Catorce civiles muertos en un nuevo ataque de islamistas ugandeses en la RDC

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Kinshasa, 5 sep (EFE).- Al menos catorce civiles murieron la pasada noche en un nuevo ataque atribuido a rebeldes ugandeses islamistas de las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF) en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC), informaron este domingo a Efe activistas de la sociedad civil y fuentes militares.

La incursión de los insurgentes tuvo lugar en la localidad de Tshani Tshani y Mapasana, en la provincia de Ituri, donde los atacantes, al parecer, se habían infiltrado entre la población.

"Según los testimonios que recibimos, la presencia de estos rebeldes se había reportado desde la noche del viernes. Así lo dijeron los vecinos que lograron escapar. También afirmaron haber alertado al Ejército pero no hubo reacción", declaró a Efe por teléfono Jean Bosco Lalo, coordinador de grupos de la sociedad civil en Ituri.

Según este activista, la alerta no fue tomada en serio y sucedió la tragedia. "Esto es lo que deploramos, el Ejército no está tan cerca de la población", aseveró.

Las Fuerzas Armadas de la RDC (FARD) lamentaron este incidente, pero reprocharon que la población no les avisara a tiempo.

"Nos acabamos de enterar, pero nuestras fuerzas ya están allí y ya están rastreando a los enemigos", aseguró a Efe por teléfono el portavoz del Ejército, teniente Jules Ngongo.

Este ataque ocurrió después de que el pasado día 1 al menos cuatro civiles murieran y sesenta fueran como rehenes fueran liberados tras la emboscada de las ADF a un convoy de comerciantes en Ituri, a pesar de que iba escoltado por el Ejército y efectivos de la misión de paz de la ONU en este país (MONUSCO).

Las ADF empezaron su campaña violenta en 1996 en el oeste de Uganda como contestación política al régimen del presidente ugandés, Yoweri Museveni -al que acusaban de ir en contra de los musulmanes-, hasta que el Ejército forzó su repliegue a la frontera con la RDC.

Desde allí hacen incursiones en territorio congoleño, en el último año más frecuentes y virulentas, aprovechando una geografía montañosa que les permite esconderse de operaciones militares y de la MONUSCO, que tiene desplegados a más de 14.000 soldados.

Su programa es difuso, más allá de una posible conexión con la organización yihadista Estado Islámico (EI), que a veces se responsabiliza de algunos de sus ataques.

El pasado 15 de agosto, el presidente de la RDC, Félix Tshisekedi, autorizó a fuerzas especiales de Estados Unidos a ayudar al Ejército congoleño a combatir a las ADF, grupo considerado "terrorista" por Washington.

Como respuesta a la violencia, Kivu del Norte e Ituri se encuentran en estado de sitio y bajo administración militar desde el pasado 6 de mayo.

Según los últimos datos publicados por la herramienta de seguimiento de seguridad Kivu Security Tracker, las ADF han causado desde 2017 más de 980 víctimas por "muerte violenta" en más de 170 ataques, si bien otras organizaciones atribuyen al grupo miles de fallecidos.

El noreste de RDC lleva años sumido en un conflicto alimentado por milicias rebeldes y los ataques de soldados del Ejército, pese a la presencia de la MONUSCO.

(c) Agencia EFE

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