Cerró una clásica pizzería de Avenida de Mayo y despidieron a 40 empleados

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La merma en la ventas en los locales de las pizzerías impactó sobre la actividad de pymes lácteas
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La clásica sucursal de la pizzería La Continental, ubicada en Avenida de Mayo y San José, cerró sus puertas. Hay 40 trabajadores perjudicados que se enteraron de la noticia al llegar al local y encontrarlo con las puertas bloqueadas y las vidrieras tapiadas.

Luego de grandes complicaciones en el sector gastronómico durante el año pasado, el 2021 siguió en la misma línea, y golpea fuerte en un sector de la gastronomía que es uno de los más emblemáticos y representativos de Buenos Aires: las pizzerías porteñas.

Según un relevamiento a cargo de la Asociación de Propietarios de Pizzerías y Casas de Empanadas (APPYCE), el 15% de los locales destinados a este tipo de productos cerró. Desde el organismo estiman que la situación afecta a aproximadamente 1500 empleados y que podría empeorar: “Estamos viviendo un segundo rebrote de cierres, estimamos que prácticamente un 35% puede cerrar en los próximos meses porque no hay ATP, que fue el mayor salvavidas de las pizzerías”, precisó Lorena Fernández, presidenta de la institución.

Pizzerías en riesgo: el 35% de los locales podría cerrar en CABA

A través de las conclusiones del último último informe que realizó la entidad, hay 6000 pizzerías en todo Argentina, de las cuales 1000 se ubican en Capital Federal: 150 ya cerraron. Los barrios más perjudicados por las restricciones aplicadas por la pandemia son aquellos en donde antes había turismo y espectáculos nocturnos y que hoy cuentan con pocos comensales porque también son zonas de oficinas que no tienen empleados.. “Las pizzerías más afectadas son las del micro y macrocentro, San Telmo y Puerto Madero, aunque la gran damnificada es la calle Corrientes. De no visualizar un panorama alentador en breve, se producirá un cierre en cadena inclusive de pizzerías clásicas y tradicionales”, aclara la titular de APPYCE.

En el caso, según denunciaron los empleados, llevaban 10 meses cobrando en cuotas. La empresa dijo que “era insostenible seguir operando” sin el programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) del Gobierno nacional.

Muchas de las pizzerías porteñas tuvieron otra problemática además de los alquileres y el aumento de la materia prima (la muzzarella aumentó un 100% su valor y en la mayoría de los casos el incremento lo asumió el comerciante, no trasladó el alza al consumidor), sino que también lidiaron con las aplicaciones que se dedican al delivery de comida.

El dueño de la cadena de pizzerías, Manuel Jamardo, para fin de año publicó en su cuenta de Instagram personal un mensaje a destinado a sus empleados: “Fue un año muy difícil para todos, pero ustedes estuvieron ahí, empujando y acompañando, poniendo el cuerpo y las ganas para que no sucumbiéramos en esta alocada pandemia. En este tiempo tuvimos aciertos y errores, pero siempre las decisiones que se tomaron fueron por el bien común para nuestra empresa, y digo nuestra porque cada uno de ustedes hacen a la empresa”.

A su vez, pidió disculpas: “Si en algún momento, el día a día, la locura constante de tomar decisiones, no me permitió ser sabio en las palabras y acciones. Nunca fue mi intención faltar el respeto a nadie”, dijo Jamardo.