Casi pierde la pierna tras la clase de spinning: así son los síntomas de la rabdomiólisis

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(Imagen de Kaelyn Franco/NBC News)
(Imagen de Kaelyn Franco/NBC News)

Kaelyn Franco se ha llevado el susto de su vida. Con solo 23 años casi pierde la pierna al desarrollar una condición peligrosa después de una clase de spinning. Lo ha pasado tan mal (después de dos meses, todavía camina con muletas) que ha querido compartirlo a través de sus redes sociales para advertir del peligro que corremos por no escuchar a nuestro propio cuerpo y llevarlo más allá de sus límites físicos.

Después de una clase de spinning sufrió un fuerte dolor e hinchazón, pero lo dejo pasar pensando que era algo normal después del esfuerzo realizado y, al final, tuvo que ser idntervenida para aliviar la presión interna. Así fue como descubrió que sufre rabdomiólisis, también llamada 'rabdo', una enfermedad grave que puede causar lesión renal aguda.

Se trata de un síndrome causado por una lesión muscular directa o indirecta, que tiene como resultado la ruptura de las fibras musculares (generalmente afecta la musculatura de la espalda y las pantorrillas) y la liberación al torrente sanguíneo del contenido de las mismas. Este es un pigmento proteínico cuyo nombre es 'mioglobina', que es tóxico para los riñones y puede producir daño renal; lo que ocurre cuando los riñones no son capaces de eliminar los residuos.

"Tan pronto como me bajé de la bicicleta, mis rodillas simplemente cedieron y prácticamente me caí. Pensé que era extraño al principio, pero luego pensé que tal vez solo mis músculos estaban cansados, débiles y un poco doloridos", cuenta Kaelyn a NBC News.

Al día siguiente, sus piernas comenzaron a hincharse y sentirse "tensas", pero pensó que "era una señal de que estaba construyendo músculo". El dolor aumentó y notó otros síntomas aterradores: tenía problemas para caminar, hasta el punto en que estaba agarrando paredes y mostradores en busca de ayuda; le resultó difícil doblar las piernas y notó que su orina se estaba volviendo de un color marrón oscuro. 

Fue entonces cuando decidió ir al hospital, donde las pruebas revelaron que la cantidad de creatina quinasa (CK) en su sangre, una enzima que puede revelar daño muscular, estaba desorbitada. 

Inmediatamente le administraron líquidos por vía intravenosa para eliminar las proteínas musculares, el tratamiento principal para los casos de 'rabdo' moderado a grave. Y aunque los médicos trataron de evitar la cirugía no fue posible; tuvieron que abrir y realizar una fasciotomía, la membrana que mantiene los tejidos en su lugar, en el área afectada para aliviar la presión.

Kaely también compartió su historia en una publicación de Instagram y describió sus experiencias en el hospital: “Tuve que someterme a una cirugía de emergencia para salvar mi pierna y mi vida. Mi rabdomiólisis se convirtió en síndrome compartimental agudo y los médicos tuvieron que entrar y extirpar el músculo que se estaba descomponiendo en mi torrente sanguíneo. Ver a mis seres queridos llorar cuando mi cirujano dijo que esta cirugía acababa de salvarme la vida fue algo que nunca olvidaré ”.

El problema fue que Kaelyn no dio importancia a esas señales de advertencia y eso hizo que todo se precipitara. Por eso ha hecho público su caso, para que otras personas sean conscientes y presten atención a los primeros síntomas de la 'rabdomiólisis', que ocurre cuando el músculo dañado comienza a disolverse, liberando el contenido de fibra muscular a la sangre, lo que puede causar daño renal.

"Esencialmente, la forma en que las personas parecen tener rabdomiólisis relacionada con el ejercicio tiende a ser cuando realizan actividades por primera vez, especialmente actividades de alta intensidad, como spinning o ejercicios multimodales como CrossFit", cuenta a NBC News el doctor Todd S. Cutler, médico en el hospital New York-Presbyterian y el Weill Cornell Medical Center. 

Justo lo que le sucedió a Kaelyn. De hecho, la clase de spinning de 45 minutos que dió el 15 de septiembre fue la primera. Le encantaba montar en bici, así que cuando el clima empeoró, se inscribió en un gimnasio y decidió hacer spinning sin saber que el ejercicio intenso puede desencadenar el 'rabdo', y las clases de spinning en particular plantean "riesgos para los recién llegados", tal y como confirman algunos estudios y la literatura científicas. 

Este tipo de ejercicio ejercicio tan intenso se ha puesto de moda y muchas personas se lanzan a practicarlo sin tener en cuenta los riesgos. Algo muy habitual en nuestros días. "En los últimos años estamos viendo un aumento del ejercicio físico, en ocasiones preocupante, cuentan los fisioterapeutas de la Clínica Altlas de Madrid. Una obsesión por la mejora de la imagen corporal, o ritmos realmente competitivos en los deportistas amateur, que conlleva a la práctica de ejercicio inapropiado, desproporcionado, sin planificación y sin supervisión profesional". Esto puede llevar a consecuencias realmente graves como le ha pasado a Kaelyn y desarrollar 'rabdomiólisis inducida por ejercicio' o 'rabdomiólisis de esfuerzo'. 

Y es que el hecho de realizar un esfuerzo extremo en el entrenamiento puede ser el desencadenante de una rabdomiólisis. Si el ejercicio es demasiado intenso, es posible que los músculos no reciban suficiente oxígeno y comiencen a “hincharse", y cuando los músculos se rompen liberan proteínas que potencialmente pueden dañar los riñones.

De hecho, según la Clínica Cleveland , alrededor de 26.000 personas desarrollan rabdomiólisis cada año. Una parte de ellos surgen después de una clase de spinning. La enfermedad también puede desarrollarse en personas que experimentan un entrenamiento de alta resistencia, los bomberos, miembros militares y atletas profesionales tienen un mayor riesgo de desarrollar rabdomiólisis debido a la intensidad física de sus trabajos.

Entre las causas frecuentes de sus aparición están las lesiones musculares y alteraciones del flujo sanguíneo en los tejidos dañados, así como ciertos medicamentos (estatinas), sustancias tóxicas e infecciones.

Los síntomas de la rabdomiólisis severa por esfuerzo pueden comenzar a las pocas horas de la “sesión de ejercicio desencadenante” y alcanzar su punto máximo durante los siguientes dos días. Pueden variar desde dolores musculares hasta dolores graves y cambios en el color de la orina que indican la degradación de los músculos del cuerpo.

Los más comunes y fáciles de reconocer son:

  • Dolor muscular extremo.

  • Debilidad de los músculos afectados.

  • Hinchazón y sensibilidad muscular.

  • Fatiga, náuseas y vómitos.

  • Orina de color marrón rojizo (o de color té)

  • Disminución de la producción de orina

La raddomiólisis también puede hacerse notar con otro tipo de señales como fiebre, dolor articular y de espalda, convulsiones o aumento de peso (involuntario). 

Reconocerlos a tiempo es vital ya que puede tener graves consecuencias, y sin embargo es fácil de prevenir con pautas sencillas. La primera: no exponernos a entrenamientos extremos o para los que no estamos preparados. Todo inicio de actividad física debe ser progresivo. El cuerpo necesita adaptarse a las nuevas exigencias. No existen los resultados mágicos y nadie puede ponerse en forma en uno o dos meses.

También es importabte buscar asesoramiento de entrenadores o profesores de educación física experimentados, y escuchar al cuerpo. Si aparece algún tipo de dolor, mejor parar.

Luego ya las habituales: hidratarse correctamente antes durante y después de la actividad, no esperar a sentir la sensación de sed, evitar hacer ejercicio con altas temperaturas,etc.

Además, no hay que olvidar la importancia de comer bien. Hacer grandes esfuerzo físicos si estás a dieta puede ser peligroso. Así que evita el sobreesfuerzo si estás comiendo menis calorías de las que necesitas para el desempeño físico y nunca entrenes habiendo consumido alcohol.

Si e pesar de estas medidas, después del ejercicio, la orina es oscura, la principal medida es hidratarse y consultar al médico cuanto antes.

Un diagnóstico temprano y un tratamiento correcto son la clave para la recuperación total de la enfermedad y evitar daños permanentes. Cuando la insuficiencia renal se produce, es necesaria la diálisis para filtrar los productos tóxicos de desecho. La medicación que se indica en estos casos puede incluir diuréticos y bicarbonato cuando la diuresis no es suficiente, para reducir los efectos nocivos de la mioglobina.

En los casos leves de rabdomiolisis las personas pueden retomar su vida normal en unas cuantas semanas (aproximadamente 1 mes). Kaelyn ha necesitado el doble de tiempo recuperación y aunque su pierna nunca volverá a ser la misma y seguirá teniendo complicaciones de por vida debido a esta rara condición, está agradecida de que los médicos hayan podido salvarle la vida antes de que fuera demasiado tarde.

Eso, si una vez superado el susto, la protagonista de esta historia ha decidido ser más amable con su cuerpo después de la terrible experiencia y entona el mea culpa: "No creo que a veces le prestemos atención a nuestros cuerpos, y definitivamente soy culpable de eso". De todas formas, la joven lanza un mensaje positivo y espera que las personas que se enteren de su historia no tengan miedo a las clases de spinning, "solo deben ser conscientes de los riesgos del ejejrcicio intenso si no escuchas a tu cuerpo", concluye.

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