Chepina Peralta de la cocina al hospital para ayudar en la salud

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CIUDAD DE MÉXICO, abril 4 (EL UNIVERSAL).- A la par de preparar desde postres como flan y naranjas de chocolate, hasta platos fuertes como puntas filetes y ostiones, la chef Chepina Peralta fue una constante vocera del buen comer.

La pionera de los programas de cocina en México fue también una mujer preocupada por la salud de los mexicanos.

"La salud es el mayor bien a que tenemos derecho los seres humanos, la alimentación y el ejercicio son las principales formas para prevenir las enfermedades y mientras más pronto las hagamos parte de nuestra vida mejor", comentaba Chepina en uno de sus "Chepitips", que pueden verse en su canal de YouTube.

"Todos estamos enterados de los graves problemas de enfermedades tan graves como la obesidad, la diabetes, que aquejan a nuestro país, bueno pues las dos se pueden prevenir y controlar con un adecuada alimentación y ejercicio", señalaba.

A través de este tipo de consejos, Chepina, quien falleció de causas naturales este sábado a los 90 años de edad, también invitaba a su público a mantenerse informado para así cuidar de su salud.

Chepina Peralta en hospitales

Esta preocupación estaba presente en sus recetas, por ejemplo, en una cápsula llamada "Cocinando una vida saludable" dedicada al desayuno, la chef recalcaba que este alimento era el más importante del día, e invitaba a hacer un sencillo tazón de avena con fruta.

"Al estar ya metida en la cocina fue un proceso maravilloso, me di cuenta de que no podía hablar de comer sin hablar de salud y de nutrición y entonces empiezo a buscar donde y tampoco había, había dos escuelitas se dietistas y no me recibieron porque era solamente para señoritas", recordó Chepina en una entrevista para el programa "El gusto es mío" hace más de diez años.

"Al platicar con mi médico que era endocrinólogo, era el director de endocrinología del hospital de la raza del IMSS, él consiguió -porque estaba consciente de mi responsabilidad con una cámara y radio a diario- que la directora de dietistas del hospital que me enseñara nutrición y él me enseñó la diabetes", relató.

En aquella misma entrevista para "El gusto es mío", la chef relataba con orgullo que además de entrar a la cocina de la gente se metió hasta el hospital.

"Estoy trabajando en la Secretaría de Salud con la doctora Vesta Richardson, ella tuvo la maravillosa idea de que hiciéramos videos de cocina de diez minutos que estén pasando en la sala de espera de los hospitales de la Secretaría".

Chepina también aprendió de obesidad, anorexia y bulimia, y sirvió de puente del sector salud hacia el público.

"Lo que yo hice y me decían mis médicos 'nosotros publicamos, pero en revistas científicas y nos lee un grupo de personas muy especial y tú haces llegar al público grande lo que nosotros queremos que llegue".

Pensando en grupos específicos como el de la diabetes, en otro de sus "Chepitips" Chepina resaltaba:

"Es importante recordar que no hay alimentos malos, el mal está en la forma en que se consumen y que no hay ningún alimento que proporcione por si solo todos los nutrientes que necesitamos por eso están dividimos en grupos y cada uno tiene una misión específica".

Pero además de clases de cocina y salud, a través de algunos de sus videos disponibles en la red, Peralta también comparte un poco de la historia detrás de cada platillo, como por ejemplo del "budín azteca".

"Cuando llegaron los españoles a México, cuentan los historiadores que se sorprendieron de la forma tan suculenta, tan variada y sabrosa que comía el gran emperador azteca Moctezuma", platicaba una joven Peralta.

Piezas tradicionales de la cocina como el molcajete o como ella lo llamaba, la "licuadora prehispánica", también fueron parte de sus enseñanzas pues, en otro de sus videos además de usarlo para poner unos bisteces y salsa recordaba que su nombre proviene del náhuatl "molli" (salsa) y "caxitl" (cajete).