El cese el fuego en Gaza aguanta durante la noche

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MOR-GEN ISRAEL-PALESTINOS (AP)
MOR-GEN ISRAEL-PALESTINOS (AP)

El frágil cese el fuego para poner fin a tres días de combates entre Israel y milicianos palestinos en Gaza aguantó durante la noche y hasta el lunes por la mañana, un indicio de que la última ronda de violencia parecía haber remitido.

Las hostilidades fueron las peores entre Israel y grupos armados en Gaza desde que Israel y Hamas, el grupo que gobierna Gaza, librasen una guerra de 11 días el año pasado que aumentó la destrucción y la miseria que han castigado a la bloqueada Gaza durante años.

Desde el viernes, aviones israelíes atacaron objetivos en Gaza mientras el grupo palestino Yihad Islámica, con apoyo iraní, lanzaba cientos de cohetes a Israel.

En los tres días de combates murieron 43 palestinos, incluidos 15 niños y cuatro mujeres, y 311 personas resultaron heridas, según el Ministerio palestino de Salud. Israel dijo que algunas de las muertes se debieron a cohetes que fallaron.

Israel anunció el lunes que reabriría parcialmente los pasos a Gaza para entregas humanitarias, y que los abriría por completo si se mantenía la calma.

La vida de cientos de miles de israelíes se vio trastocada durante el estallido de violencia. Las medidas de seguridad impuestas en los últimos días a la población del sur de Israel se levantarían de forma gradual el lunes, según el ejército.

Los choques habían amenazado con convertirse en otra guerra abierta, pero terminaron conteniéndose porque Hamas, que gobierna Gaza, se mantuvo aparte, quizá por temor a represalias israelíes y a desbaratar entendimientos económicos con Israel como los permisos para trabajar en Israel que tienen miles de habitantes de Gaza, y que refuerzan el control sobre la franja costera.

Israel y Hamas han librado cuatro guerras desde que el grupo tomó el territorio en 2007.

Israel inició su operación con un ataque el viernes contra un líder de Yihad Islámica y dijo que había “amenazas concretas” de un ataque con misiles antitanques contra israelíes, en respuesta a la detención la semana pasada de otro líder de Yihad Islámica en Cisjordania. Ese arresto seguía a meses de redadas israelíes en Cisjordania para detener sospechosos, tras una serie de ataques palestinos contra Israel.

Otro ataque aéreo mató el sábado a otro comandante de Yihad Islámica. Israel dijo que algunas de las muertes en los últimos días de violencia se debían al fuego de cohetes descontrolados, incluido un incidente en el campo de refugiados de Jebaliya, donde seis palestinos murieron el sábado. El domingo, un proyectil impactó contra una vivienda en la misma zona de Jebaliya y mató a dos hombres. Los palestinos culparon a Israel, que dijo estar investigando si la zona había recibido el impacto de un cohete perdido.

El estallido de violencia fue una prueba crucial para el primer ministro provisional de Israel, Yair Lapid, sin experiencia en liderazgo de operaciones militares. Aun así, ordenó la ofensiva menos de tres meses antes de unas elecciones generales en las que aspira a mantener el puesto.

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Goldenberg informó desde Tel Aviv, Israel. La periodista de Associated Press Edith M. Lederer en Naciones Unidas contribuyó a este despacho.