La Casación dejó firme una condena a Martín Sabbatella a 6 meses de prisión en suspenso por perjudicar a Clarín

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Martín Sabbatella, el flamante presidente de ACUMAR
Martín Sabbatella, el flamante presidente de ACUMAR

La Cámara Federal de Casación dejó firme una condena de seis meses de prisión en suspenso contra el extitular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) Martín Sabbatella por abuso de autoridad cometido en la aplicación de la Ley de Medios al Grupo Clarín.

El fallo fue firmado por los jueces Mariano Borinsky y Javier Carbajo, con la disidencia de la jueza Ángela Ledesma. La condena incluía inhabilitación para ejercer cargos públicos por un año . El exintendente de Morón es actualmente presidente de la Autoridad de Cuenca Matanza-Riachuelo (Acumar). Como el funcionario aún puede recurrir a la Corte, se debe cumplir cuando quede firme y pasada en autoridad de cosa juzgada.

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Sabatella había sido condenado por el “presuroso trámite” para la aprobación de la resolucióń que lo obligaba a adecuarse a lo que disponía le Ley de Servicios de Comunicación. Audiovisual, sancionada en 2009, que perjudicaba directamente al Grupo Clarín. La Justicia dio por establecido que la adecuación de oficio al Grupo Clarín se fundamentaba en “cuestiones políticas o ideológicas, apartadas de los principios rectores en materia de Administración Pública” . Cuando impuso la condena, el juez Ariel Lijo consideró que había “animosidad” en la resolución del Afsca, que fue “arbitraria y alejada de los principios de imparcialidad”.

La fiscalía había pedio una condena de un año de cárcel y la querella de dos años de prisión. En el proceso se investigaron las conductas que tuvo el funcionario con el Grupo Clarín. El directorio de la Afsca convocó a una reunión para tratar de manera urgente unos informes sobre la adecuación, que fue aprobada en octubre de 2014.

El juez Carbajo, en un voto al que adhirió su colega Borinsky, dijo que el juez Lijo había valorado que se trataba de un abuso de autoridad funcional que no se basaba en el incumplimiento de las formas sino en la “vulneración del principio constitucional de razonabilidad -o no arbitrariedad- y en particular, de los axiomas de imparcialidad y no trato discriminatorio”.

Por eso rechazó el argumento de la defensa acerca de que si el trámite fue considerado formalmente legal, no podía tacharse de ilegal al mismo tiempo. Dijo que el fallo no critica el incumplimiento de las formas, sino “el intempestivo cambio en el trámite del proceso” . La resolución de Sabbatella no se ajustaba “al principio constitucional de razonabilidad”, pues “respondió a intereses particulares que denotaban un trato discriminatorio respecto del grupo empresario”.

Carbajo destaco que Lijo había remarcado que el Estado no había actuado del mismo modo con Clarín que con Direct TV y América, a los que se les validó sus propuestas de adecuación , “circunstancia que, estimó, respondía a la animosidad existente entre las autoridades políticas de aquel entonces y el mentado grupo”.

“El propio magistrado [Lijo] precisó las pautas con las que abordó el caso y dio cuenta de que no se limitó a un examen meramente formal”, dijo Carbajo. Y habló de una “actuación interesada y desprovista de la imparcialidad que debía regir la intervención del funcionario”.

Dijo el juez que se estableció en la sentencia que ahora debe revisar “la irrazonabilidad de la actuación del presidente del Directorio del organismo público en orden al tratamiento particular de la situación del Grupo Clarín SA”.

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La jueza Ledesma, en disidencia, se pronunció por la absolución de Sabbatella. Sostuvo en consonancia con el fiscal de Casación, Javier de Luca, que la sentencia era autocontradictoria, legal e ilegal al mismo tiempo . “Resulta sumamente llamativo, entonces, que la sentencia concluya en la atribución de responsabilidad penal por un abuso de autoridad cuando de los motivos que ella expone surge que durante el proceso de adecuación se había cumplido con las exigencias de fundamentación propias de la administración pública”, afirmó. Dijo la jueza que hay dudas y no certeza para condenar y que además no hay contradicción, pues la fiscalía no sostuvo la acusación, aunque sí lo hizo la querella.

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