Chaparro sabe que no tiene la voz de Pavarotti, pero busca triunfar

·4  min de lectura

CIUDAD DE MÉXICO, agosto 21 (EL UNIVERSAL).- Si hay una forma en que se pueda definir a Omar Chaparro es como un apasionado, y ha sido esa misma pasión lo que lo ha llevado a probar suerte en áreas como la locución, actuando, en el teatro, incluso en el doblaje, pero si hay algo con lo que sueña este artista, es estar arriba de un escenario cantando ante el público.

"La música es un vehículo donde la comedia no puede llegar, el querer tener éxito en la música puede sonar muy ambicioso, pero lo hago por dos razones, primero porque amo la música y una pasión no se la puedes arrancar a un hombre, y la segunda, si yo logro triunfar sería un mensaje muy poderoso para las nuevas generaciones, al decir todo es posible, lo límites sólo existen en la cabeza, si trabajas, te esmeras, eres disciplinado y de la mano de Dios, puedes conseguir lo que quieras", dijo Omar Chaparro.

Siguiendo esta filosofía la estrella de películas como "No manches Frida" y "Como caído del cielo", decidió dar a conocer el primer sencillo de lo que será su cuarto álbum y que comparten el título "Las locuras mías", cuyo estreno se realizó el día de ayer y lleva hasta el momento más de 36 mil vistas.

"Estoy escribiendo un guión de la vida de mi abuelo, don Sixto Chaparro Favela, que era un encanto de señor, enamorado, que era como yo romántico empedernido, y un amigo me dijo, '¿estás de acuerdo que esa canción es como si la hubiera cantado tu abuelo cuando era joven?', casi me hizo llorar porque es cierto, Las locuras mías es ese grito de un hombre enamorado, optimista y que se va con todo sobre la mujer que ama, de una forma creativa y caballerosa, es una canción para enamorarse y para bailar también".

Sobre la decisión de incursionar en el género urbano, Chaparro asegura que no fue algo que pensara desde el principio, simplemente al terminar de escribir este sencillo se le ocurrió mezclar el mariachi con el reggaetón y de inmediato se le vino a la cabeza el nombre de Joey Montana, propuesta con la que espera llegar a un público joven.

"Espero primero conectar conmigo mismo, no importa la edad que tengas o lo que quieras hacer, tienes primero que ser genuino, honesto contigo mismo, cuando estás haciendo lo que el alma te dicta el éxito es inevitable, porque se conectan las nuevas, las viejas generaciones, hay una empatía cuando ves a alguien haciendo lo que le apasiona. Por primera vez en este disco, después de muchos años de tropiezos y de prueba y error, estoy haciendo un disco donde me siento pleno, donde estoy realmente encontrando mi estilo".

Aunque ahora esté experimentando con el urbano, Omar sabe que la base de su música es el regional mexicano, pero a partir de ahí quiere moverse a otros géneros como la balada. Sobre la posibilidad de realizar más colaboraciones, Omar no se limita en ese aspecto porque dice estar reinventándose, así que ya tiene una canción lista para Edith Márquez, sólo espera que ella acepte y tenga tiempo de grabarla, y otra ya terminada con el cantante Carin León.

"Yo estoy jugando, a mis 46 años he descubierto que la clave de esto es divertirse en el camino, y si hay alguien más que quiera divertirse conmigo pues bienvenido".

El también locutor explicó que se siente muy confiado con su propuesta musical, porque se rodeó de un buen equipo, como Martin Fabián como su manager, Javier Calderón produciendo y Azteca Records apoyando todo el proyecto.

"Las oportunidades llegan cuando uno está preparado, no es casualidad que se hayan sumado Martin Fabián, yo lo busqué hace 10 años y me dio la vuelta, me dijo que me veía muy inseguro y ahora fue de vamos con todo, creyó en mí, quizá porque me lo estoy tomando en serio".

Omar se siente muy satisfecho de cómo ha avanzado en el canto, porque está consciente de que no nació con una gran voz, pero considera que es muy terco, así que desde hace un década toma clases de canto y puede notar que ha alcanzado madurez vocal y una mejor técnica, lo que hace una gran diferencia; aunque cree que esto no ha sido lo más complicado que ha tenido que hacer.

"Ha sido quitar el prejuicio de la gente, que me deje de ver sólo como actor o como comediante, han sido muchos años en los que he ido cambiando esa percepción, pero es un reto con el que voy a seguir lidiando".

Una de las cosas que ya anhela realizar, es poder subirse a un escenario con público presente, porque quiere demostrar que deja todo en el escenario y que tiene una propuesta musical que vale la pena.

"No es quizá la voz de Pavarotti, pero si quiero llevar a la gente a un viaje de emociones, a través de mi música, de mi voz, pero no sólo al cantar, también al hablar, al hacerlos reír, hacer un show único".

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.