Ucrania recupera algo de territorio; riesgo nuclear continúa

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KIEV, Ucrania (AP) — Las fuerzas ucranianas afirmaron haber tenido varios éxitos en su contraofensiva en el este de Ucrania, tras haber asumido el control de un poblado y atacado puentes sobre el río Dniéper.

El secretario de Estado estadounidense Antony Blinken y el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, destacaron los avances, pero advirtieron que probablemente la guerra se extenderá durante meses.

El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy elogió a las fuerzas armadas por sus avances en el este, y dijo en un mensaje en video que los soldados de Ucrania han recuperado más de 30 asentamientos en la región de Járkiv desde que la contraofensiva comenzó allí esta semana.

“Gradualmente estamos tomando el control de más asentamientos, haciendo que la bandera ucraniana vuelva a ondear y devolviéndole la protección a nuestro pueblo”, aseveró Zelenskyy.

Las fuerzas armadas de Ucrania indicaron que también lanzaron nuevos ataques contra puentes de pontones rusos utilizados para pasar suministros a través del río Dniéper a Jersón, una de las ciudades más grandes ocupadas por Rusia, y la región adyacente. La artillería ucraniana y los ataques con cohetes han dejado inservibles todos los puentes habituales sobre el río, indicó el comando sur de las fuerzas armadas.

Por otro lado, la ansiedad crecía en torno a la nucleoeléctrica de Zaporiyia, que el viernes operaba en modo de emergencia por quinto día consecutivo debido a la guerra. Eso hizo que Rafael Mariano Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica, exhortara a establecer de inmediato una zona de seguridad en los alrededores de la planta para prevenir que ocurra un accidente nuclear.

La central atómica de Zaporiyia, de seis reactores, fue tomada por las fuerzas rusas en la primera etapa de la guerra, pero su personal ucraniano la sigue operando. La nucleoeléctrica y las áreas circundantes han sido alcanzadas repetidas veces por proyectiles de los que Rusia y Ucrania se culpan mutuamente. La última línea que conectaba a la planta con la red eléctrica ucraniana fue cortada el lunes, lo que dejó a la central sin una fuente externa de electricidad. La energía que recibe proviene del único reactor que aún está en condiciones de operar.

En otros desarrollos, las fuerzas armadas ucranianas indicaron que tomaron control de la localidad de Volokhov Yar, en la región de Járkiv, y que pretendían seguir avanzando hacia el poblado de Kupiansk, lo que interrumpiría el acceso de las fuerzas rusas a rutas cruciales de suministros.

Las autoridades prorrusas en el distrito de Kupiansk anunciaron que se estaba evacuando a los civiles hacia la región de Luhansk, que es controlada por Rusia.

“Los primeros indicios son positivos y vemos a Ucrania efectuando avances reales, demostrables, de forma deliberada”, declaró Blinken en Bruselas, un día después de visitar Kiev.

“Pero probablemente esto continuará por un tiempo significativo”, advirtió. “Un enorme número de fuerzas rusas se encuentran en Ucrania y desafortunadamente, trágicamente, horrorosamente, el presidente (Vladimir) Putin ha demostrado que mandará a mucha gente a esto a un costo enorme para Rusia”.

Stoltenberg, que se reunió con Blinken, dijo que la guerra está “entrando a una fase crucial”.

Los avances “son modestos y apenas los primeros éxitos de la contraofensiva del ejército ucraniano, pero son importantes en términos de tomar la iniciativa militar y elevar la moral de los soldados ucranianos”, dijo a The Associated Press Mykola Sunhurovskyi, analista militar del Centro Razumkov de Kiev.

Energoatom, el operador estatal de las nucleoeléctricas de Ucrania, dijo el viernes que es imposible reparar las líneas eléctricas externas de la central de Zaporiyia debido a los proyectiles, y que operar la planta en la modalidad conocida como modo “isla” conlleva “el riesgo de violar los estándares de seguridad contra incendios y accidentes radiactivos”.

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Los periodistas de The Associated Press Elena Becatoros en la región ucraniana de Donetsk y Frank Jordans en Berlín contribuyeron a este despacho.