César Costa, el niño bien de los suéteres y el rock & roll que dice nunca ha probado drogas

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Existe la idea de que la trinidad "sexo, drogas y rock & roll" atrapa a muchos de quienes forman parte del mundo del espectáculo. Y sí, sucede. Pero también hay algunos que no caen en la tentación y se presentan como personajes impolutos, como ocurre con César Costa.

El cantante César Costa en la 15 entrega anual de los Grammy Latinos en Las Vegas, Nevada en 2014. (Foto: Christopher Polk/Getty Images para LARAS).
El cantante César Costa en la 15 entrega anual de los Grammy Latinos en Las Vegas, Nevada en 2014. (Foto: Christopher Polk/Getty Images para LARAS).

César Costa por sí solo es una leyenda. Fue pionero del rock&roll en México a mediados de la década de 1950, y actor juvenil del cine mexicano. Con numerosos éxitos en ambas escenas, logró transitar a la televisión con participaciones estelares en La carabina de Ambrosio, Papá soltero, entre otros, para después ser conductor en Un nuevo día.

En una sociedad conservadora como lo era México hace más de medio siglo, la imagen de Costa fue muy bien aceptada por proyectar frescura y juventud; con sus icónicos suéteres -de los que llegó a tener más de mil- se presentó como un niño bien portado y, por supuesto, fue aceptado por los adultos, además de que superó la censura de los medios y el Estado, que vigilaban con estricto recelo a la joven generación "rebelde" que luchaba por manifestar sus emociones y sentimientos. ¡Vaya, se lo querían presentar hasta a la abuelita!

Y en ese mundo de rebeldía, su forma de expresarlo fue con la firme convicción de no caer en la tentación de las drogas, gracias a la intervención de un profesor universitario.

A la par que probaba suerte en la música, el intérprete de 'Dime que la quiero' y 'Besos por teléfono' estudiaba Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). En el tercer año de carrera, su profesor de Criminología lo exentó de presentar un examen con la condición de entregar un trabajo especial.

"El doctor Alfonso Quiroz Cuarón me dijo 'compañero, usted no me presente examen, presénteme un trabajo', 'claro que sí, maestro, encantado, ¿sobre qué?', 'fármacodependencia', 'específicamente en qué', cocaína y marihuana'", le contó el actor a Gustavo Adolfo Infante en el programa En compañía de.

"Me metí a estudiar, me eché un clavado para ver lo que realmente significaba eso y cuando me di cuenta, de la herramienta maravillosa que me había dado a través del conocimiento, lo fui a buscar a su casa como a los dos años, 'vengo a darle las gracias, porque usted no tiene idea de lo que me ayudó', 'no, sí tengo idea, por eso te lo dejé'". recordó.

Para el cantante, esa lección le permitió evitar "cosas tremendas; en las giras veías de todo, desde gente que se inyectaba, la coca era normal, la mota igual".

¡Qué detalle del maestro, bueno, esas son de las cosas que no se me van a olvidar nunca, porque él previó, me veía en clase y todo, 'este va a estar expuesto o ya está expuesto a todo esto, que sepa en qué se mete si es que se va a meter', y cuando vi los estragos que producen, cómo te hace pedazos el sistema nervioso, (que) arremete contra tu seguridad, los valores que se te fisuran por todos lados, dije 'no, esto no es para mí'.César Costa

El actor, quien se prepara para regresar a la televisión con un spin-off de Papá soltero, también aseguró que aún con las presiones de algunos de sus compañeros de escena para que consumiera -"había uno muy simpático que me decía 'n'ombre, esto lo dejas cuando quieras, yo lo he dejado como cien veces'"-, no probó ni tabaco. "Te das cuenta de que caes, y no es tan fácil zafarte (...) porque el crearme una dependencia se me hacía verdaderamente tonto, luchar el resto de tu vida para quitártela, yo veía cómo sufría mucha gente que fumaba cigarrillos de tabaco y que no lo podían dejar, y yo decía 'bueno, qué necesidad de crearte una adicción que después toda tu vida vas a estar luchando por quitártela'".

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