Qué nos dice el caso de GameStop del poder de la internet

BARBARA ORTUTAY y MATT O'BRIEN
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Es una fábula de nuestros tiempos: inversores de poca monta se unen para derribar los codiciosos fondos especulativos de Wall Street a través de las acciones de una aquejada tienda de videojuegos.

Pero la revuelta de inversores en línea implica mucho más. El internet cambia el balance de poder de la sociedad de formas imprevistas. Y las mismas herramientas que dan poder al hombre común — permitiendo que rápidamente se organicen, provoquen a poderosas instituciones y desaten el caos — también pueden dar origen a grupos extremistas, campañas de acoso o la revuelta del 6 de enero en el Capitolio.

En el mundo de mensajes de internet con pseudónimos, las bromas excesivas y la lógica inversa de la pandemia, las revueltas se manifiestan en todas las formas y tamaños, y con todo tipo de objetivos.

La semana pasada dieron pie al gran levantamiento en el precio de las acciones de GameStop. Quién sabe qué sucederá esta semana.

Una cosa es segura: presenciaremos más de esto. Cada vez más personas han aprendido cómo manipular al sistema, ya sea por una causa noble o por diversión. Si un meme de Bernie Sanders con guantes puede distraernos y el tablero de Reddit puede meterle miedo a las grandes figuras de Wall Street, quizá también algo bueno pueda salir de esto. ¿Cierto?

“El internet puede democratizar el acceso, trastocando las dinámicas de poder entre las personas e instituciones tradicionales”, tuiteó Tiffany C. Li, una profesora de leyes y abogada que se enfoca en la gobernanza de plataformas tecnológicas y privacidad.

Con GameStop, agregó en una entrevista el viernes, el objetivo fue combatir a los fondos especulativos grandes.

“Pero en otros lugares el objetivo puede ser más nefario. Los espacios en línea están siendo utilizados para radicalizar a personas hacia el extremismo, para planear crímenes de odio y ataques”, comentó. ”El internet realmente no es el villano o el héroe”.