Caza de turistas en terrazas del Zócalo capitalino

David Fuentes

CIUDAD DE MÉXICO, octubre 28 (EL UNIVERSAL).- La advertencia es inmediata. "Cuiden sus carteras allá arriba, les cobran de más y roban, mejor no entren", dice una mujer con voz baja dentro de los elevadores que llevan al quinto piso, en las terrazas ubicadas frente al Zócalo. Ahí es donde turistas extranjeros y locales han exhibido los precios exorbitantes que manejan en el menú. La mujer no da más detalles, pues revela que dentro del elevador hay cámaras, por eso, en cuanto uno sale, afirma, ya lo espera un mesero.

El escándalo reciente en redes sociales no modificó en nada el modus operandi de los empleados de las terrazas; desde la calle Madero o en Monte de Piedad están a la "caza" de los turistas locales o extranjeros, con radios se van alertando de quiénes pueden ser las víctimas: "Van dos chinitos, los cachan ahí y los suben", dice uno de los halcones de las terrazas que fijó su vista en un grupo de asiáticos, quienes, sin sospechar y encantados por la privilegiada vista que ofrece el lugar, caen.

Una vez adentro, el servicio es pésimo. No explican que de entrada se cobra un servicio de 300 pesos sólo por tener vista al Zócalo. Hay dos cartas, una para los locales y otra en inglés y con precios en dólares para los extranjeros; para ellos el cover es de tres dólares.

"Son bien ratas, me vieron con mis compas gringos y se pasaron, me cobraron quién sabe cuánta cosa y no dijeron ni de dónde, no sabía que este lugar estaba quemado", cuenta un capitalino radicado en Los Ángeles, California, quien vino a ver la Fórmula 1 con amigos y no evitó el abuso.

Además de esperar casi media hora para que lo ordenado llegara a la mesa, el personal le da preferencia a los extranjeros. "Deben consumir a fuerza algo de comida o se tienen que ir, no hay consumo mínimo, pero sí deben comer algo de la carta", advierte una mesera que recomienda la parrillada para cuatro personas en 3 mil pesos.

Esta semana personal de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) acudió a esas terrazas y encontró irregularidades como precios no muy claros en las cartas y cobros de servicios.

La Autoridad del Centro Histórico desplegó una campaña de información y colocó módulos sobre Monte de Piedad para entregar trípticos con los derechos del consumidor, y reparte folletos y números de atención. Al final, las terrazas siguen operando, pero más discretos, sólo cambiaron las cartas y la razón social.