Chile debate si Piñera tiene que tomar nota del derrotero de Macri

Víctor García

SANTIAGO, Chile.- Tras la contundente derrota electoral de Mauricio Macri en las PASO, una reacción en clave comparativa afloró de manera automática al otro lado de la Cordillera. El presidente chileno, Sebastián Piñera, uno de los aliados más cercanos en la región del líder de Cambiemos, rápidamente se desmarcó de su par.

"Cada país toma sus decisiones, lo de Argentina nos va a afectar, pero las economías chilena y argentina están en situaciones distintas. La economía chilena está creciendo y esperamos que en el segundo semestre se fortalezca", dijo.

En Chile se siguió con cierta timidez el devenir de las primarias argentinas, pero una vez que se conocieron los resultados el foco de atención se intensificó y desde diversos sectores emergieron políticos y analistas que plantearon en qué medida este resultado podría afectar a Piñera y qué lecciones podrían sacarse en el espectro político.

"Son dos presidentes de derecha que prometieron mejoras económicas que no han podido cumplir, y lo que pasó en la Argentina deja muchísimas enseñanzas a futuro", afirma Marta Lagos, directora ejecutiva del centro de estudios Mori.

"La economía manda. Si te va mal en esa materia, no importa lo que tú digas y la gente evalúa de mala manera al culpable de que la economía no haya mejorado. Si tú aplicas eso al caso chileno, porque la dimensión chilena no tiene nada que ver con la argentina, hay coincidencias. Estuvimos revisando un estudio que aún no se hace público y que dice que el 80% de las personas te dicen que Chile está en retroceso. Hay una unanimidad de percepción de que no solo estamos estancados como en la época de Michelle Bachelet, sino que ahora con Piñera estamos en retroceso, algo parecido a la decepción que ocurre con Macri", analiza la experta.

Al igual que con Macri, uno de los grandes cuestionamientos tiene que ver con expectativas no resueltas. Para Kenneth Bunker, doctor en Ciencias Políticas de la London School of Economics, el problema económico que ambos gobiernos experimentan es coincidente, pero hay matices marcados.

"Son dos países gobernados por la derecha que dijeron que iban a arreglar la situación y si bien en lo grueso se parecen, hay detalles que pueden provocar que sean resultados distintos. En cuanto al orden fiscal, a la inflación o el desempleo, Chile es mucho más ordenado que la Argentina. Piñera ha fracasado en términos de expectativas: él dijo que todo iba a mejorar y no lo ha hecho, y eso podría traer un castigo. Pero es distinto lo que hizo Macri, que no arregló la situación y que incluso la dejó peor que cómo estaba", sostiene el académico.

Desde el Banco Central chileno se han corregido en innumerables ocasiones las expectativas de crecimiento. El gobierno ha insistido en que el crecimiento será en torno a un 3% y 3,5%, pero los expertos estimaron que el PBI se expandirá un 2,6% este año. Asimismo, la desaceleración también quedó reflejada en las cifras del primer semestre, que registró un crecimiento interanual de 1,8%, el peor desempeño en dos años. ¿Más? El Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) creció en junio de 2019 un 1,3% en comparación con igual mes del año anterior.

Todo un panorama muy condicionado por la guerra comercial entre China y Estados Unidos, y las variaciones en el precio del cobre, el principal producto que Chile exporta al exterior.

"Si Piñera repunta en lo económico, la derecha perfectamente puede seguir en el poder. En Chile la derecha no tiene una estrategia clara de momento, y eso la condiciona. La lección para Piñera es tratar de gobernar mejor. Macri llegó a la Argentina con la intención de ordenar la casa, mientras Piñera no tiene ninguno de esos problemas y solo tiene que sacar un par proyectos importantes, comunicarlos bien y le bastaría. El problema no es tan profundo como en la Argentina, y él ahora tiene que preocuparse de la clase media", apunta Bunker.

La socióloga Marta Lagos, en tanto, también destaca esa diferencia.

"Chile no es la Argentina, que tiene una clase media educada, con fortaleza, inteligente y con un capital humano gigante, en cambio la clase media chilena es mucho menos educada y está recién empezando a ser universitaria. Si tú miras a la clase media chilena, es precaria, con bajo nivel cultural, gente que jamás ha pisado un museo. Y la clase alta chilena es como la media argentina: tiene educación, estilo de vida y niveles de consumo. Hay una confusión con las etiquetas que se usan y son sociedades de naturaleza muy distinta. Los argentinos son mucho más demócratas y los chilenos son brutalmente más autoritarios".