Centroamérica pide a EEUU más acciones contra corruptos

SONIA PÉREZ D.
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CIUDAD GUATEMALA (AP) — Mientras Estados Unidos busca maneras de abordar las causas de la migración en Centroamérica, grupos locales de la sociedad civil hacen recomendaciones para frenarla. Entre ellas destaca una reforma a los sistemas políticos y económicos.

La desigualdad, la pobreza, la desnutrición y la inseguridad —que provocan que la gente migre— son consecuencia de la corrupción, la falta de acceso a servicios básicos, a oportunidades de trabajo, al olvido del Estado de las comunidades pobres, a la utilización electoral de las poblaciones o a la desigualdad en la riqueza, dicen algunos expertos.

El martes la vicepresidenta estadounidense Kamala Harris —designada por el presidente Joe Biden para tratar el tema migratorio en la región— escuchó en una reunión virtual a actores de la sociedad civil guatemalteca para conocer más sobre sus necesidades.

Harris habló durante 50 minutos con varios representantes de sociedad civil, entre ellos Carmen Rosa de León, Directora del Instituto de Enseñanza para el Desarrollo Sostenible, quien explicó que se trataron temas como corrupción, impunidad y la necesidad de fortalecer mecanismos que luchan contra la corrupción.

Harris dijo a sus invitados que EEUU está construyendo una estrategia integral que incluye líderes empresariales, líderes de fundaciones y líderes comunitarios. "Ustedes, creo, son las voces vitales de esta región”, dijo Harris en la reunión, de acuerdo a un boletín de prensa de la vicepresidenta.

“Hoy quiero saber de ustedes. Quiero escuchar sobre tu trabajo. Quiero saber ¿Qué le daría esperanza a la gente de su país? ¿Cuáles son sus sueños? ¿Qué sueñan para sus hijos? Cuando rezan, ya sea en silencio o en voz alta ¿por qué está rezando la gente?”, dijo Harris.

La Premio Nobel para la Paz 1992 Rigoberta Menchú y el ex vicepresidente (2004-2008) Eduardo Stein fueron los encargados de explicar la situación de país y los problemas que aquejan a la nación centroamericana.

Stein dijo a The Associated Press que "fue una reunión exitosa, significativa y alumbra ya intenciones operativas concretas que la vicepresidenta está buscando obtener de las organizaciones que tienen en territorios que son los principales expulsores de migrantes a EEUU".

“Lo más trascendente de esto es que quiere que sea la gente que directamente trabaja en los territorios la que le recomienden qué tipos de programas y proyectos favorecer, esos programas que han dado buenos resultados y que han logrado el mejoramiento a nivel local para que la gente no se vea forzada a migrar”, dijo Stein.

El ex vicepresidente dijo que Harris habló de la falta de buen gobierno en el país y de las necesidades que tenemos que fortalecer en esa área. “Yo si quise enfatizar el hecho de que los problemas de raíz, los problemas estructurales que motivan la migración forzada no van a poder ser resueltos si no se enfrenta con energía y voluntad política, los problemas de corrupción, impunidad y estado de derecho”, dijo.

Harris dijo que en la región hay factores agudos y problemas de larga data como la corrupción, violencia y pobreza y la falta de oportunidades económicas y la falta no solo de mitigación climática, sino de adaptación climática y falta de buen gobierno que generan la migración.

La vicepresidenta dijo que cuando piensa en que grupos necesitan apoyo, piensa en “las mujeres y los jóvenes, afrodescendientes, personas LGBTQ y, por supuesto, el pueblo indígena de Guatemala. Y creo que debemos defender los derechos humanos de todas las personas”, dijo Harris.

En un comunicado de prensa el Departamento de Estado explicó que el incremento de 310 millones de dólares para la región anunciado ayer se dividirá en: 104 millones a través de la Oficina de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado, 125 millones a través de la Oficina de Asistencia Humanitaria de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, 26 millones por medio del Departamento de Defensa y 55 millones a través del Departamento de Agricultura de EEUU.

Helen Mack, activista y defensora de derechos humanos en Guatemala, opina que si se quiere atacar la raíz de la migración hay que afrontar corrupción e impunidad. Según Mack, esta problemática obedece a las asimetrías del poder económico y político, la distorsión de los sistemas de partidos políticos y la cooptación del sector justicia.

La activista cree que entre las acciones que podrían generar cambios estaría la creación de una comisión regional de combate a la corrupción e impunidad, crear una base de aliados multilaterales para debilitar la resiliencia de redes ilícitas, sanciones y designaciones individuales aplicadas de maneras estratégicas. También se podría condicionar la asistencia bilateral con indicadores para evaluar la voluntad política en cada país y que las empresas con capitales estadounidenses invertidos en la región fortalezcan sus medidas anticorrupción.

Estados Unidos pareciera establecer una buena comunicación en materia migratoria con Guatemala. Con Honduras, donde el presidente Juan Orlando Hernández ha sido vinculado a temas de narcotráfico, el trato ha sido menos fluido, mientras que con El Salvador la situación con el presidente Nayib Bukele no pareciera estar en su mejor momento.

Graco Pérez, especialista hondureño en Relaciones Internacionales, explica que Estados Unidos debería apoyar a Honduras para fortalecer la institucionalidad, la aplicación de la justicia y la lucha contra la corrupción. “Son cosas que se pueden hacer de forma inmediata y que creará un ambiente de esperanza para la mayoría de la población”, expresó.

Pérez cree que fortalecer la institucionalidad y crear un estado de derecho real mejoraría el ambiente de esperanza para la población, así como la atracción de inversión nacional y extranjera "para que los compatriotas no se vayan” dijo.

“Estados Unidos tiene una serie de listas, leyes contra el lavado de activos y la corrupción para ayudar al país, porque desde adentro difícilmente se va a iniciar la lucha contra la corrupción", dijo Pérez. “Cuando la situación es tan desesperante en el país, no hay muro, no hay militarización o fortalecimiento de fronteras que puedan detener la migración”.

Para César Ríos, director ejecutivo del Instituto Salvadoreño del Migrante (INSAMI), conocer la realidad de las comunidades es el reto más grande. "El segundo es que toda intervención que quieran hacer para detener la migración irregular tiene que hacerla desde las comunidades de origen porque allí están las familias tomando la decisión, en las comunidades de origen los jóvenes están pidiendo oportunidades para generar ingresos, para generar trabajos, necesitamos una inversión directa a las comunidades de origen de los migrantes”, dijo.

Jonathan Menkos, economista y director del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales, (ICEFI) dice que se necesita acabar con lo que llaman “la alianza criminal”, una colusión de sectores políticos, empresariales, gubernamentales y judiciales que han cooptado el país para proveerse de impunidad tras cometer actos de corrupción.

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Los periodistas Marlon González reportó desde Honduras y Marcos Alemán desde El Salvador y Gisela Salomon desde Miami.