocurridos el domingo, cuando fueron detenidas más de medio millar de personas -entre ellas un militar que fue dado de baja este martes por la Armada-, se incendiaron dos iglesias en Santiago y se registraron saqueos en comercios de todo el país.

"Se han hecho reuniones y trabajo coordinado permanente con las Fuerzas Armadas, Carabineros y la Policía de Investigaciones para proteger los lugares de votación y los sectores aledaños", señaló la subsecretaria de Prevención del Delito, Katherine Martorell.

Tras los violentos incidentes del domingo, que ensombrecieron una multitudinaria y festiva manifestación para conmemorar el primer aniversario del llamado "estallido social" surgido en octubre de 2019 a favor de mayor igualdad socioeconómica, el presidente del país, Sebastián Piñera, aseguró que "grupos minoritarios van a intentar ensuciar o entorpecer" el plebiscito.

En ese mismo sentido se pronunció el martes el vocero oficial, Jaime Bellolio, quien afirmó que se trata de "grupos radicalizados", "antisistema" y "vinculados al narco", que "se coordinan" por las redes sociales.

Las declaraciones del portavoz generaron duras críticas en la oposición, que acusó al Gobierno de querer propagar el miedo entre la población para desalentar la participación.

"Si hay información de inteligencia (sobre posibles atentados a centros de votación), se tiene que mantener de manera reservada, ¿para qué asustar a la población?", se preguntó el excanciller y presidente del socialdemócrata Partido por la Democracia (PPD), Heraldo Múñoz.

El líder del Partido Socialista (PS), Álvaro Elizalde, indicó por su parte que organizar una rueda de prensa para hablar de eventuales disturbios es "un llamado a no participar" y aseguró que a Bellolio "su compromiso con el rechazo le jugó una mala pasada", en referencia a pronunciamientos en contra de un cambio constitucional que el vocero hizo antes de formar parte del Gobierno.

Piñera pidió a sus ministras no decantarse en público por ninguna de las dos opciones, pese a que gran parte de los partidos que integran la coalición oficialista rechaza reemplazar la Carta Magna.

(c) Agencia EFE