Chicos perplejos y días duros en confinamiento en Madrid

Laura Ventura

MADRID.- Para algunos, el aislamiento comenzó antes. No fue necesario que las autoridades españolas anunciasen estas medidas drásticas y decidieron recluirse en sus hogares hace ya 10 días, con el cierre de los colegios. Mañana se cumple una semana desde queEspañadictó el decreto de alama que ordena el aislamiento: el arma más eficaz para detener el avance del coronavirus . Aún resta la mitad de este periodo de reclusión, que quizá se extienda en algunos sectores de la población. Si a tantos adultos, a intelectuales, profesionales y personas responsables les cuesta comprender la necesidad de acatar esta medida, los chicos, están perplejos.

Charo Poggi es psicóloga y desde hace un año vive en España con su marido, Pablo Silva, y sus hijos Baltazar, de 2 años, y Juan, de 5. Tiene herramientas emocionales para gestionar estas crisis y las transmite a sus pacientes y a través de su espacio terapéutico online (Psico Charo Poggi). Alejar la información tóxica y poder decir que no al bombardeo informativo sobre la pandemia es la clave. Lleva 10 días de aislamiento y los planes familiares cambiaron de modo radical. El más chico cumple años el lunes y el mayor esperaba recibir a sus parientes de la Argentina en abril. A veces Baltazar se pone la campera y pide salir a la calle; Juan se angustia, pero comprende un poco más la situación, y aplaude cada noche a las 20 desde su ventana para alentar a los médicos de salud pública. "El día es muy largo, somos cuatro adentro, no siempre estamos los cuatro en eje y si uno se desregula, tratamos de atajarlo entre todos. Entendemos que estar en casa es nuestro aliado y que afuera se está poniendo la cosa cada vez peor", explica Poggi quien inventa "aventuras" cotidianas con sus hijos dentro del departamento.

"Van a venir días duros", dijo hoy al mediodía el ministro de Sanidad, Salvador Illa. "Mañana llegamos al Ecuador del aislamiento. Las medidas son de las más duras del mundo y de la Unión Europea. Si se cumplen, estaremos en condiciones de vencer el virus", afirmó el funcionario, pero hay quienes aún buscan burlar estas disposiciones. La Policía Nacional anunció hoy que dispone de herramientas de seguimiento por GPS de los celulares y, si encontrase anormalidades (reuniones sociales o bien ciudadanos fuera del área de su domicilio, por ejemplo), podrán intervenir. De hecho esta madrugada ya lo hizo para disolver una fiesta en las afueras de Madrid.

Mientras algunos desaprensivos pierden el tiempo, otros españoles trabajan a destajo en lo que las autoridades denominan "la primera línea de combate", es decir, en la sanidad pública. Son los héroes de este escenario dantesco que suma casi 20 mil contagiados. Ana Tello tiene a tres familiares allí: su madre, su hermana y su cuñada. Su padre además, flamante jubilado, un prestigioso médico y docente, a quien le negaron su oferta como voluntario para regresar excepcionalmente al hospital. "Mi vida no cambió mucho. Realmente, a quien le afecta es a mi entorno y eso sí incide emocionalmente", explica. Ana, economista, a través de un Excel sigue la evolución de la pandemia. Está muy informada, pendiente de las noticias y contrasta informaciones para ahuyentar las fake news. Además tiene amigos en la Argentina y en Uruguay y busca compartir con ellos información del virus. "Tengo la sensación de estar viviendo un estado de guerra: estamos tristes, nerviosos, crispados, emocionados. Por eso trato de realizar el ejercicio de la sonrisa", resume la actitud con la que encara estos días.

El aislamiento golpea también la vida cultural de España.

Gaby Goldman es el virtuoso director musical de "West Side Story", una producción que desde hacía 9 meses giraba por el país cosechando aplausos cada noche. Su trabajo jamás podría realizarse en solitario. Exige estar al frente de la orquesta y de espaldas al público. "Nunca pensamos que las funciones de Santander, serían las últimas", se lamenta Goldman y trata de encontrar la palabra que describa el no haber podido despedirse de un espectáculo que tanto amaba. Aún le quedaba la recta final de tres meses en varios puntos de España y a la vez coordinaba su agenda con las audiciones de la versión de "Billy Elliot" que se estrenará en Barcelona y las de "Matilda". "En esta vorágine de los últimos 40 días, de repente. la nada". Goldman encontró un modo de sacarle provecho a esta situación insólita. "Si bien añoro el contacto físico con los afectos, con los amigos, porque uno está conectado, tengo una rutina muy tranquila que es limpiar, cocinar, ver alguna serie o película, estudiar inglés y componer. Es la primera vez en muchísimo tiempo que compongo para mí. No te puedo explicar lo que siento. Adopté una disciplina diaria de sentarme a componer. Estoy trabajando en una obra que calculo se va a convertir en una suite".

Están quienes padecen estar en su hogar y también quienes no ven la hora de llegar a su casa. Santiago vive el aislamiento en un hostel del barrio de Chueca. Es uno de los miles de argentinos que atraviesa la odisea para regresar a su hogar. Tuvo suerte y logró obtener un asiento en el vuelo que mañana lleva a los argentinos varados en el país de regreso a Buenos Aires. Santiago pagó por este billete, ya que otros países, como España, trabajan para repatriar a sus ciudadanos de modo gratuito. El gobierno de Pedro Sánchez invirtió 3 millones de euros en esta misión. Entre las innumerables gestiones que realizó por su cuenta en una ciudad blindada, fue detenido por la policía, hasta que les explicó su situación.

Entender que el hogar es el único antídoto disponible y no una cárcel resulta inexorable. España vive el sexto día de aislamiento que coincide con la llegada de la primavera al continente. Ayer se celebró el día del Padre. Ni celebraciones, ni almuerzos ni color. Solo queda esperar dentro de casa. "Resistiré" es el leitmotiv que suena en la radio y en la TV.