¿Cómo llegó Cayo Hueso a tener una boya enorme como atracción turística? Esta es la historia

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Una boya de concreto de 20 toneladas que marca el punto más al sur de Estados Unidos y 90 millas al norte de Cuba, es uno de los famosos puntos de referencia de Cayo Hueso. Los turistas acuden a diario al marcador para tomarse fotos y comprar alguno que otro recuerdo.

Pero, ¿cómo llegó semejante imán en 1983 a una calle por lo demás tranquila que conduce al agua?

Pregúntele a los ladrones. No dejaban de robarse las antiguas señales que marcaban el punto anterior en calles Whitehead y South.

Así que los líderes municipales decidieron poner allí algo que marcara el lugar y que nadie pudiera mover. Y así nació el monumento de temática marina.

Pero eso no significa que los problemas se hayan acabado.

En 2017, el huracán Irma destrozó la boya con una marea de tormenta. La boya de concreto necesitó amor y cuidado y una nueva capa de pintura cuando el tiempo se despejó. El año pasado, el COVID pasó factura y los trabajadores cubrieron la famosa boya con una cubierta azul para evitar que la gente se reuniera ahí.

A lo largo de los años, los vándalos han marcado la boya con grafiti. Y durante las vacaciones de Año Nuevo, dos hombres fueron más allá en la destrucción, prendiendo fuego a un árbol de Navidad junto a la atracción, que afectó parte de la boya.

Los trabajadores municipales se pusieron entonces a reparar la boya quemada lijándola y pintándola. Mientras tanto, los turistas seguían llegando.

Busquemos en los archivos del Miami Herald cómo surgió la boya: las ceremonias de inauguración, el robo de los marcadores anteriores, incluso los problemas con los grafiti.

Los turistas acuden en masa al punto más al sur, uno de los lugares más conocidos en Cayo Hueso.
Los turistas acuden en masa al punto más al sur, uno de los lugares más conocidos en Cayo Hueso.

La inauguración

Publicado el 11 de septiembre de 1983

Los políticos hablaron de la libertad, la justicia y el American Way. Bailarines bailaron rumba y al ritmo de New York, New York dentro de un círculo de banderas estadounidenses. Y varias Señoritas Cayo Hueso, del momento y de otros años, ayudaron al alcalde a cortar la cinta en medio de los aplausos y los clics de las cámaras.

Con el cuarteto de cantantes y la banda de preparatoria, podría haber sido el 4 de Julio en cualquier ciudad de Estados Unidos. Sin embargo, fue el 10 de septiembre en Cayo Hueso, Florida, la fecha en que la ciudad más meridional del país obtuvo su primer marcador permanente del punto más al sur, una boya de 19.8 toneladas que indica al mundo que el territorio continental de Estados Unidos comienza un poco más allá de las calles South y Whitehead.

Al final de la calle Whitehead, el borde está pintado para que la gente sepa que Cuba está a solo 90 millas. Al final de la calle South hay una historia diferente: en rojo, blanco y azul, los turistas recibirán el mensaje que “Estados Unidos comienza aquí”.

“Pensábamos que este era el final de Estados Unidos”, dijo el director de Servicios Públicos de la ciudad, Purie Howanitz,en la puerta de la antigua casa en el lugar. “Ahora descubrimos que es el principio.

“Se pone peor a medida que se avanza hacia el norte”, dijo riendo.

Al norte, muy al norte, una larga línea invisible que es la frontera entre Estados Unidos y Canadá es la única señal del punto más al norte del territorio continental de Estados Unidos.

Simples monumentos marcan los centros geográficos del Estados Unidos continental, en Fort Riley, Kansas, y de Norteamérica, en Rugby, Dakota del Norte, donde los alemanes y los escandinavos construyeron sus cabañas de tepes y cultivaron sus betabeles.

Pero Cayo Hueso necesitaba algo con un poco de dinamismo, algo con el sabor náutico de la zona. Además, seguían robándose los carteles que marcaban el punto más al sur, a manos de bromistas universitarios e incluso miembros de la Real Fuerza Aérea Británica.

Entonces llegó C.W. (Billy) Pinder, asistente administrativo de la ciudad y, al menos durante el verano, director de monumentos. Un día, de pie en el lugar, vio una boya en la costa, donde el Océano Atlántico se encuentra con el Golfo de México. Unos meses y casi 20 toneladas después, la ciudad tenía un marcador que no se convertiría en una simple decoración en la pared de algún dormitorio.

Los comisionados de la ciudad y otros dignatarios presentes en las ceremonias del sábado dijeron que la boya de concreto de Pinder marca algo más que el punto más al sur. En un discurso tras otro, se señaló que el objeto rojo, amarillo y negro es un recordatorio de que mientras el comunismo está a solo 90 millas de distancia, la libertad comienza para el refugiado cubano o haitiano en las calles South y Whitehead, en Cayo Hueso.

Aunque toda la palabrería podría haberse vuelto un poco espesa para algunos de los que se habían reunido —posiblemente incluyendo a los de una casa frente al monumento que consideraron oportuno colgar la bandera de Estados Unidos al revés en honor a la ocasión— el alcalde Dennis Wardlow estaba allí para señalar que la disidencia es tan permisible en el punto más al sur como en cualquier otro lugar de Estados Unidos.

Entre los discursos, la banda de la secundaria de Cayo Hueso tocó el himno nacional y ‘America the Beautiful’. Y si bien un reproductor de música defectuoso arruinó una rutina de baile de las Dancing Dolls, bueno, no pasa nada. De todos modos, se les agradeció.

“Vamos a darles un gran aplauso”, dijo Pinder, maestro de ceremonia . “Realmente fue una falla”.

Pero eso fue todo lo que salió mal. Una hora más o menos después de las invocaciones, los varios centenares que se habían reunido se alejaron al ritmo de los Junkanoos, se recogieron las sillas, los micrófonos y las banderas, y el punto más al sur quedó en manos de los turistas.

Nadie parecía demasiado preocupado. Como había dicho Wardlow, “creo que será un monumento que aparecerá en muchas, muchas fotografías. Creo que estará aquí mucho tiempo. No creo que nadie lo robe”.

Pedro Lara, residente en Cayo Hueso, se toma un selfie frente al monumento del punto más al sur en Estados Unidos mientras las olas del huracán Irma se estrellan contra el muro, el 9 de septiembre de 2017.
Pedro Lara, residente en Cayo Hueso, se toma un selfie frente al monumento del punto más al sur en Estados Unidos mientras las olas del huracán Irma se estrellan contra el muro, el 9 de septiembre de 2017.

La construcción de la boya

Publicado el 8 de septiembre de 1983

No está en la guía telefónica bajo el epígrafe “Cayo Hueso, ciudad de”, donde figuran el Departamento de Alcantarillado, la Autoridad Portuaria y de Tránsito y otros organismos de la ciudad.

Y no está en el Ayuntamiento, donde la Comisión Municipal y el la Policía tienen su sede.

Está cerca de la escuela intermedia Horace O’Bryant, donde el ayudante administrativo Billy Pinder traza sus mapas, reúne sus datos y —al menos durante el verano— dirige el Departamento de Monumentos de Cayo Hueso.

El departamento, que se creó únicamente para la construcción y el diseño de un monumento, estaba lleno de gente mientras Pinder se preparaba para la ceremonia del sábado en la que se marcaría la esquina de las calles South y Whitehead como el punto más al sur del territorio continental de Estados Unidos.

Antes había una señal que marcaba el lugar, pero unos bromistas se la llevaron la primavera pasada. La misma suerte no correrá el monumento en forma de boya que ha diseñado Pinder,que pesa 19.8 toneladas.

“Las boyas están por todas partes”, dijo Pinder mientras observaba una miniatura del monumento y la disposición de los asientos para la inauguración del sábado a las 11 a.m. “Se eligió este lugar porque se ajustaba a nuestro patrón náutico. Aquí es donde el Atlántico se encuentra con el Golfo de México”.

Pinder dijo que se inspiró en el diseño mientras estaba de pie en el punto más al sur y contemplaba el mar

“Estaba mirando al mar y vi una boya”, dijo. “Llamé a los guardacostas para ver si tenían una que pudieran darnos”.

La Guardia Costera no tenía ninguna boya de repuesto, dijo. Pero construir el monumento con 19.8 toneladas de cemento “resultó aún mejor”, dijo, porque la lluvia, el sol y el viento habrían oxidado un marcador de metal.

“No podemos construir nada de bronce o mármol”, dijo Pinder. “No tenemos el dinero”. Los materiales para el monumento costaron $902.17, dijo, y añadió que espera compensar los costos vendiendo playeras conmemorativas y estampas para los parachoques de los autos.

También tiene al presidente Reagan y al gobernador Bob Graham en la lista de dignatarios invitados a la ceremonia. Graham rechazó, alegando otro compromiso; Pinder dijo que aún no ha tenido noticias de Reagan, pero mantiene sus esperanzas.

Pinder también tiene la esperanza de que se pueda hacer algo por la antigua casa de cables en el lugar, dónde se originaba antes un cable telegráfico a Cuba y que algunas personas consideran que debería haber sido designado como el monumento más al sur.

“Si alguien no hace algo al respecto muy pronto, yo lo haré”, dijo Pinder sobre el estado en ruinas de la estructura. “Quiero ponerle una placa y repararla. Tiene una historia fabulosa”.

Sin embargo, eso tendrá que esperar. “Este es mi proyecto número 645”, dijo Pinder. “Ha sido mucho trabajo, mucho trabajo. La diversión viene después”.

El 2 de enero de 2022, la ciudad de Cayo Hueso comenzó a repintar el famoso hito de la boya del punto más al sur después de que fuera objeto de vandalismo a primera hora del día de Año Nuevo.
El 2 de enero de 2022, la ciudad de Cayo Hueso comenzó a repintar el famoso hito de la boya del punto más al sur después de que fuera objeto de vandalismo a primera hora del día de Año Nuevo.

¿Quién robó el cartel?

Publicado el 1 de mayo de 1983

Se rumora que esos malditos británicos de la Real Fuerza Aérea fueron los que se llevaron el cartel del punto más al sur el mes pasado.

No importa, dice el administrador municipal de Cayo Hueso, Joel Koford. La ciudad, cansada de que los bromistas se lleven el preciado recuerdo, se ha puesto manos a la obra y ha construido una señal que podría ser imposible de superar.

El trabajador municipal Billy Pinder ha diseñado la nueva señal, que será una imitación de una boya marina. La gran señal se colocará en el agua y la base se recubrirá de concreto.

“Harán falta seis hombres rana y 100 libras de TNT para quitar esta”, bromeó Koford, añadiendo que el nuevo marcador debería estar listo en unos días. “Quizá debamos ponerle una trampa por si acaso”.

Se descubrió que la antigua señal metálica del punto más al sur se la habían robado alrededor del 8 de abril. El vendedor local de conchas Al Kee colocó un cartel improvisado para ayudar a la ciudad.

“Perdemos uno al año”, dijo Kee.

El turista Daniel Komiss mira un gallo en Cayo Hueso junto a la boya que marca el punto más meridional de Estados Unidos el 20 de marzo de 2020.
El turista Daniel Komiss mira un gallo en Cayo Hueso junto a la boya que marca el punto más meridional de Estados Unidos el 20 de marzo de 2020.

Una travesura constante

Publicado el 12 de abril de 1983

El famoso cartel de Cayo Hueso que designa la punta de la isla que es el punto más al sur del territorio continental de Estados Unidos desapareció.

El jefe de policía Larry Rodríguez dijo que el robo del cartel, que se cree que ocurrió el jueves por la noche, fue probablemente obra de estudiantes universitarios visitantes.

Rodríguez dijo que este tipo de bromas, incluyendo el robo de otras señales de tráfico, son comunes durante las vacaciones de primavera de los universitarios.

Un residente de Cayo Hueso, Al Kee, no perdió tiempo en encontrar un reemplazo temporal para el letrero que normalmente se coloca en la esquina de las calles South y Whitehead. Cogió un práctico trozo de madera contrachapada y con pintura rosada fluorescente roció Southernmost Point in U.S.A.

“¿Quién quiere venir hasta aquí y no ir al punto más al sur?”, dijo Kee. “Deberían tener siempre un repuesto a la mano”.

El alcalde Dennis Wardlow y el comisionado municipal Joe Balbontin dijeron que investigarán el robo.

“Probablemente todos los turistas que vienen a Cayo Hueso van al punto más al sur para tomarse una foto”, dijo Wardlow. “Tenemos que reemplazar eso de inmediato”.

La policía de Cayo Hueso informó de que dos personas habían cometido actos de vandalismo en el famoso monumento del punto más al sur en la madrugada del sábado, prendiendo fuego junto a él.
La policía de Cayo Hueso informó de que dos personas habían cometido actos de vandalismo en el famoso monumento del punto más al sur en la madrugada del sábado, prendiendo fuego junto a él.

Permanece

Publicado el 11 de octubre de 1997

La boya de concreto de 20 toneladas que marca el punto (casi) más al sur del territorio continental de Estados Unidos se mantiene.

Los Comisionados de la Ciudad de Cayo Hueso rechazaron el jueves un plan para deshacerse del marcador y trasladar el punto geográfico –y las hordas de turistas y autobuses que acuden a él cada día– un par de cuadras más allá, al final de la calle Duval.

A los vecinos se les ocurrió la idea porque están hartos de los autobuses turísticos que se estacionan allí para descargar a las masas y preocupados por los turistas inconscientes que se meten en el tráfico para tomarse fotos.

Los turistas no notarían la diferencia y, de todos modos, el monumento rojo, negro y amarillo no está en el lugar adecuado, dijeron los activistas a favor de la reubicación.

Los funcionarios de Cayo Hueso han estudiado recientemente ese extremo de la isla y han calculado que, entre los puntos más al sur, el que ahora se designa así ocupa el cuarto lugar. El verdadero punto está en la base de la Marina, muy cerca. Le sigue el muelle de White Street y en tercer lugar el final de Duval.

“Creo que es maravilloso que tengamos esta designación geográfica, pero realmente está en el lugar equivocado”, dijo la comisionada Sally Lewis, que vive al otro lado de la calle.

Pero sus colegas decidieron que no tiene sentido mover el punto.

“Me doy cuenta de que es un problema con los autobuses, pero ocúpate de los autobuses”, dijo el comisario Percy Curry. “No muevan el Punto Sur”.

Una y otra vez, dijo, oye que los turistas no quieren que Cayo Hueso siga cambiando.

El monumento lleva allí desde 1983, cuando un trabajador de la ciudad –inspirado en una boya en el océano– lo diseñó. Desde entonces, los turistas acuden a él para tomarse fotos, pintarrajearlo, comprar caracolas, mirar hacia Cuba o celebrar la emoción de haber alcanzado un punto importante en el mapa.

El tráfico en la esquina se ha disparado en los últimos años, dice Lewis. A veces, hasta ocho autobuses se estacionan en la zona encendiendo sus motores y molestando a los vecinos con el ruido y los humos del diésel.

Sugirió prohibirlos en la zona, pero esa idea se topó con obstáculos legales.

Sus colegas decidieron, en cambio, colocar carteles que prohibieran a los autobuses turísticos cargar y descargar en la zona.

“No creo que se consiga, pero lo intentaremos”, dijo Lewis.

Dejando marca

Publicado el 17 de junio de 1997

Cuatro jóvenes de Miami Beach fueron arrestados en Cayo Hueso a primera hora del lunes cuando la policía descubrió grafiti garabateado en el marcador del punto más al sur.

Al Flowers, teniente de la Policía de Cayo Hueso, había estacionado su coche al final de la calle y se acercó al punto de referencia, a menudo fotografiado, al pie de la calle Whitehead, a las 3:30 a.m., cuando vio a cuatro jóvenes de pie alrededor del gran marcador en forma de boya, dijo Cynthia Edwards, portavoz de la Policía de Cayo Hueso.

Uno de ellos, de 16 años, tiró un marcador y se agachó detrás del monumento cuando vio venir a la policía, dijo Edwards.

En el monumento había un símbolo de una corona y las palabras “Latin King gang, Miami branch”, junto con nombres y otros símbolos, dijo Edwards.

Jeff Kleinman, redactor jefe del Miami Herald, hizo una crónica de los problemas de grafitis en el marcador del punto más al sur en 1989 como reportero en Cayo Hueso.
Jeff Kleinman, redactor jefe del Miami Herald, hizo una crónica de los problemas de grafitis en el marcador del punto más al sur en 1989 como reportero en Cayo Hueso.

El problema de los grafiti

Publicado el 10 de septiembre de 1989

Por Jeff Kleinman

Uno de los puntos más populares de Cayo Hueso para la toma de fotografías por parte de los turistas no es precisamente amigable.

La gigantesca boya que marca el punto más al sur de Estados Unidos está sufriendo un grave caso de grafitis. Iniciales, ilustraciones, mensajes de amor y mala poesía asfixian al monumento.

Además de los daños causados por la mano del hombre, el viento y el agua han arrancado trozos de la pintura tricolor de la boya de concreto, revelando feos parches de concreto incoloro.

Aun así, los turistas vienen. Y hacen clic, clic, clic con sus cámaras. Mientras tanto, en el fondo se ven todos los grafitis, hechos con rotuladores y navajas, y la pintura descascarada.

No creas que los visitantes no se dan cuenta.

“Es una vergüenza”, dice Michael Burks, de vacaciones desde St. Petersburg. “Esto es un punto de referencia”.

Karen Pedersen, su amiga, dijo: “Es la típica falta de respeto a la propiedad. La única forma de mantener a la gente alejada de ella es ponerle una cuerda”.

Rebecca White, de visita desde Chicago, se acercó con entusiasmo a la boya y posó para su amiga Cynthia Davis, que llevaba una cámara. Ambas dijeron que el marcadores antiestético por todo el vandalismo.

“Es el fin del mundo y sale toda esa basura en la foto”, dijo Davis. “¿A quién le importa que Matt ame a O.B.?”

Al Kee, que vende conchas marinas en el punto más al sur, dice que es una pena que la boya tenga el aspecto que tiene.

“Gente de todo el mundo mira ese hito”, dijo. “Esperan algo limpio y ordenado”.

Apenas hay un punto limpio en el monumento. En la parte delantera, alguien ha dibujado una enorme hoja de marihuana. Junto a ella hay un rayo.

Otras marcas incluyen una rana, la firma de alguien llamado Zorro de Oz y la representación de una tarjeta postal que ofrece “Saludos desde Holanda”

El punto más al sur se enfrentó a los mismos problemas el año pasado, antes de que un grupo de voluntarios decidiera que ya era suficiente y limpiara el marcador de grafitis. Pero el año posterior no ha sido amable con la boya roja, amarilla y negra. La ciudad promete hacer algo al respecto.

El administrador de Cayo Hueso, Richard Witker, envió recientemente un memorando a su personal de obras públicas en el que pedía que se limpiara el monumento y que se considerara un programa de mantenimiento rutinario. El director de Servicios Públicos, Purie Howanitz, dijo que tiene previsto adoptar medidas.

Howanitz dijo que la boya necesita una pulida completa y una nueva capa de pintura. El trabajo comenzará a finales de septiembre, dijo.

Después de eso, mantener la boya limpia será un reto, dijo. En el pasado, sus equipos han tenido que salir de vez en cuando a rociar la boya con alcohol mineral para limpiar los huevos y otros alimentos arrojados al marcador en forma de torpedo. Las pintas son casi imposibles de borrar.

“Hay mucho vandalismo”, dijo Howanitz. “La gente la golpea con palos y la raspa con cuchillos. Algunos solo saben destruir”.

Howanitz dijo que a la ciudad le costará entre $500 y $600 la pulida con chorro de arena y la pintura. No cree que este sea el último lavado de cara de la boya.

“No hay garantía de que no vuelva a ser marcada”, dijo. “No conozco nada que evite el vandalismo”.

La ciudad de Cayo Hueso construyó y colocó la boya de 20 toneladas al final de la calle Whitehead en 1983. Sustituyó a una señal anodina que anteriormente marcaba el lugar. La gran boya surgió porque los bromistas no dejaban de robar la antigua señal.

Una boya limpia no llegará demasiado pronto para la comisionada de Cayo Hueso Sally Lewis, quien vive enfrente.

“El estado de la boya es realmente deplorable”, dijo. “Me avergüenza. Creo que el 95% de los turistas que vienen a esta ciudad se toman fotos allí. Mira los recuerdos que se llevan a casa”.

John Parks Jr., presidente de la Cámara de Comercio del Gran Cayo Hueso, ofrece una sugerencia para mantener el marcador en buen estado: “Quizá deberíamos poner un cartel que diga: ‘Este es un lugar importante. Por favor, manténgalo limpio’”.

Don DeFeo, presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Cayo Hueso, quiere que se limpien las pintas. Pero no le sorprenden los mensajes garabateados y tallados en el marcador.

“Son expresiones de los sentimientos de la gente”, dijo. “Quieren dejar sus sentimientos”.

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