Chávez y Capriles cierran la campaña con multitudinarios actos en Venezuela

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Los seguidores del mandatario venezolano y candidato a la reelección, Hugo Chávez, y su contrincante Henrique Capriles Radonski desbordaron este jueves calles y avenidas de varias ciudades del país con sus actos de cierre de campaña para las presidenciales del domingo.

En Caracas, cientos de miles de seguidores de Chávez llenaron varias avenidas del centro de la ciudad y aguantaron una copiosa lluvia para escuchar un discurso del mandatario y acompañarle en una caravana a bordo de un camión descubierto.

"¡Viva la lluvia! Pero, mira, mira, cómo se ve toda la gente allá. ¡Llegó la avalancha bolivariana a Caracas y llegó el palo de agua, compadre!", dijo el mandatario, refiriéndose al aguacero, apenas se subió a una tarima en la avenida Bolívar luciendo un impermeable negro.

Cuando ya la lluvia menguaba, Chávez encabezó la caravana, en compañía de sus hijas y algunos colaboradores por el centro de la ciudad y en medio de una marea roja -el color del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV)-, que le saludaba y aupaba a su paso.

"Estoy apoyando al presidente porque estoy agradecida por todas las cosas buenas que ha hecho en mi país, las misiones (programas sociales), la ayuda al pueblo, las viviendas", dijo a la AFP Evelyn Bracamonte, una caraqueña de 30 años, convencida de que Chávez ganará "por mucho" los comicios.

Luego, estaba previsto que el mandatario diera otro discurso antes de llegar al palacio presidencial de Miraflores, pero éste fue suspendido porque había "demasiada gente" en las calles.

"No pudimos continuar por la gente. Demasiada gente", afirmó a la AFP el ministro de Información, Andrés Izarra, después de que Chávez se bajara del camión descubierto que lo transportaba y se subiera a un vehículo.

Por la noche, en una entrevista transmitida por varias televisiones tanto públicas como privadas, Chávez instó a los indecisos a votar por él y pidió a sus seguidores que vayan pronto el domingo a los centros de votación para "consolidar el triunfo temprano".

"Que no estemos esperando hasta la medianoche (para conocer el resultado electoral)", afirmó.

Por su parte, Capriles culminó su frenética campaña casa por casa visitando los estados Cojedes (centro), Apure (suroeste) y finalmente Lara (noroeste), donde dio un emotivo discurso ante cientos de miles de personas.

"Quiero decirle al presidente Chávez, le quiero decir: su ciclo termina, yo le agradezco infinitamente desde mi corazón que usted durante esta campaña me permitió ver claramente el rumbo que hay que tomar, el rumbo del amor no del odio", dijo el opositor, asegurándole al mandatario que "no detendrá" el avance del país.

Más temprano, desde Cojedes, el opositor dijo que varios empleados públicos de la zona le habían escrito para decirle que querían recibirle pero no podían porque estaban en la concentración chavista en Caracas, "porque el gobierno, para llenar sus actos, usa a los funcionarios", acusó.

"A partir del próximo domingo aquí nadie va a tener que ponerse la franela de un color para poder ejercer sus derechos", dijo Capriles, asegurando que llegó a este último día de campaña con "un dolor muscular fuerte" en la espalda, por lo intenso de su actividad.

Desde la mañana, en las calles de la capital venezolana se observaron grupos de personas reuniéndose para luego ir a la concentración oficialista, e incluso en el metro se apretujaron los seguidores de Chávez, que sonaban pitos y gritaban consignas.

Ya al mediodía, el centro de la ciudad estaba colmado de personas con franelas rojas -algunas de empresas estatales como Petróleos de Venezuela y muchas otras con el rostro del mandatario- y grupos musicales amenizaron la espera de varias horas.

También en Barquisimeto, capital de Lara, los seguidores de Capriles le esperaron por horas en una de las principales avenidas de la ciudad, donde inundaron el espacio con banderas multicolores de la treintena de partidos políticos que apoyan al opositor.

"Ya basta de hacer colas para los alimentos, ya basta que se atropelle al pueblo. Capriles sé que no será el mejor presidente, pero queremos un cambio y ya basta de Chávez", dijo a la AFP Andy Sánchez, un estudiante de 19 años.

Capriles, de 40 años y exgobernador del populoso estado Miranda (norte), ha recortado en las últimas semanas la brecha con Chávez, aunque el candidato oficialista, de 58 años y desde 1999 en el poder, sigue siendo el favorito según las últimas encuestas.

Desde el comienzo de la campaña en julio, Capriles ha protagonizado un activo recorrido por más de 300 pueblos, mientras Chávez ha incrementado el ritmo de campaña en los últimos días, cuando lanzó su llamada "ofensiva final".

Así, desde el lunes el mandatario visitó seis estados en una gira que le llevó desde su natal pueblo de Sabaneta (estado Barinas, suroeste) hasta Caracas para el cierre de este jueves.

El próximo domingo casi 19 millones de venezolanos están convocados a votar con un sistema automatizado.

Las clases están suspendidas en todo el país desde el martes, y de viernes a lunes se hará efectiva la suspensión del porte de armas y la prohibición de venta de bebidas alcohólicas, mientras que las policías permanecerán acuarteladas.

Unos 140.000 militares velarán por la seguridad durante la jornada de votación.

El candidato opositor a la presidencia de Venezuela, Henrique Capriles Radonski, saluda a sus seguidores en el estado de Cojedes (centro), el 4 de octubre de 2012, en el cierre de campaña electoral para las presidenciales del domingo 7.

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