Celebración de la Independencia mexicana al estilo Chicago. Caravanas y banderas ondeando: ‘Nos da un sentido de pertenencia’

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Cada septiembre en Chicago, las banderas mexicanas adornan automóviles y ondean frente a viviendas y escaparates ante las celebraciones del Día de la Independencia de México el 16 de septiembre.

Durante décadas, la gente ha mostrado su orgullo por la identidad y cultura mexicana participando en caravanas de autos, ondeando banderas y tocando sus bocinas a lo largo de los vecindarios moldeados por inmigrantes mexicanos.

“Nos da un sentido de pertenencia. Nos hacemos visibles porque estamos orgullosos de nuestras raíces. Estamos aquí y no iremos a ninguna parte”, comentó Ricky Flores, un ciudadano de Chicago hijo de inmigrantes mexicanos que se establecieron en el área de Brighton Park.

Durante más de 16 años, Flores ha ayudado a organizar caravanas pacíficas para honrar la festividad y celebrar a los mexicanos en Chicago al reunir a diferentes grupos y clubes de autos. El área de Chicago es el hogar de casi 3 millones de latinos y el 75% de ellos son de ascendencia mexicana, según un informe de la Universidad de Illinois en Chicago y Metropolitan Family Services.

Los recorridos tradicionalmente se realizaban en los barrios; pero durante la administración de Donald Trump, algunos comenzaron a conducir al centro de la ciudad hasta la Torre Trump, tocando música mexicana y, a veces, incluso tocan las bandas en vivo, relata Flores. La retórica antiinmigrante del ex presidente y los comentarios negativos sobre los inmigrantes mexicanos impulsaron a algunos a comprar banderas más grandes y tocar la música más fuerte, dijo.

“Queríamos mostrar nuestro orgullo y demostrar que no le teníamos miedo a él ni a otras personas que no nos quieren a nosotros ni a nuestros padres aquí. Esta es nuestra ciudad también”, dijo Flores.

En los últimos años, Michigan Avenue y East Wacker Drive se convirtió en el punto de encuentro para las personas que festejan no solo de Chicago, sino también los de suburbios cercanos e incluso vienen desde Indiana.

“Si ves un auto con una bandera mexicana, síguelo y estamos todos juntos, para celebrarnos unos a otros”, dijo Flores. “Lo mantuvimos en paz y luego nos vamos cuando la policía se acerca a nosotros”, dijo.

El 16 de septiembre se conmemora el llamado del cura católico Miguel Hidalgo a iniciar la independencia de México de España, en 1810, tras un discurso en la ciudad de Dolores tocó las campanas de la iglesia en lo que se conoce como “El Grito”.

“Para los que están aquí indocumentados, las caravanas y otros eventos con cientos de mexicanos en un espacio hacen que la gente se sienta como en casa; pero también los hace sentirse visibles en un lugar que saben no es su hogar “, comentó Jorge Mujica, activista mexicano por los derechos de los inmigrantes que ha trabajado de cerca con la comunidad inmigrante mexicana de Chicago.

Las caravanas evocan nostalgia, según Emmanuel Núñez, quien recuerda haber participado en esos recorridos con su padre cuando era niño mientras crecía en Pilsen.

“Sé que no celebran así en México, pero esto es algo que se hace aquí en Chicago desde antes de que yo naciera. Me paraba y por el quemacocos sostenía la bandera con todas mis fuerzas luchando contra el viento “, dijo Núñez. “Se siente bien ir por una calle y ver a los paisanos, otros mexicanos, paseando con su bandera”.

Ahora, Núñez lleva a sus hijos a celebrar.

“Es una de mis tradiciones favoritas de Chicago. Me enorgullece ser chicano. Un mexicoamericano “, dijo.

La cantidad de personas que van a recorrer las calles del centro de Chicago ha aumentado a lo largo de los años y, en ocasiones, los participantes se sienten bajo una estricta vigilancia policial.

Flores recuerda que la Policía ha emitido fuertes multas por inactividad en zonas de remolque mientras el tráfico se mueve lentamente. Otras veces, obligaban a la gente a guardar las banderas mexicanas y, en algunos casos, los oficiales les rompían las astas de las banderas.

Aún así, la tradición ha crecido entre inmigrantes mexicanos y mexicoamericanos del área de Chicago, indicó Mujica.

En los recientes años la policía de Chicago comenzó a cerrar calles y bloquear intersecciones donde la gente se congregaba para animar a las caravanas, impidiendo la tradicional celebración en los barrios mexicoamericanos.

En 2020, los residentes de La Villita, conocida como el México del Medio Oeste, reportaron cierres de calles en las noches previas al Día de la Independencia de México. También se detallaron cierres de calles en Austin y Belmont Cragin, también barrios predominantemente latinos. La salida de la I-55 en Pulaski Road estaba bloqueada con barricadas, al igual que la intersección de 26th Street y Albany Avenue, cerca del emblemático Arco de La Villita, se bloqueó la entrada al Discount Mall.

Los vendedores y otros propietarios de pequeñas empresas expresaron su preocupación porque los cierres obligaron a las personas a salir del área en lo que suele ser una de las semanas más rentables, según Elizeth Arguelles, una joven líder comunitaria y vendedora ambulante en el área.

Enfurecidas por los cierres, las caravanas se dirigieron a Michigan Avenue y otras calles importantes en el centro de Chicago, lo que provocó el cierre de las calles del centro durante el fin de semana y un paro completo del tráfico en Jean Baptiste Point DuSable Lake Shore Drive las noches del 15 y 16 de septiembre.

“Si no nos permiten celebrar en nuestros vecindarios, entonces nos vamos a apoderar del centro”, dijo Flores. “No se dan cuenta de que cuanto más (la ciudad y la policía) intentan detenernos, más impulso crean”.

Debido a la pandemia, el desfile más grande del Día de la Independencia de México fue cancelado por la Cámara de Comercio de La Villita este año, y el Consulado General de México fue anfitrión de un “Grito” virtual.

“Entendemos la importancia del evento, pero debemos cuidar a nuestra gente y no podemos promover eventos que potencialmente puedan propagar la pandemia de COVID-19 que ya ha golpeado de manera dura y desproporcionada a nuestra comunidad mexicana”, dijo la embajadora Reyna Torres Mendivil, cónsul general de México en Chicago.

Torres Mendivil dijo que después de los titulares del año pasado sobre las caravanas que se apoderaron del centro de la ciudad, entabló una conversación con funcionarios de la ciudad para trabajar juntos para manejar la celebración de manera segura.

Torres Mendivil y otros mexicanos dicen que la ciudad necesita reconocer la magnitud y la importancia de la festividad para los habitantes de Chicago al diseñar un plan para acoger las caravanas de la misma forma en que se ha acogido las celebraciones del Día de San Patricio y otras festividades.

Desfilar en caravanas no es nada nuevo y muchos otros grupos étnicos participan en celebraciones similares para conmemorar su Día de la Independencia. Los puertorriqueños, el grupo más grande de latinos después de los mexicanos en Chicago, también adornan sus autos con sus banderas y desfilan una vez al año. Durante las festividades de septiembre, personas de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua se unen para honrar su Día de la Independencia el 15 de septiembre, al igual que los chilenos el 18 de septiembre.

Aunque las caravanas en el centro siguen siendo en gran parte pacíficas, a algunos les preocupa que la celebración cree un significado superficial para el evento histórico y “haga que (los mexicanos) se vean ruidosos y malos”, dijo Elena Duran, una inmigrante mexicana que se mudó a Chicago hace 30 años.

“Es extremadamente irrespetuoso porque ni siquiera reconocen el significado real del Grito de Dolores o la belleza de nuestra cultura mexicana, no es una forma de mostrar patriotismo”, consideró.

Pero más allá de reconocer el significado de la festividad en México y conmemorar el evento histórico, los inmigrantes mexicanos y mexicoamericanos han adoptado la festividad como un momento para mostrar orgullo por su identidad y reconocer los valores culturales que los unen, indicó la Dra. Lilia Fernández, profesora asociada de Historia y Estudios Latinos y del Caribe en la Universidad de Rutgers.

Fernández es autora del libro “Brown in the Windy City”, que examina la migración y el asentamiento de mexicanos y puertorriqueños en el Chicago de posguerra.

“Es una forma de afirmar su orgullo étnico, su identidad y también es un sentido de pertenencia a una ciudad que no siempre ha sido acogedora y amigable con los mexicanos”, dijo.

Este texto fue traducido por Leticia Espinosa/TCA

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