Las casas de baños sirias muestran que hay otra realidad además de la guerra

Durante siglos, las casas de baño de Alepo, la segunda ciudad más grande de Siria, eran un centro social al que los hombres acudían para, además de relajarse, reunirse, charlar, escuchar música e incluso comer. Sin embargo, desde el inicio de la guerra en el país asiático, que dura ya más de una década, han cambiado de utilidad y son un ejemplo de las distintas realidades y la dureza que hay detrás de un conflicto como este.

Debido a los continuos cortes de electricidad, que muchas veces se alargan durante días enteros, y la escasez de combustibles, muchas de las viviendas de la ciudad siria no disponen de agua caliente. De ahí que, especialmente en invierno, muchas personas acudan a las casas de baño para poder lavarse.

Muchas de las casas de baño de Alepo han sufrido daños desde el inicio de la guerra y, de las más de 50 que había, solo permanecen abiertas una decena de ellas, que ahora son la única forma de numerosos habitantes de la ciudad para conseguir agua caliente.

Más historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.