Los chiíes iraquíes siguen su peregrinación pese a explosiones y la covid-19

Bagdad, 9 mar (EFE).- Cientos de miles de musulmanes chiíes de Irak han continuado su marcha a pie desde diferentes puntos del país para conmemorar el martirio del imán Musa al Kazem en su mausoleo en Bagdad, a pesar de la explosión que el martes dejó al menos un peregrino muerto y al aumento de los casos de covid-19.

Desde hace tres días, los peregrinos se dirigen a pie hasta el mausoleo de Al Kazemiya, en el norte de Bagdad, para conmemorar la muerte del imán Musa al Kazem, el séptimo de los doce imanes en los que cree esta rama del islam y el nieto del profeta Mahoma, en una celebración que llegará este miércoles a su punto álgido.

La marcha de los peregrinos, sin embargo, no se ha visto interrumpida por la explosión de una granada de mano que el lunes dejó al menos una mujer muerta y casi una decena de heridos en una zona próxima al mausoleo, según informó el Ejército iraquí.

Esta celebración, a la que cada año acuden millones de chiíes de todo el mundo, ha sido más reducida por el aumento del número de casos de covid-19 en Irak, donde se registran alrededor de 5.000 diarios, lo que ha llevado a las autoridades a imponer severas restricciones como un toque de queda.

El Gobierno iraquí impuso la semana pasada una serie de medidas para evitar las aglomeraciones y las celebraciones religiosas.

Sin embargo, hombres, mujeres y niños ataviados de negro han llenado hoy las calles de Bagdad.

"Ni el terrorismo ni el coronavirus nos impedirán esta visita espiritual", dice a Efe Haider al Yasiri, un peregrino de 30 años que se dirige a pie al mausoleo.

De acuerdo con Al Yasiri, la explosión del lunes intentó "crear discordia y reducir los números de participantes" en las multitudinarias marchas, pero la respuesta de los peregrinos ha sido la de "visitar el mausoleo a pesar del coronavirus y las explosiones".

Por su parte, la peregrina Um Husein, de 45 años, dijo a Efe que el incremento de casos de covid-19 en Irak no es excusa para no acudir a las celebraciones del martirio del imán Musa al Kazem: "Seguiremos comprometidos con nuestra promesa de visitar los mausoleos de los imanes cada año”.

Para ella, la mayoría de los peregrinos están comprometidos con las medidas preventivas y denuncia que "una parte no se adhiere" a las restricciones, aunque asegura que "el cuidado de Dios y de la casa (del imán) nos protegen de la pandemia".

La culminación de los ritos para conmemorar el martirio del imán, que falleció en el siglo VIII envenenado mientras estaba recluido en una cárcel bajo el reinado del califa Harun al Rachid (786-809 d.C.), se producirá este miércoles.

Los doce imanes en los que creen son muy venerados por los chiíes, que suelen participar en gran número en este tipo de rituales y mostrar su devoción y tristeza con rezos, llantos y provocándose dolor físico y heridas, como símbolo del martirio y el sacrificio, valores que caracterizan esta rama del islam.

Nawar Alrikabi

(c) Agencia EFE