El cepo al dólar asfixia a General Motors en Argentina: pasará más de 15 días sin poder fabricar ningún auto

La imposibilidad de hacerse con los dólares para cumplir con sus proveedores, y la decisión de éstos de menguar la entrega de autopartes, generó la paralización de la producción de la automotriz General Motors. Las instalaciones de la empresa en Alvear, en la provincia de Santa Fe, suman ya 12 días hábiles sin funcionar con normalidad. Cuando, tras gestiones urgentes de la empresa, pueda retomar su actividad el próximo lunes, habrán pasado cerca de 20 días sin fabricar vehículos.

"GM Argentina informa que ha logrado avances parciales con sus proveedores cuyos pagos al exterior siguen demorados. No obstante, la compañía está en condiciones de retomar la producción industrial en su planta de Alvear a partir del próximo 30 de octubre. GM reitera su compromiso con el crecimiento económico e industrial con valor agregado para el país", afirmó la automotriz este viernes en un comunicado que da cuenta de la fragilidad de la situación.

Desde el entorno de la empresa reconocen a la imposibilidad de efectuar pagos al exterior como la variable que explica la situación que atraviesa la compañía. La inactividad de la firma redunda en el parate, también, de la labor de 1.300 operarios. Un detalle no menor está en la nula intervención del gremio de SMATA, alineado con el Gobierno y por ende con línea directa, en las negociaciones para destrabar el cepo.

Durante esta semana, desde la firma se informó a iProfesional que continuaban "trabajando para recomponer la cadena de suministro de varios de los proveedores que han suspendido el envío de piezas con motivo de la falta de pagos al exterior". Algo que, finalmente y según el comunicado de este viernes, lograron realizar sin que todavía se haya resuelto la cuestión central de los pagos demorados.

Según trascendió, la compañía mantiene detenida la fabricación del Chevrolet Tracker, el SUV más vendido en la Argentina, y también su línea Chevrolet Cruze, con final de producción establecida para el último tramo del año.

Trabas por los SIRA, también presentes

Por otra parte, la empresa también se vio afectada por la merma en la entrega de permisos de importación SIRA durante los meses de julio y agosto.

La demora en las posibilidades de contar con dólares viene generando un endeudamiento por demás de dramático en las firmas que dependen de insumos provenientes del exterior. La situación suele derivar en la decisión de los proveedores externos de retacear o, en todo caso, directamente suspender la entrega de piezas o materiales hasta no disponer de los pagos correspondientes.

La planta de la compañía en Alvear sigue sin retomar la producción.
La planta de la compañía en Alvear sigue sin retomar la producción.

Paralizada, la planta de la compañía en Alvear retomará la producción el lunes 30.

Precisamente esa es la situación en la que se encuentra General Motors, que dadas las características de diseño y mecánica de sus vehículos tampoco puede establecer un cambio de proveedores inmediato.

Desde el entorno de la compañía se indicó que los problemas de suministro de piezas se intensificaron en los últimos días. Y que los distintos turnos de trabajo se mantendrán interrumpidos hasta tanto se garantice la disponibilidad de piezas.

También otras automotrices sufrieron inconvenientes

Previo a esta situación de General Motors, a fines de agosto la producción de "pick ups" de Nissan y Renault Alaskan que se fabrican en la planta de Santa Isabel, en la ciudad de Córdoba, también entró en fase de parálisis.

Si bien el freno se extendió por el lapso de una jornada, la decisión volvió a poner en evidencia las dificultades que atraviesan las automotrices.

En concreto, las compañías frenaron líneas de producción a raíz del faltante de piezas y autopartes. Las empresas sufrieron complicaciones graves para importar accesorios basados en distintos tipos de vidrios.

Distintas automotrices sufrieron complicaciones por las trabas a las importaciones.
Distintas automotrices sufrieron complicaciones por las trabas a las importaciones.

Distintas automotrices sufrieron complicaciones por las trabas a las importaciones.

Como se indicó antes, a la par de los inconvenientes para ingresar insumos desde el exterior, las empresas del sector automotriz padecen la imposibilidad de realizar pagos fuera del país a raíz de las limitaciones para hacerse con dólares.

Precisamente ese aspecto es el que viene complicando fuertemente el funcionamiento de las compañías que dependen de piezas o materiales importados. La demora en dichos pagos ha redundado en la decisión de numerosos proveedores de acotar la entrega de los insumos de los que dependen amplios sectores industriales de la Argentina.