Merkel afirma que no influirá en la busca del nuevo líder para su partido

Agencia EFE

Berlín, 19 feb (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, afirmó este miércoles que no tratará de ejercer su influencia en la búsqueda de una nueva presidencia para la Unión Cristianodemócrata (CDU), en medio de la crisis desatada en su formación por la elección de un líder regional liberal con sus votos y los de la ultraderecha.

"Me remito a lo que dije en 2018, cuando anuncié mi retirada de la jefatura del partido: no me implicaré en el proceso de elección de la nueva presidencia", indicó la líder alemana, en una comparecencia junto a la jefa del Gobierno finlandés, Sanna Marin, de visita de trabajo en Berlín.

Merkel, quien añadió que ello no significa que "no vaya a hablar con uno u otro interesado", respondió así a una pregunta sobre la situación en su partido, cuya líder, Annegret Kramp-Karrenbauer, ha renunciado a luchar por la Cancillería en las próximas elecciones generales y anunciado que dejará la presidencia de la CDU.

La crisis de la CDU estalló tras la elección en el "Land" de Turingia de un liberal como jefe del gobierno regional con los votos del partido conservador y de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), rompiendo el "cordón sanitario" impuesto a la ultraderecha en este país.

La propia Merkel calificó entonces de "imperdonable" ese proceder y llamó a revertir la situación. A este pronunciamiento siguieron el anuncio de retirada de AKK -como se denomina a Kramp-Karrenbauer-, la del líder liberal y también la del jefe de la CDU en Turingia, Mike Mohring.

La canciller insistió hoy en que su partido -"como el resto de las formaciones parlamentarias", recalcó- rechaza toda colaboración directa o indirecta con la AfD. Tanto Merkel como el presidente del país, Frank Walter Steinmeier, han advertido reiteradamente de que ese partido de la derecha radical pretende "socavar" la democracia.

KRAMP-KARRENABUER BUSCA ACTIVAMENTE UN SUCESOR

AKK prosiguió hoy su ronda de contactos con los potenciales aspirantes a presidir la CDU. Ayer se reunió con Friedrich Merz, rival interno histórico de Merkel, y este miércoles tenía cita con el presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Bundestag, Norbert Röttgen, con el ministro de Sanidad, Jens Spahn, y con el primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, Armis Laschet.

De los cuatro, hasta ahora únicamente Röttgen ha manifestado explícitamente su aspiración al cargo. Tanto Merz como Spahn representan al ala más derechista -y hasta hostil- a Merkel dentro de la CDU. Röttgen es más centrista, pero mantiene relaciones complejas con la canciller, que lo cesó fulminantemente en 2012 como ministro de Medio Ambiente tras perder unos comicios regionales.

El único entre los cuatro supuestos aspirantes -todos ellos de Renania del Norte-Westfalia- considerado afín a la línea de Merkel es Laschet.

Además de la cuestión de la presidencia del partido, el bloque conservador de Merkel debe definir la próxima candidatura a la Cancillería, previstas para 2021. En esto entra en juego su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), a cuyo líder, Markus Söder, se atribuyen aspiraciones a luchar por el puesto en las próximas generales.

Durante décadas, ambas formaciones del bloque conservador han consensuado la candidatura única a la Cancillería. El último bávaro al que le correspondió esa designación fue Edmund Stoiber, en 2002, dos años después de la llegada de Merkel a la presidencia de la CDU.

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