Chile avanza en el protocolo para proteger activistas pro naturaleza y DD.HH.

Santiago de Chile, 23 nov (EFE).- El Gobierno de Chile inició la redacción de un protocolo, pionero en el país, para proteger a activistas en defensa de los derechos humanos y del medioambiente, siguiendo con las obligaciones del Acuerdo de Escazú que el Ejecutivo actual firmó en sus primeros días de mandato, el pasado marzo.

Los Ministerios de Justicia y Derechos Humanos y de Medioambiente trabajan conjuntamente en armar el nuevo "Protocolo de Protección de los defensores de Derechos Humanos, el Medioambiente, comunicadores y operadores del sistema judicial", según anunció este miércoles la ministra de Justicia y Derechos Humanos, Marcela Ríos.

"El protocolo será el primer mecanismo interinstitucional que busque dar protección a las personas defensoras de derechos humanos y medioambientales", remarcó Ríos.

Además de los dos ministerios implicados, en la comisión que redacta el nuevo protocolo también participan el Poder Judicial, el Instituto Nacional de Derechos Humanos, la Fiscalía, la Defensoría Penal Pública, Carabineros de Chile y la Policía de Investigación de Chile.

En ese sentido, Ríos expresó que, para "mantener sana" la democracia chilena, "el esfuerzo de todas las instituciones contribuirá a dar más tranquilidad" a los activistas medioambientales y de derechos humanos.

El actual Gobierno de Chile, que se estrenó en marzo de 2022 con un marcado programa de izquierdas, firmó en sus primeros días de mandato el Acuerdo de Escazú, considerado uno de los instrumentos ambientales más importantes de la región para evitar amenazas y asesinatos de defensores de derechos ambientales.

Entre los objetivos del acuerdo se encuentran implementar de manera efectiva el pleno acceso a la información ambiental o garantizar la protección del derecho de generaciones presentes y futuras a un desarrollo sostenible y a vivir en un medioambiente sano.

En ese sentido, la ministra defendió el trabajo de todas las personas que protegen la naturaleza y los derechos humanos al asegurar que "el protocolo es más urgente que nunca por la triple crisis planetaria de cambio climático, de contaminación y de biodiversidad".

"Deben existir las condiciones adecuadas para ejercer la defensa medioambiental con libertad y tranquilidad, no solo por el Acuerdo de Escazú, sino por la aplicación de los tratados de derechos humanos en general", añadió.

El Gobierno conservador del anterior presidente, Sebastián Piñera, también planteó la adhesión de Chile al Acuerdo de Escazú, pero desechó la idea por las presiones recibidas desde la industria y la minería.

(c) Agencia EFE