Castañeira y Ramal lanzaron en Salta un nuevo frente de izquierda por fuera del FIT

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Manuela Castañeira (Nuevo MAS) y Marcelo Ramal (Partido Obrero-Tendencia) exploran un acuerdo para competir ante el FIT-Unidad en las elecciones nacionales
Manuela Castañeira (Nuevo MAS) y Marcelo Ramal (Partido Obrero-Tendencia) exploran un acuerdo para competir ante el FIT-Unidad en las elecciones nacionales

Resistentes a integrar el Frente de Izquierda y los Trabajadores-Unidad (FIT-Unidad), el Nuevo MAS y el Partido Obrero-Tendencia de Salta sellaron una alianza para competir en los comicios provinciales, que tendrán lugar el próximo 4 de julio. El pacto –que se firmó semanas atrás y se ratificó hoy en una conferencia de prensa– sienta las bases para explorar una fusión nacional, que de concretarse dejaría a la izquierda polarizada en dos frentes.

Esta mañana, en la provincia que gobierna el peronista Gustavo Sáenz, los dirigentes nacionales Manuela Castañeira (Nuevo MAS) y Marcelo Ramal (PO-Tendencia) –también legislador porteño– encabezaron un acto para cristalizar su unión y presentar las candidaturas que llevará la lista conjunta.

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Desde el café Van Gogh, frente a la plaza 9 de Julio, Castañeira expresó: “Estamos orgullosos de poder renovar a la izquierda en la provincia de Salta, y construir una alternativa que fortalezca. Lo que es necesario, en el país en general, es potenciar las voces de los silenciados y silenciadas y visibilizar sus luchas. Queremos visibilizar a los explotados y los oprimidos y las oprimidas, por eso construimos esta alternativa”. Previo al acto, la dirigente había declarado que estaba “muy contenta” de “iniciar una experiencia con los compañeros del Partido Obrero-Tendencia, que esperamos se exprese a nivel nacional”.

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Ramal fue el último en tomar el micrófono. Pese al gesto de alineación con Castañeira, el legislador porteño –que hoy representa al FIT en la parlamento de la Ciudad– fue prudente respecto de pronunciarse en pos de un armado nacional, pero indicó: “Es indudable que hay un modo de funcionamiento de la sociedad que no puede asegurar la vida de los que participan en ella. Ya no es el problema del trabajo y el salario, ahora tampoco se garantiza la vida. Y si una organización social no puede garantizar la vida, debe ser reemplazada por otra organización social, responsable y dirigida por aquellos que trabajan y producen: un gobierno de la clase trabajadora. A esa conclusión queremos llegar con la campaña que vamos a encabezar junto al Nuevo MAS”.

Frente a los candidatos y militantes presentes, Ramal remarcó: “Estoy seguro que vamos a llevar adelante una enérgica campaña de lucha, de organización y de clarificación”. El dirigente nacional indicó, además, que en el período de pandemia “ha quedado muy claro que se priorizó el rescate de los grandes grupos capitales y no de los trabajadores, que fueron llevados a las fábricas, a los comercios y a las escuelas en situación de completa indefensión”.

Tensión con el FIT-Unidad

El armado de la izquierda salteña no fue una noticia bien recibida en el entorno del FIT-Unidad, cuyos líderes principales son Nicolás del Caño y Myriam Bregman. El frente había insistido en reiteradas ocasiones en llamar “a la unidad a toda la izquierda clasista”, en vísperas de las elecciones que se darán los próximos meses en Jujuy y Salta.

En diálogo con LA NACION, fuentes de la coalición que agrupa al Partido Obrero, el Partido Socialista de los Trabajadores (PTS), la Izquierda Socialista y el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) indicaron: “El FIT-U es una clara referencia política para las y los explotados y oprimidos por el régimen político y social. Sin esconder ni disolver las diferencias políticas, la unidad de todas las fuerzas políticas que reivindicamos la independencia de los trabajadores y sostenemos un programa obrero y socialista es una necesidad impostergable”. Los voceros del FIT-U enfatizaron: “Insistimos que tanto la Tendencia como el Nuevo MAS recapaciten antes de las próximas batallas electorales”.

En un comunicado emitido a fines de abril, el PTS hizo un llamado público para alinearse con el Nuevo MAS y el PO-Tendencia. “La lucha fraccional y la ruptura del PO en Salta, partido con una importante tradición en la provincia, es de orden público. Sin embargo, desde el PTS sostenemos que no habiendo ninguna diferencia programática esencial, no puede haber ninguna traba para que el Partido del Obrero salteño continúe siendo parte del FIT-U, como lo fue hasta el 2019”, decía el escrito publicado en La Izquierda Diario, que invocaba a “las pocas expresiones de la izquierda que no integran nuestro Frente, como el Nuevo MAS o Autodeterminación y Libertad, encabezado por Luis Zamora” a integrar una lista común.

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En el texto, además, los representantes del FIT-U advertían: “El orden de las candidaturas se puede organizar en base a los resultados de las PASO de hace dos años atrás”. Es justamente la disputa por los puestos políticos lo que genera recelo en el Nuevo MAS, en donde insisten en que, pese a sus declaraciones públicas, Del Caño “no comparte los cargos”. “Para dirigir hay que compartir, y ellos no lo hacen”, habían graficado a este medio seguidores de Castañeira, un parecer que en su entorno aún sostienen.

Aunque no está claro en qué formato competirán a nivel país, todo indicaría que, de momento, no habrá acuerdo entre el partido de Castañeira y la coalición que lidera Del Caño. Si Ramal decide tender la mano al Nuevo MAS y transpolar la experiencia salteña al resto de la Argentina, por primera vez los votos del FIT-U podrían dispersarse dentro de la propia izquierda.