El Chacal de Cuba regresa al ring en Dubai con la vista puesta en una revancha frente a un viejo rival

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Acostumbrado a pelear en las cuatro esquinas del mundo, Guillermo Rigondeaux se va a Dubai. El propio boxeador confirmó que su próxima presentación en un cuadrilátero será a fines de febrero -muy probablemente el 26- en ese Emirato Arabe, como paso previo a una pelea superior.

A pesar de que su oponente no aparece de manera firme todavía, el cubano indicó que se trata de un peleador filipino de buen record y trayectoria, lo que constituiría su segundo rival de esa nación asiática, después de su controversial derrota en agosto pasado ante John Riel Casimero.

“Estamos de vuelta y venimos con muchas ganas, tu sabes que lo mío es el boxeo’‘, comentó Rigondeaux, de 41 años de edad. “No sé a dónde me va a llevar este nuevo capítulo en mi carrera, pero me siento ilusionado y estoy entrenando muy fuerte para este combate’‘.

Esos entrenamientos los está desarrollando en el gimnasio de Mundo Boxing en el Tropical Park a las órdenes del profesor Pedro Díaz, con quien ya trabajo en ocasiones anteriores y con quien tuvo su triunfo más resonante en el 2013 contra el también filipino Nonito Donaire.

Díaz, el manager de Rigondeaux Alex Bornote y el ejecutivo del boxeo Luis de Cubas hijo fueron vitales para que la carrera de Rigondeaux saliera del atasco y volviera a cobrar un segundo aire, primero con la pela ante Casimero y ahora con esta nueva avenida en Dubai.

“Tener a Guillermo con nosotros es un privilegio’‘, expresó Díaz. “El sabe que siempre tendrá las puertas abiertas en Mundo Boxing. Verlo entrenar nos permite percibir la clase de atleta que es, como se mantiene y cuida. Creemos que aún le queda mucho en el boxeo’‘.

Eso no quedaba tan claro cuando Rigondeaux cedió ante Casimero en una pelea que terminó por decisión dividida y donde, a pesar de la poca producción ofensiva del cubano y su estilo ultra defensivo, algunos le vieron ganar a base de puras habilidades y movimientos.

Una vez más, sin embargo, Rigondeaux fue el catalizador de una gran polémica y algunos vieron ganador al cubano sobre un Casimero que, si bien vino adelante en todo momento, no pudo establecer un tren de pelea ni cortarle el ring para evitar esos constantes desplazamientos de los que suele hacer gala el Chacal.

“Ese es Rigo para quienes lo elogian y para quienes lo critican, y con todo eso, muchos le vieron ganar, lo que pasa es que no tiró muchos golpes’‘, analizó Bornote, “Pero sigue siendo un nombre importante en el boxeo. La meta es una revancha contra Nonito Donaire. Lo primero es ganar en Dubai y ver que otras oportunidades puedan surgir’‘.

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