El caso Marcos Rojo y... las figuras que vuelven a casa: ¿el sentido de pertenencia es cosa del pasado?

Ariel Ruya
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Alejandro Sabella no solo fue un enorme entrenador: sobre todo, fue un maestro. Aprendió a ser un profesional ejemplar en la escuela de Estudiantes, que más allá de tácticas y estrategias, tomó nota de lo más valioso que tiene una entidad en sus entrañas: su idiosincrasia. Con el tiempo, intentó trasladar esa idea en el equipo nacional. "En la selección argentina, en un club o hasta en una empresa, el entrenador o director debe explotar la identidad superadora, que va más allá de lo estrictamente profesional y que tiene que ver con el espíritu, con la identidad. Tiene que ver con el sentido de pertenencia. Un espíritu de cuerpo, una visión, el sentido común, algo que nos pertenezca a todos. Se trata de la construcción colectiva, el pensar en el otro", contaba, en una charla de docentes a alumnos.

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Recordaba, cinco años atrás: "Cuando fui presentado como entrenador de la selección, vi que estaba la bandera argentina, entonces puse como ejemplo a Belgrano, que dio su vida por el país, sin pedir nada a cambio, murió pobre. En Estudiantes siempre inculqué el sentido de pertenencia y en la selección fue algo más amplio, pero con el mismo concepto". En esa histórica presentación, prólogo de un camino noble que alcanzó el segundo puesto en el Mundial de 2014, el Profesor recitaba: "Hay que tener equilibrio, aunque no sólo para formar un equipo de fútbol, sino también en todo orden de la vida. Lo que también me parece muy importante es el sentido de pertenencia. Entonces, todos nosotros debemos tener ese sentido de pertenencia hacia nuestra patria, nuestro país y nuestra selección".

Lo ofrece Estudiantes en su esencia, lo expone Newell's en la voz de Maximiliano Rodríguez, que a los 40 años sigue jugando por amor a los colores. El viejo crack contaba meses atrás, cuando Nacho Scocco se había sumado a Pablo Pérez, el Gato Formica y tantas otras piezas nacidas en el seno leproso: "En Newell's somos una familia, por eso tenerlo a Nacho Scocco es una alegría enorme, además del Gato (Formica), Pablo (Pérez) y todos los chicos que salen del club, porque ellos tomarán nuestro legado. Yo hablo de Newell's, mi institución, que es lo que a mí me preocupa. El sentido de pertenencia lo dicen todos los hinchas de cada club, pero nosotros ya lo tenemos desde hace mucho tiempo y no lo tenemos que remarcar. No lo tengo que salir a decir públicamente, acá ya lo tenemos incorporado y no hay ningún debate en ese sentido. No miro a ninguna institución, sólo me fijo en la mía y hay que aspirar a seguir creciendo".

Una imagen de enero pasado: Mascherano, entre Maxi, Nacho y Heinze
Fuente: Archivo - Crédito: @MR11ok

Estudiantes y Newell's, tal vez, son un paradigma de ese espíritu, pero no son los únicos. Otro ejemplo: Fernando Belluschi, a los 37, rubricó la vuelta a la casa rosarina, luego de 15 temporadas. Allí nació, allí aspira en terminar la historia deportiva. En nuestro medio, la pasión, el respeto y la identidad por los colores es un motivo de orgullo, aunque tal vez. de otro tiempo. Tiempos fugaces, mercantilistas y un medio pobre -en todos los aspectos, no solo en el juego- transformaron la escena. El mercado de pases de la actualidad es un caso inequívoco: ya nada es lo que era. El caso saliente es el de Marcos Rojo, que dejó todo -millones, seguridad y confort en Manchester United- por volver a Estudiantes, su casa. Y, ahora, en un brusco cambio de planes, se inclinó por Boca, el gigante.

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"Es increíble que un jugador del Manchester United venga a jugar acá. Pero esto habla de nuestro club, del sentido de pertenencia. Marcos es un producto de la casa y ama a su club. Lo 'traicionó' la pertenencia que tiene por Estudiantes, porque tranquilamente puede proyectar otro rumbo", contaba Claudio Gugnali, un hombre de 1y57, apenas un año atrás. Ahora, el defensor -que tiene todo el derecho de proyectar una travesía superadora-, se puso la camiseta de Boca. Y causó revuelo, no solo en La Plata. Es un debate que invita a pensar.

Tal vez, se acabó el tiempo de los sentimentalismos en un circuito súper profesional. "He hablado... Cuando estaba la propuesta de Boca, Verón me llamó. Estoy agradecido a la gente de Estudiantes, pero hoy me toca defender esta camiseta", contó, en su presentación. Estudiantes sigue en la órbita: apenas mostró interés por el regreso de Jonatan Maidana, los reflectores se encendieron en River. No nació en Núñez y hasta jugó en Boca, pero el zaguero, de 35 años, es un símbolo de la etapa más oscura y fascinante de River. ¿Acaso no puede terminar su carrera en La Plata? Al parecer, volverá al Monumental.

Hay otros casos, menos emblemáticos. Esteban Rolón volvió a la Argentina y no fue a Argentinos, se inclinó por Huracán y ahora, lo quiere Boca. Rodrigo Rey, emblema de Godoy Cruz, prefirió ir a Gimnasia LP. Gonzalo Bergessio pensó seriamente en pasar a Independiente, a pesar de su pasado en Racing (y San Lorenzo) y Paolo Goltz acaba de firmar con Colón, lejos de Huracán o Lanús, dos entidades en donde fue feliz. Dos hogares.

Marco Ruben volverá a gritar goles con la camiseta canalla
Fuente: Archivo - Crédito: Marcelo Manera

Marco Ruben desmiente la "teoría Rojo". Dejó Paranaense, volvió a la Argentina, se retiró del fútbol durante seis meses y, ahora, volvió a Arroyito. A su casa. "Necesitaba un tiempo para mi vida, mi familia y darle un descanso a mi cabeza después de tantos años en el fútbol. Tenía que relajarme un poco y eso hice. Después volvieron las ganas de jugar y por eso regresé", analizó, a los 34 años.

El Pulga Rodríguez resulta un ejemplo excelente para encontrar una respuesta. Tal vez, se intuye que segundas partes -o terceras- no siempre acaban en felicidad. Ídolo de Atlético Tucumán, se fue a Colón -en donde mostró su magia- y hoy, ahora mismo, sin un plan de futuro, no escucha con los ojos abiertos los deseos del Decano.

Dijo Omar De Felippe, el nuevo entrenador de Atlético: "Me gustaría contar con el Pulga Rodríguez, es de esa clase de jugadores distintos, y si se da esa posibilidad, obviamente que de parte nuestra será bienvenido. Es un jugador de mucha jerarquía, si se pueden resolver las cuestiones económicas, sería recibido con los brazos abiertos". Agregó Mario Leito, el presidente: "El Pulga Rodríguez tiene las puertas abiertas del club. Lo que sucede es que tiene contrato y debe resolver su situación. Si él logra aclarar su salida, se puede sentar con nosotros sin problemas". Hasta Lisandro López se cansó de nuestro medio y voló a los Estados Unidos, para jugar en el confort de Atlanta United, en la MLS. Tal vez, evitó que su corazón racinguista colapsara entre tanta adrenalina.

Carlos Tevez apuesta al corazón en el último tramo de su carrera
Fuente: Archivo

Carlitos Tevez se queda en Boca, en su casa, porque se desvive por la séptima Copa Libertadores. Enzo Pérez rechazó una oferta millonaria de Turquía: disfruta como un niño seguir en River. Hay otros casos de pasión por la casa, por los colores, por la identidad. Pero el mundo cambió. Y el fútbol es cómplice de ese fenómeno.